Por: .   8 marzo, 2014

Con mucha alegría hemos mostrado al país las plantas en construcción para aguas residuales Los Tajos, en La Uruca, que el AyA está edificando para procesar las aguas residuales de más de 1 millón de habitantes del Área Metropolitana. Completar ese proceso en todo el país hasta tratar el 75% de las viviendas, hoy operando con tanques sépticos, costaría $1.500 millones y debe hacerse para recuperar nuestros ríos urbanos, especialmente el río Grande de Tárcoles, hoy el más contaminado de Centroamérica.

Para promover estos cambios e incorporar no solo las políticas verdes sino las azules, el Índice de Desempeño Ambiental (EPI) de la Universidad de Yale, incluye ahora nuevos indicadores como el de tratamiento de las aguas servidas y la gestión de la biodiversidad oceánica. Esto provocó que países líderes en lo verde, cayéramos varios lugares en este ranking , entre ellos Costa Rica, Italia, Francia y Noruega, para citar solo algunos.

Sabemos que en la parte verde, relativa a bosques y biodiversidad, Costa Rica sigue siendo una potencia y es reconocida como pionera a nivel mundial, pero en la parte azul, que incluye nuestros ríos y mares, nos hemos quedado rezagados. Por eso, la Administración Chinchilla ha venido impulsando con fuerza la agenda azul, volviendo los ojos al mar y a los ríos.

Solución a 11 cantones

La planta de tratamiento Los Tajos tiene un costo de $344 millones y es un proyecto que se empezó a impulsar desde el gobierno anterior, cuando se aprobó el empréstito de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), que financia el 50% de la obra. El sistema incluye la planta de tratamiento que se ubica en La Uruca, así como 300 kilómetros de alcantarillados y colectores que recogerán las aguas residuales de 11 cantones de la Gran Área Metropolitana (GAM): San José, Tibás, Moravia, Vázquez de Coronado, Goicoechea, Montes de Oca, Curridabat, Desamparados, Escazú, Alajuelita y La Unión. Esto constituye el 65% de la población de la GAM, en donde vive la mayoría de los habitantes de nuestro país y en donde se provoca la mayor contaminación de ríos con aguas domésticas y residuos fecales.

Por muchos años, y de manera inexplicable, Costa Rica abandonó el serio problema de la contaminación de ríos y casi no realiza tratamiento de las aguas servidas. Pero eso se acabó. La planta de Los Tajos es la primera, le seguirán Cartago y Heredia que ya tienen proyectos en marcha. Toda urbanización nueva deberá tener una planta de tratamiento, que tendrán un tamaño proporcional a la población servida.

Los ríos, océanos y humedales son parte de nuestra herencia y riqueza natural. Debemos sanearlos y protegerlos, y esa es una tarea no solo del Gobierno Central sino también de las municipalidades y de los mismos ciudadanos.

Muchos años se necesitarán para recuperar los ríos más contaminados, pero lo lograremos entre todos, con empeño y consistencia. Paso a paso, nuestra agenda verde será también azul.