Bitcoin nace en 2008 mediante la publicación del “Papel Blanco” (White Paper), publicado en la red por Satoshi Nakamoto (pseudónimo). Inicialmente, la idea tuvo escasa respuesta por parte de eventuales usuarios, mas, con el tiempo, se comprendió su objetivo y lo poderosa que podría llegar a ser su creación.
Adicionalmente, el que se haya publicado en la red de forma gratuita, tomó un carácter imparcial e incluso filantrópico, por parte de su creador, de quien aún no se conoce su verdadera identidad.
¿Quién es Satoshi Nakamoto?
Si bien al día de hoy no existe claridad sobre quién es esta persona (o grupo de personas), existen especulaciones respecto a su identidad, sobre las que no pretendo ahondar hasta que exista un pronunciamiento formal y legal.
Objetivos de bitcoin
El creador de bitcoin menciona como sus objetivos el ser un medio de pago electrónico; a ser ejecutado de persona a persona (peer to peer o P2P); descentralizado (sin intervención bancaria o de un tercero), y que no pueda ser copiado. Para estos efectos, recurre a métodos criptográficos y a las firmas digitales, mediante un registro inmutable o prueba de trabajo, que se lleva a cabo a través de la cadena de bloques (Blockchain).
¿Puede bitcoin ser hackeado?
Si bien algunos exchanges (mercados o plataformas de intercambio digitales), han sido víctima de los hackers, al día de hoy no hay evidencia de que lo hayan hecho con bitcoin; lo anterior, debido a su compleja red de seguridad digital. Según la fuente www.chainalysis.com, con la tecnología actual, a una red sofisticada de hackers le tomaría no menos de 30 años poder descifrar su código.
¿A quién va dirigido bitcoin?
Es claro en el papel blanco la condición de persona a persona (P2P). Sin embargo, es interesante profundizar al respecto. En el mundo, existen cerca de 3.000 millones de individuos que por su condición educativa, económica, estatus migratorio o incluso su país de origen, entre otras razones, no son bancarizables (fuente: Organización de las Naciones Unidas).
Hablamos de poco menos de un tercio de la población mundial que, al día de hoy, no tienen acceso a una cuenta bancaria, tarjeta de crédito, débito o acceso a mecanismos formales, para hacer pagos o remesas. Por esta razón, deben recurrir al efectivo, o a entidades dedicadas a estos fines, como es el caso de la multinacional Western Union.
Costos tradicionales de envíos de dinero
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, las remesas familiares a nivel mundial ascienden a $905.000 millones (datos a 2024); hablamos de personas que recurren al efectivo, o a empresas que facilitan hacer remesas, para cumplir con sus fines. En el caso de las empresas dedicadas a remesas o pagos, aplican comisiones que, en promedio, varían entre 3% y 6% del monto a enviar.

Tamaño del mercado
Si hacemos un cálculo, recurriendo a un promedio de 5% de costo por remesa, hablamos de un mercado que, a nivel mundial, asciende a los $45.000 millones. Esto equivale al 80% de las utilidades del Banco más grande del mundo (JPMorgan-Chase), de forma anual. Cerca de un 6% de este monto corresponde a Centroamérica, siendo Guatemala y El Salvador los principales referentes. También son importantes los mercados de Honduras y Nicaragua. Bajo la misma base comisional, esto señala $3.300 millones de pagos por remesas, provenientes de países más desarrollados económicamente que los nuestros, en el caso de Centroamérica.
Costo de envío de dinero mediante bitcoin
A través de bitcoin, el costo por transacción on chain suele ser de entre $0,3 a $1,5, dependiendo de la cantidad de bytes utilizados para la transacción, indistintamente de si se envían $10 o $1 millón. En $905.000 millones, el costo vendría a ser cercano a cero, hablando en términos relativos. Siendo así, la reducción del costo por remesa, entre una familia que recurre a una empresa formal de medios de pago, y bitcoin, es prácticamente absoluta.
¿Puede una familia remesar $1 a través de bitcoin?
Un bitcoin está compuesto por 100 millones de satoshis, por lo que al precio actual de $77.000 por bitcoin, un satoshi representa 0,0008 de su valor. Siendo así, en efecto, una familia puede enviar una remesa, o pago, por $1 a su contraparte. Cabe agregar que, en este caso, el costo por el envío puede que haga inviable la transacción; a partir de los $3 el trámite ya comienza a tener sentido comparado con los medios de pago tradicionales.
¿Qué se necesita para hacer un pago con bitcoin?
