La Semana Santa no se vive igual en todos los destinos y Antigua Guatemala es una prueba clara.
Entre el 29 de marzo de este año y el 5 de abril, Domingo de Ramos y de Resurrección, respectivamente, la ciudad deja de ser únicamente un centro histórico bien conservado para convertirse en un escenario donde la religión, el arte popular y la vida comunitaria se entrelazan de forma casi continua.
Antigua, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), concentra en pocas cuadras una intensidad cultural difícil de replicar en otro momento del año. Las actividades comienzan varios días antes del Domingo de Ramos.
Uno de los elementos más distintivos de la semana son las alfombras que cubren las calles por donde pasarán las procesiones.
Son elaboradas con aserrín teñido, flores, semillas y frutas, por lo que pueden tardar horas en construirse y desaparecen en cuestión de minutos cuando los participantes avanzan sobre ellas.
Las procesiones son, por supuesto, uno de los más grandes atractivos. Por ejemplo, las del Jueves y Viernes Santo recorren buena parte del centro histórico durante varias horas.
Durante esta semana, lugares emblemáticos como el Arco de Santa Catalina, la Catedral de San José, la Iglesia de La Merced y el Convento de Las Capuchinas adquieren un protagonismo especial. No solo funcionan como puntos de paso de las procesiones, sino también como espacios de observación.
Más allá de lo religioso, Antigua ofrece actividades complementarias, entre ellas miradores naturales que rodean la ciudad, como el Cerro de la Cruz, que permiten observar las actividades.
La gastronomía tradicional también ocupa un lugar central durante Semana Santa. Platos como el bacalao, los dulces típicos a base de frutas y panela, y las bebidas artesanales aparecen con mayor frecuencia en mercados y restaurantes, muchos de ellos ubicados en antiguas casonas coloniales que refuerzan la experiencia histórica.
Y para quienes buscan extender el recorrido, la cercanía con atractivos como el volcán Pacaya a 18 kilómetros de la ciudad, pueblos artesanales y fincas cafetaleras permite alternar jornadas en la ciudad con actividades de naturaleza o turismo rural, sin desplazamientos excesivamente largos.

Vuelos desde Costa Rica
Para vivir esta experiencia, la planificación anticipada es clave, empezando por el transporte.
Por eso, con la finalidad de dimensionar el costo del viaje, El Financiero revisó en Booking.com los vuelos de ida y vuelta disponibles entre el martes 31 de marzo y el domingo 5 de abril de 2026.
No obstante, dado que la consulta se realizó el 24 de enero, los precios, itinerarios y otros detalles podrían presentar modificaciones.
Según la búsqueda, el costo varía según la aerolínea, el tipo de itinerario y lo que incluye cada tarifa, pero se mantienen dentro de rangos relativamente contenidos para una semana de alta demanda.
Las opciones más económicas corresponden, en general, a vuelos directos en clase turista básica operados por aerolíneas de bajo costo como Volaris, con tarifas que parten de los ¢105.000.
Estos tiquetes suelen incluir únicamente el equipaje de mano y presentan restricciones en cambios o selección de asiento, lo que los hace atractivos para viajeros que priorizan precio y tiempos cortos de traslado.
Por otro lado, a medida que se agregan servicios, como equipaje documentado, mayor flexibilidad o mejores horarios, el precio aumenta.
En este segmento aparecen principalmente vuelos con una escala, ofrecidos por aerolíneas tradicionales como Avianca, generalmente con conexión en San Salvador, o Copa Airlines, vía Ciudad de Panamá. En estos casos, los costos se ubican en un rango intermedio que va aproximadamente de los ¢220.000 a los ¢260.000.
Aunque implican trayectos más largos, estas opciones suelen ofrecer mejores condiciones de equipaje o conexiones con horarios más convenientes.
En términos de duración, los vuelos directos toman alrededor de una hora y media, pero el tiempo estimado de vuelo con escala puede extender el viaje total a varias horas, dependiendo del tiempo de conexión.
Sin embargo, también debe considerar que la ocupación hotelera de la ciudad suele alcanzar altos volúmenes en esas fechas debido a su popularidad como destino. Por lo tanto, si se quedó sin hospedaje, puede optar por instalarse en otras localidades como Ciudad de Guatemala, que se encuentra a unos 40 kilómetros.
