Opinión

El espejismo de $1,25 billones de Elon Musk

EscucharEscuchar

La reciente fusión de SpaceX y xAI, un espectáculo financiero recibido con gritos de júbilo por parte de los sectores habituales, es un regalo para la vista. Más concretamente, es un regalo para los ojos aún doloridos por lo que presenciaron hace unos 25 años, cuando la perfección de Wall Street en el oscuro arte de las fusiones empresariales envió las valoraciones falsas a la estratosfera, antes de que se estrellaran de nuevo contra la Tierra.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.