Poniéndolo en términos simples, lo que estas 3.000 millones de personas requieren para hacer pagos mediante bitcoin, es un teléfono o dispositivo inteligente, con acceso a internet, y una plataforma que preste el servicio de cambio (conocido como exchange). Si bien en el pasado la tecnología a utilizar era medianamente compleja, al día de hoy se pueden ejecutar transacciones en bitcoin a través de un código QR mediante plataformas que ofrecen este servicio, de formas sencillas de utilizar para cualquier persona con conocimientos básicos de tecnología, incluyendo el cambio de moneda.
¿Quién ejecuta las transacciones en bitcoin?
Existen en el mundo alrededor de 190 entidades que, al día de hoy, facilitan, mediante sus plataformas digitales (aplicaciones), el traslado de bitcoin a una billetera digital, como también el cambio a la moneda oficial del país de destino. Las principales plataformas en el mundo son Coinbase, Binance, Bit2me y Crypto.com. Respecto a billeteras digitales, de modo suave o duro, son miles las opciones existentes.
Valor actual de bitcoin
La capitalización de mercado de bitcoin, al día de la redacción del presente artículo, asciende a los $1,6 billones, siendo que su valor individual actual es de $77.000 y existen 20.020.000 emitidos. Recordemos que, al ser bitcoin un medio de pago finito (no podrán ser más de 21 millones a ser minados, según el papel blanco), y al haber cada día mayor demanda por su uso, es de esperar que su valor continúe creciendo en el tiempo.
Proyección del valor de bitcoin a 2030
Recurriendo a la regresión de Fibonacci, y a la gráfica anual de bitcoin, desde su incursión a los mercados (2014), según la plataforma Tradingview, con datos al día de hoy, un bitcoin podría alcanzar un valor de $160.000 en 2030, más del doble de su valor actual (Según tradingview y cálculo de proyección mediante metodología propia).
Aclaro que la proyección realizada no responde a una recomendación de inversión.
Si bien la concepción de bitcoin fue la de medio de pago, el crecimiento que ha presentado su valor, y a su capitalización de mercado en el tiempo, ha significado una oportunidad para los especuladores (personas o entes que esperan una ganancia de capital mediante la compra o venta de un activo), a a través de los mercados existentes. El bitcoin es también utilizado como un recurso de mantenimiento de valor en el tiempo (holders) en los portafolios de clientes individuales e institucionales.
Inversión institucional en bitcoin
Esta modalidad de inversión en bitcoin no se hace únicamente a título personal. Grandes operadores institucionales, de la talla de JPMorgan-Chase, o de Fidelity Investments (especializada en fondos de retiro), cuentan con bitcoin como parte de los activos que forman parte de las recomendaciones de inversión en los portafolios, tanto propios como de clientes.
Bitcoin representa, al día de hoy, el 58% del total de capitalización de mercado de los criptoactivos. Es importante mencionar que es el único activo que no tiene un riesgo crédito (a menos que su valor llegue a cero, debido a un evento mayor en la red, lo que consideramos poco probable), como sí lo tienen el resto de las 17.500 criptomonedas existentes (fuente: www.coinmarketcap.com). Por esta razón, debemos hacer una clara diferenciación entre bitcoin y el resto de los criptoactivos, en términos de riesgo.
Según la fuente www.chainalysis.com, el efectivo sigue siendo el rey, cuando de actividades ilícitas se trata. Si bien el crecimiento del uso de criptomonedas, en actos ilícitos, ha crecido 164% de 2020 a la fecha, esto no ha sido mediante el uso de Bitcoin, debido a que su trazabilidad es pública. Entidades como Interpol y Scotland Yard han logrado identificar malhechores recurriendo a su rastro en la red blockchain.
¿Cuáles son los criptoactivos más utilizados para fines criminales?
Los principales criptoactivos utilizados para el crimen han sido las denominados stablecoins, que son las monedas digitales que siguen a una fiduciaria (efectivo) en una relación 1 a 1. Dentro de estas monedas, podemos mencionar a USDT (Tether) y a USDC (US Dollar Coin), como las principales. Aclaramos que la relación entre moneda fiduciaria (efectivo) y los criptoactivos, para actividades ilícitas, es de 95% para las primeras, y la diferencia para los criptoactivos.
¿Debieran las instituciones recurrir a bitcoin como inversión o medio de pago?
La respuesta es sí. Esta ha sido una pregunta debatible por parte de las instituciones y de los reguladores en distintos países. De acuerdo a los argumentos aquí demostrados, y a las declaraciones de Jamie Dimon, CEO de JPMorgan-Chase, hechas en 2020, bitcoin, a excepción de las otras criptomonedas, llegó aquí para quedarse. Me permito hacer aquí una analogía: “se puede intentar detener una ola gigante haciéndole frente, o unirse a ella y a su corriente”. Lo primero, no lo recomiendo.
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El autor es analista financiero y de valores.