Por: Jéssica I. Montero Soto.   13 octubre

Las primeras declaraciones del Impuesto al Valor Agregado podrían ser un desafío para las empresas con bienes o servicios que hasta ahora no estaban gravados. Unas vez optimizados los sistemas y capacitados los colaboradores, existen herramientas y consideraciones que pueden facilitar este paso.

- Aplique los créditos fiscales: Habilite sus sistemas para aprovechar como crédito fiscal, el IVA pagado en la compra de bienes y servicios en el desarrollo de sus operaciones. Esto le requerirá un control cruzado entre IVA pagado (para la operación) y recaudado (de las ventas).

En materia de gestión recaudatoria, el nuevo Gobierno cuenta con poderosos recursos: las tecnologías de la información y su implementación.
En materia de gestión recaudatoria, el nuevo Gobierno cuenta con poderosos recursos: las tecnologías de la información y su implementación.

“Lo anterior implicaría que por ejemplo, en el caso de un abogado, el IVA pagado en la compra de una computadora, hoy día se registra como parte del costo del activo, mientras que una vez vigente la nueva normativa, el impuesto pagado constituiría crédito fiscal”, explicó Cristina Sansonetti, socia de impuestos de Consortium Legal.

- Utilice el permiso trimestral: Alan Saborío, de Deloitte, señaló que si bien el IVA se debe declarar mensualmente, a los nuevos contribuyentes se les dará la opción de esperar un trimestre.

“Por tema de flujo de efectivo, los nuevos contribuyentes del IVA, podrán por una única vez, cancelar la totalidad del impuesto correspondiente, dentro de los tres primeros meses contados a partir de la entrada en vigencia de la presente ley, esto de conformidad con el Transitorio VIII de la ley”, explicó.

Este tiempo puede ser útil para medir la capacidad de los sistemas y hacer los ajustes necesarios.

- Pague a tiempo: Las declaraciones del IVA se deben presentar durante los primeros 15 días de cada mes, sin excepción. Esto será un cambio clave en la prestación de servicios, particularmente en los casos donde aún se esté haciendo una declaración anual.

“La omisión en la presentación tiene una multa con medio salario base. Esto, atrasarse, es algo muy normal dentro de los contribuyentes, entonces tienen que pagar multa por presentación tardía y sanción de pago por mora de 1% mensual, más los intereses de 13% anual”, enumeró Luis Chacón, socio de impuestos de BLP.

Si los atrasos se repiten mes a mes, generarían costos sensibles en épocas de desaceleración económica.