Opinión

Cómo incrementar el desarrollo de las asociaciones público-privadas

En promedio el gasto de capital para el Gobierno Central es de ¢452 millones en los últimos 10 años

En la actualidad encontramos en la infraestructura un medio para reactivar la economía, en promedio el gasto de capital para el Gobierno Central es de ¢452 millones en los últimos 10 años y a setiembre del 2020 la cartera de proyectos a través de financiamientos externos suma $3.814 millones en salud, energía, transportes y educación. En complemento a esto, necesariamente debemos continuar fortaleciendo el desarrollo de proyectos a través de asociaciones público-privadas (APP) y considerar los siguientes factores de éxito:

  • Realizar una adecuada identificación y asignación de riesgos

Utilizar el mecanismo de asociaciones público-privadas desde las etapas iniciales puede llevar a las instituciones a tomar decisiones importantes, con el fin de maximizar los recursos con que se cuenta y que el proyecto cuente con potencial para desarrollarse por esta vía. Es importante mencionar además que algunos proyectos tendrán la capacidad de generar los ingresos suficientes para cubrir los compromisos del proyecto, sin embargo, otros no contarán con demandas suficientes y requerirán gestiones o aportes del Estado dado su alto impacto socioeconómico.

Por su parte, la adecuada identificación y asignación de los riesgos serán parte de la determinación de utilizar el mecanismo. Esto con el fin de lograr una correcta administración e incorporación en la planificación de desarrollo del país.

  • Lograr niveles de pre-inversión y/o estructuración adecuados

Las etapas de preinversión y estructuración sientan las bases sobre las cuales se van a desarrollar las gestiones tanto públicas como privadas en el plazo contractualmente definido. No hacerlo dificultará las etapas de ejecución, por ello tiene especial relevancia.

Aunado a lo anterior, no es posible dejar de lado contar en tiempo y forma con los recursos necesarios para expropiaciones o traslado de servicios cuando estos sean necesarios, o bien, las valuaciones de los activos en el caso de reciclar u optimizar activos.

Por lo tanto, es importante definir cómo obtener el mejor provecho al activo en beneficio para el proyecto ya sea nuevo, mejorado, ampliado o reciclado, así como los servicios complementarios que puedan ser oportunos y sean legalmente viables. Todos estos elementos deben resultar en una viabilidad técnica, fiscal, socioeconómica y financiera.

  • Contar con normativa para el desarrollo de los proyectos

Para el caso de las asociaciones público-privadas en Costa Rica se cuenta con normativa suficiente para generar contratos por esta vía. Es recomendable que los esfuerzos en primer lugar se concentren en la estructuración y licitación de los proyectos para que finalmente alcancen las etapas de gestión contractual y en segundo lugar en fortalecer los instrumentos vigentes conforme se vaya avanzando en los proyectos.

En la actualidad tenemos el reglamento para los contratos de colaboración público privados creado mediante Decreto No. 39965 y la Ley No. 7762 de Concesión de Obras Públicas con Servicios Públicos, recién reformada en el año 2019. Sin embargo, las gestiones públicas no necesariamente van al ritmo que se requiere para ser contraparte de las etapas de los proyectos con participación privada de largo plazo, por lo tanto, es necesario continuar generando los instrumentos que sean identificados para la realización de las gestiones y/o la toma de decisiones.

  • Licitar los proyectos en el tiempo adecuado

Una vez superada la etapa de identificación, estructuración y asignación de riesgos, ya se han invertido los suficientes recursos económicos y humanos que deben ser plasmados en un adecuado cartel de licitación que promueva la competencia de los oferentes.

Esta como todas las etapas deben ser desarrolladas de manera transparente. Debilitar la confianza en el proceso y/o de las instituciones a cargo de los procesos de contratación puede ir en detrimento de los proyectos en todas las etapas.

Actualmente se han desarrollado algunos esfuerzos, sin embargo, queda pendiente mirar más propuestas en esta línea en un contexto de información sensible para muchos actores.

  • Proyectos fiscalmente responsables

Que los proyectos sean fiscalmente responsables recae sobre el hecho de que los pasivos contingentes asociados a los contratos estén debidamente identificados y valorados por el Ministerio de Hacienda. Todos los proyectos de APP generan compromisos, entre los cuales podemos mencionar deuda, garantías, contingencias, entre otros.

Para ello se generó el Decreto No. 41042 que define el procedimiento para la determinación de riesgos fiscales y de contingencias fiscales en proyectos de asociaciones público-privadas, cuyo objetivo es disponer de información necesaria sobre los riesgos fiscales y su impacto en las finanzas públicas.

También podemos mencionar en este apartado considerar los elementos de resiliencia y sostenibilidad a fin de generar beneficios en términos fiscales. De no hacerlo es posible disfrutar de infraestructura adecuada en el corto plazo, sin embargo, los costos asociados a reconstruir infraestructura que no ha contado con un mantenimiento adecuado o no se ha adaptado a los riesgos ambientales definitivamente son mayores que aquella infraestructura que ha considerado este elemento desde las etapas iniciales.

  • Gestión Contractual de los proyectos

Integrar las etapas de diseño, construcción, financiamiento, operación y mantenimiento puede sin duda generar beneficios en el tiempo y en la asignación de recursos especialmente en temas de mantenimiento.

Estos elementos podrían ser debilitados si el proyecto no dispone de los recursos para supervisar y fiscalizar de manera oportuna y acorde a los términos establecidos en el contrato.

Estos factores de éxito involucran una gestión proactiva entre el sector público y el privado de manera que los proyectos finalmente alcancen las etapas de ejecución.

Gerente Senior de Consultoría en Infraestructura para EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana.