Opinión

Cuando la vida parece que funciona… pero algo falta

La figura del CEO o de altos ejecutivos suele asociarse con el éxito: grandes ingresos, viajes, vacaciones de ensueño, reconocimiento y la impresión de tener la vida bajo control. Desde fuera parece una posición envidiable. Sin embargo, la realidad muchas veces es distinta. Muchos viven bajo enorme presión, duermen poco, toman decisiones durísimas, sufren por la ansiedad y, en ese camino, a veces descuidan su propia vida o su familia. La distancia entre la imagen pública y la experiencia interior puede ser grande.

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