Por: Cristina Fallas Villalobos.   30 mayo

Las ventas ambulantes en San José representan un mercado informal de ¢13.200 millones anuales, según un estudio realizado por la empresa Demoscopia para la Cámara de Comercio de Costa Rica (CCCR).

El análisis contempla cinco recorridos por los que consideran son los focos de presencia de los vendedores ambulantes, así como, cuestionarios a vendedores ambulantes no autorizados y a sus compradores, entrevistas a comercios formales establecidos en áreas de influencia de la actividad informal ilegal, entre otras dinámicas.

La comida es uno de los productos que más comercializan los vendendores ambulantes en el centro de San José. Fotografía: John Durán
La comida es uno de los productos que más comercializan los vendendores ambulantes en el centro de San José. Fotografía: John Durán

¿Cuáles son los focos de presencia?

  • Avenida Primera completa
  • Avenida 3 y calle 12 hasta las inmediaciones de la Plaza de la Democracia
  • Del Parque Braulio Carrillo a las inmediaciones del Museo Nacional
  • Del Parque de las Garantías Sociales al Parque Morazán
  • Avenida Central completa

Con base en los resultados se determinó que en esas zonas hay 1.198 puntos de venta ilegal en donde destaca la comercialización de artículos para el hogar, comidas, celulares, accesorios, ropa y bolsos.

Esos números les permitieron a los investigadores, estimar que la cifra total de vendedores en el casco central de San José, oscila entre los 5.000 y 5.500, lo que representa un mercado informal de ¢13.200 millones al año.

Según la Cámara, esa situación genera una afectación al fisco al no percibir al menos ¢1.700 millones anuales y a la Seguridad Social por un monto de más de ¢5.590 millones.

Otros datos que arroja el estudio es que el 71% de los vendedores ambulantes adquieren sus productos de un negocio o proveedor de dudosa procedencia.

En algunos casos se identificó a comerciantes con mercadería de contrabando, pero además, se suplen de productos en las distribuidoras e importadoras del Barrio Chino, los almacenes de la zona de la Coca Cola y la Cañada, entre otros.

Quienes están involucrados en ese negocio dieron a conocer que las principales dificultades que enfrentan es no poder tener una patente, conseguir un trabajo estable con las garantías sociales y el escaso acceso a centros de apoyo a las Pymes.

"El sector comercio es el más afectado con el comercio ilegal, por lo que en aras de promover soluciones, la Cámara está generando información que nos ayude a visibilizar este problema y articular esfuerzos con el sector público para poder combatirlo y lograr disminuirlo", mencionó Yolanda Fernández, presidenta de la CCCR.

Los esfuerzos de la Cámara en este tema se ejecutan desde su Observatorio del Comercio Ilícito.

Una de las iniciativas que promueve la CCCR es generar incentivos para la formalización, a través de esquemas diferenciados de impuestos sobre la renta, exoneración temporal de cargas sociales y simplificar los trámites de formalización.