Toys “R” Us y Babies “R” Us quieren llegar a Costa Rica con una propuesta que combine juguetes, productos para bebés y espacios para probar y descubrir artículos antes de comprarlos. Para concretarla, Cotton Candy International (CCI), empresa panameña que tiene la franquicia maestra regional de ambas marcas, busca un socio con experiencia comercial o una ubicación donde pueda operar directamente.
La compañía mantiene conversaciones con centros comerciales y posibles franquiciados, pero todavía no confirma quién desarrollaría el negocio, dónde estaría la primera tienda ni cuándo abriría. La llegada dependerá de encontrar el local y el aliado adecuados, explicó Moisés Cohen, CEO de CCI, en entrevista con El Financiero.
El plan forma parte de una expansión que contempla 60 tiendas en Centroamérica y el Caribe durante cinco años. Pese a que destacó la relevancia del mercado costarricense, Cohen no precisó cuántos locales estarían aquí.

Dos marcas en un mismo espacio
El formato que CCI busca impulsar en el país reuniría Toys “R” Us y Babies “R” Us en un establecimiento de aproximadamente 500 metros cuadrados. La intención es atender a familias con niños, personas que preparan la llegada de un bebé y adultos interesados en productos de colección.
Según Cohen, la propuesta apunta a un segmento de ingresos medios, con artículos que describe como aspiracionales y competitivos en precio. No la plantea como una tienda exclusivamente de lujo ni como un formato de bajo costo.
La inversión estimada para un local de ese tamaño ronda los $300.000, aunque variaría según el espacio y las experiencias incorporadas. El ejecutivo no detalló qué rubros comprende el monto ni cuánto tiempo tomaría recuperarlo.
El espacio es una condición importante porque la estrategia no se limita a exhibir productos. CCI busca incorporar zonas de juego, demostraciones y personalización que den al consumidor una razón para visitar la tienda.
CCI evalúa tanto otorgar la franquicia a un operador local como abrir directamente, es decir sin necesidad de un socio. En caso de elegir el primer modelo, su preferencia sería trabajar con un solo socio que desarrolle todas las tiendas que se valoren abrir en Costa Rica.
La compañía busca como aliados a quienes tengan experiencia en comercio minorista, una estructura financiera sólida y capacidad para administrar la operación. A cambio, ofrecería acompañamiento y acceso a su plataforma de abastecimiento.
“Es importante que, aparte de tener una estructura financiera sólida, tenga su experiencia y su trayectoria en retail”, señaló Cohen.
La franquicia maestra también permite desarrollar distintos canales y formatos, como tiendas individuales, establecimientos combinados, espacios dentro de otros comercios y ventas por Internet. Sin embargo, el formato descrito para la búsqueda actual en Costa Rica es el local que reúne las dos marcas.
El operador tendría flexibilidad para adaptar el inventario. Según Cohen, podría comprar a CCI y también incorporar productos de otros proveedores, incluidos los locales, para responder a las preferencias del mercado.
Panamá como base de abastecimiento
La llegada se apoyaría en una operación comercial que CCI ya mantiene en la región. La empresa diseña, fabrica, importa, exporta y distribuye ropa, calzado, accesorios, mobiliario y juguetes, con presencia comercial en 25 países, según su CEO.
En Costa Rica, ya abastece a comercios mediante su negocio mayorista. La apertura de tiendas representaría una nueva vía para llegar al consumidor, no el inicio de toda su actividad en el país.
El centro logístico está en la Zona Libre de Colón, Panamá. Cohen indicó que la empresa dispone de una bodega de 20.000 metros cuadrados y más de 5.000 referencias en inventario, con un esquema de abastecimiento sin cantidades mínimas de compra para los operadores.
La compañía presenta esa disponibilidad como una ventaja para facilitar la reposición y reducir la necesidad de que cada franquiciado gestione directamente todo su surtido desde otros mercados.
Cohen aseguró que, una vez encontrado el socio o el local, podrían enviar mercancía en cuestión de semanas. Esa capacidad de despacho, no obstante, no equivale a una fecha de apertura confirmada: todavía faltan las definiciones comerciales y operativas del proyecto costarricense.
Entre las marcas que Cohen mencionó dentro de la oferta comercial de CCI están Fisher-Price, Hot Wheels, Barbie, Graco, Jeep y Motorola Nursery, además de Tiny Tots, su marca propia.
El ejecutivo distinguió entre la distribución de productos y el desarrollo bajo licencia. Por ejemplo, señaló que la empresa diseña y fabrica determinadas líneas de ropa y calzado con marcas como Fisher-Price, Barbie y Hot Wheels. Esto no significa que fabrique todos los juguetes de esas marcas.
El surtido específico de las futuras tiendas costarricenses aún deberá definirse, pero la intención es combinar categorías para distintas etapas de la vida familiar.
A esa oferta se sumaría el segmento conocido como kidult: adultos que compran juguetes y coleccionables para sí mismos. Cohen mencionó como ejemplos las figuras Funko Pop, los sets botánicos de LEGO y los vehículos de colección.
En su lectura del mercado, los juguetes mantienen una fortaleza importante entre los niños de cero a seis años, mientras las edades posteriores enfrentan una mayor competencia de otras formas de entretenimiento. Los coleccionistas adultos abren otra oportunidad, aunque la entrevista no aporta cifras para dimensionar ese segmento en Costa Rica.
CCI abrió en julio su primera tienda insignia de Toys “R” Us y Babies “R” Us en Panamá. Ese establecimiento funciona como referencia para el modelo que busca llevar a otros países.
La apuesta también integra el comercio electrónico. En Panamá, la compañía está incorporando una pantalla táctil para consultar productos disponibles exclusivamente en línea y elegir entre retiro en tienda o entrega a domicilio.
La intención es que la visita física ayude a descubrir el producto y que la relación comercial continúe después por canales digitales. Los plazos y modalidades de entrega para Costa Rica todavía no han sido definidos.
Para Cohen, esa combinación es necesaria para diferenciar una tienda de una plataforma que compite principalmente por catálogo y conveniencia.
“Le debemos al consumidor una razón adicional por qué comprarnos el producto a nosotros y no a Amazon, por ejemplo”, afirmó.
Esa será la propuesta con la que Toys “R” Us y Babies “R” Us intentarán ingresar al mercado costarricense: un surtido para bebés, niños y coleccionistas, respaldado por logística regional y una tienda que invite a probar. El siguiente paso es convertir las conversaciones con posibles socios y centros comerciales en un acuerdo concreto.

