Opinión

La falsa promesa de los aranceles

LONDRES, PROJECT SYNDICATE – En esta era de creciente proteccionismo, defender la globalización puede parecer una apuesta perdida. Pero en lugar de retirarnos del debate, es más urgente que nunca explicar los costos de una guerra comercial, que amenaza con acelerar la fragmentación de la economía global porque, en realidad, es una guerra contra el propio comercio. Para cuestionar eficazmente la lógica que subyace a la agenda proteccionista de la administración estadounidense, primero debemos entenderla de forma clara y concreta.

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