Por: Cristina Fallas Villalobos.   18 noviembre, 2019

Al hablar con Luis Javier Castro, socio fundador de Mesoamérica, la palabra propósito surge en múltiples ocasiones. Para él, las compañías no existen solamente para enriquecer a sus propietarios sino también para impactar positivamente la vida de las personas a través de productos o servicios que ofrecen en el mercado.

“El ser humano para poder vivir necesita glóbulos rojos, pero no diríamos que nuestra razón de ser es producir glóbulos rojos. Asimismo, una empresa necesita utilidades para existir, pero las empresas realmente exitosas son las que saben que su propósito va más allá que producir utilidades”, destacó el empresario.

Tener esa visión empresarial hizo que este año Mesoamérica se convirtiera en el socio con propósito –con un 35% de participación– de la colombiana Alquería. La inversión se ejecutó pese a que la oferta económica de otras cuatro empresas era mucho más atractiva que la de la empresa dirigida por Castro.

Alquería es la segunda firma privada que más compra leche en Colombia, está vinculada a 13.000 pequeños y medianos ganaderos, con ocho plantas procesadoras y 17 centros de distribución. Su presidente ejecutivo es Carlos Enrique Cavelier, a quien Castro conoce desde años atrás a través del Banco de Alimentos de Bogotá.

“Una de las mayores características de Luis Javier es su enorme sentido social acompañado de una extraordinaria visión de negocios y su gran creatividad. Seguirán enormes pasos”, indicó Cavelier al ser consultado por EF sobre las fortalezas del socio fundador de Mesoamérica.

Los planes con Alquería incluyen duplicar la ventas y tratar de triplicar las utilidades en los próximos cinco años. Para eso usarán el conocimiento de la industria que tiene la firma colombiana más el capital, la capacidad estratégica y de sostenibilidad de la empresa que fundó Castro junto a Harry Strachan en 1996.

“Estoy totalmente convencido de que las empresas que se enfoquen meramente en utilidades de corto plazo, son empresas que van a tender a desaparecer”, Luis Javier Castro, socio fundador de Mesoamérica.

Esa no es la primera vez en que Mesoamérica se beneficia de tener un líder deseoso de impactar a la sociedad. En el 2015, el fondo canadiense Ontario Teachers Pension Plan (que maneja cerca de $200.000 millones) se alió con la empresa de inversión de capital privado en gran medida por la convicción de que a las firmas les puede ir bien, haciendo las cosas bien.

“Les conté que dedicaba 30% del tiempo a organizaciones como la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED) o Yo Emprendedor. Al final nos dijeron que la razón principal por la que nos escogieron era porque les dedicaba tiempo a esas cosas y tenía las conversaciones correctas con las personas correctas”, dijo Castro a EF en una entrevista hecha en el Parque La Libertad, en Desamparados; uno de los proyectos en los que participa.

El capital de la compañía ahora viene principalmente, en un 80% de la alianza que tienen con el grupo canadiense y, el resto, de familias centroamericanas y los socios de la empresa a nivel personal (además Castro tienen participación en la empresa Strachan, Reinaldo González, Leonardo Najmias y José Antonio Sauma).

La disposición del tiempo del empresario también da de qué hablar entre otros colegas en Costa Rica. Por ejemplo, Franco Pacheco, presidente de FAPA Consultores, rescata que pese a las múltiples ocupaciones que Luis Javier tiene, dedica una parte importante en promover impacto e incidencia en la construcción de una sociedad más próspera e inclusiva.

Mesoamérica quiere ser un referente a nivel latinoamericano como arquitecta y estructuradora de soluciones a grandes problemas de la región; es decir, cómo ponen el capital al servicio de Latinoamérica. Bajo esa línea, ven potencial en negocios relacionados a educación, manejo de basura, agua, energía, alimentación y salud.

De hecho, Castro considera que las empresas que se enfoquen meramente en utilidades de corto plazo son empresas que van a tender a desaparecer y que sobrevivirán solamente las que entiendan que existen para cumplir un propósito que le ayude a alguien a tener una mejor vida.

Luis Javier Castro participa en diferentes organizaciones que buscan mejorar las condiciones de la población en general. Fotografía: Alonso Tenorio
Luis Javier Castro participa en diferentes organizaciones que buscan mejorar las condiciones de la población en general. Fotografía: Alonso Tenorio

Silvia Lara, vicepresidenta de la junta directiva de AED, destacó que la forma de ser del socio fundador de Mesoamérica promueve la cooperación, solidaridad e interdependencia de los seres humanos, dejando a un lado la competencia, el conflicto, el ego y la mirada corta.

La nueva inversión en territorio colombiano y su visión responsable de hacer negocios fueron razones para otorgarle el premio de El Empresario del Año 2019 de EF. En el pasado (2013), Castro recibió el mismo galardón, pero en conjunto con Strachan, tras realizar múltiples inversiones en un plazo de tres años.

Mesoamérica tiene actualmente participación en negocios de energía renovable en México –400 megas eólicos y 400 megas solares–, alrededor de 400 heladerías y restaurantes en Chile, un call center que emplea aproximadamente 150.000 personas en 17 países (España y Latinoamérica) y finalmente, dos cadenas de restaurantes que se suman a la lista de inversiones en Colombia.

Castro, por su parte, también impulsa otras iniciativas como Voces Vitales en la que identifican, visibilizan e invierten en mujeres líderes para desarrollar su liderazgo. Con esto pueden mejorar su calidad de vida y convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.

Mesoamérica

Socio fundador

Lideró la compra de Alquería, en Colombia, y promueve la filosofía de que el propósito de las empresas va más allá de generar dinero sino impactar la vida de las personas.