El marchamo 2027 llegará con dos cambios que los propietarios de vehículos deben distinguir: una nueva etiqueta electrónica para comprobar el pago y ajustes en las tarifas del Seguro Obligatorio Automotor (SOA). El cobro comenzará el lunes 2 de noviembre de 2026, según confirmaron el Instituto Nacional de Seguros (INS) y la Superintendencia General de Seguros Sugese.
La principal novedad será el marchamo digital, que sustituirá la renovación anual de la calcomanía por una etiqueta con una vida útil de hasta diez años. Sin embargo, esa duración corresponde al dispositivo: el propietario deberá seguir pagando el derecho de circulación cada año.
Por otra parte, el SOA —uno de los principales componentes del derecho de circulación— tendrá un incremento promedio ponderado del 4,03% para 2027, según la información de Sugese. El ajuste no será igual para todos los vehículos: aumentará para particulares, motocicletas y buses, mientras disminuirá para otras categorías. Ese porcentaje tampoco representa un aumento equivalente en el total del marchamo.
¿Qué es el marchamo digital y qué cambia para el conductor?
El nuevo sistema utilizará una etiqueta electrónica adherida a la parte interna del parabrisas. El INS explica que el proyecto emplea tecnología de identificación por radiofrecuencia pasiva, conocida como RFID, y que la etiqueta incorpora tecnología UHF y mecanismos de seguridad.
El cambio más visible será que los conductores ya no tendrán que retirar una calcomanía nueva todos los años. La etiqueta se entregará inicialmente y podrá permanecer en el vehículo durante su período de vigencia, de hasta diez años. En los períodos siguientes, el pago podrá realizarse por los canales habituales sin sustituirla anualmente.
El documento del derecho de circulación también cambiará de formato. A partir del 2 de noviembre, el comprobante que antes se entregaba en papel será digital y llegará al correo electrónico que la persona proporcione al pagar. El INS también anunció otras formas de descarga para quienes no puedan recibirlo por ese medio.
La obligación de tener ese documento disponible cuando lo solicite una autoridad se mantiene. Por eso, la digitalización no debe confundirse con la eliminación del comprobante ni con una autorización para circular sin haber pagado.

No tiene GPS ni permite rastrear el vehículo
El INS aclaró que la etiqueta no cuenta con GPS ni monitorea la ubicación de los vehículos; ese fue uno de los puntos polémicos sobre la implementación de este sistema. Su incorporación responde al proyecto de modernización del marchamo, no a un sistema de seguimiento de los desplazamientos.
Además, el dispositivo está diseñado para autodestruirse si se despega del parabrisas. Según la institución, esta característica busca prevenir fraudes, falsificaciones y manipulaciones indebidas.
Para colocarlo, el propietario deberá limpiar previamente el vidrio y adherirlo por dentro del parabrisas. Si lo pega incorrectamente, tendrá que acudir al INS para gestionar una reposición; no debe intentar despegarlo y reutilizarlo.
La primera etapa abarcará vehículos con parabrisas, entre ellos automóviles, buses y camiones. Por tanto, el alcance inicial no se limita a carros particulares. El INS informó que la orden de compra contempla 1,6 millones de etiquetas, las cuales ya fueron probadas y funcionan sin contratiempos.
Las motocicletas tendrán un tratamiento distinto: formarán parte de un plan piloto para comprobar el funcionamiento y la vida útil del dispositivo en condiciones adversas. No estarán incluidas de la misma manera en el despliegue inicial para vehículos con parabrisas.
Más allá de la transformación tecnológica en el parabrisas, el cobro del derecho de circulación para este período vendrá acompañado de un ajuste directo en la estructura de sus costos, empujado principalmente por las nuevas tarifas del componente del seguro.
Para 2027, las tarifas divulgadas por Sugese, muestran aumentos en tres categorías y reducciones en cuatro. El promedio ponderado pasa de ₡44.889 a ₡46.700, una diferencia de ₡1.811. Ese promedio resume el comportamiento del conjunto de categorías y no es una tarifa que todos los propietarios deban pagar.
De acuerdo con las declaraciones del superintendente de seguros, Tomás Soley, uno de los factores que incide en el ajuste es el aumento del 15% en la cantidad de lesionados entre 2024 y 2025. Más personas lesionadas implican mayores recursos para su atención.
La distinción es importante: el SOA está asociado a la atención de personas lesionadas en accidentes de tránsito, no a la reparación del carro. El INS explica que las personas accidentadas pueden recibir asistencia médica y prestaciones por incapacidades dentro de las condiciones del seguro.
La aseguradora ofrece por separado coberturas complementarias, como responsabilidad civil por daños a terceros o protección adicional para gastos médicos. Por ello, pagar el marchamo no debe interpretarse como contar con una póliza integral para todos los daños que pueda causar o sufrir el vehículo.
El aumento del SOA no determina cuánto subirá el marchamo
El total del derecho de circulación reúne distintos cobros. Entre ellos están el impuesto a la propiedad de vehículos y el SOA; por eso, conocer el ajuste del seguro no basta para calcular el recibo final.
Según los datos del INS, para el período 2026 se pusieron al cobro 1.963.523 recibos y se recaudaron aproximadamente ₡349.000 millones. Cerca del 60% de lo recaudado se trasladó al Ministerio de Hacienda por el impuesto a la propiedad y alrededor del 25% correspondió al SOA. Estas proporciones describen la recaudación global de ese período, no una distribución idéntica para cada vehículo.
En consecuencia, un propietario de vehículo particular no puede asumir que su marchamo completo aumentará un 5,43%, aunque ese sea el ajuste de su categoría en el seguro. Tampoco una reducción del SOA garantiza, por sí sola, que el recibo total disminuya.
Dónde consultar y pagar
El INS dispone de canales digitales y presenciales para el marchamo. Su sitio oficial permite acceder a la plataforma de consulta y pago, y la institución también identifica sucursales, puntos de servicio, asesores autorizados y la línea 800-TELEINS como canales de atención
Para el período 2027, el inicio oficial del cobro será el 2 de noviembre y a partir de las 8 a.m. estará disponible la plataforma para consultar la información de cada propietario. Al realizar el trámite, será importante verificar la placa y proporcionar correctamente el correo electrónico, pues allí se enviará el documento digital del derecho de circulación.
Aunque la implementación del marchamo digital en Costa Rica estaba proyectada originalmente para el periodo 2024, el proyecto acumuló múltiples retrasos que obligaron a posponer su entrada en funcionamiento. Esta iniciativa —que busca sustituir el tradicional adhesivo físico por un chip con tecnología RFID de diez años de vida útil— enfrentó importantes frenos administrativos e institucionales, entre ellos incumplimientos en los plazos de la Ley de Contratación Pública, así como objeciones al cartel de licitación que requirieron la intervención y resolución de la Contraloría General de la República.
El avance de la plataforma también se vio afectado luego de que el Instituto Nacional de Seguros (INS) declarara desierta una de las licitaciones principales tras recibir ofertas con costos sustancialmente elevados, lo que obligó a reestructurar el proceso. A estos contratiempos logísticos y financieros se sumaron fuertes cuestionamientos de expertos en ciberseguridad y protección de datos, quienes advirtieron sobre eventuales vulneraciones a la privacidad e intimidad de los conductores mediante el rastreo y lectura remota de la información de los vehículos.
Ahora se espera que el nuevo modelo empiece sin contratiempos y que el tradicional sticker quede en la historia.
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