Por: Ana Yancy Flores.   2 mayo
Platillos blandos, sopas y proteínas forman parte del menú del emprendimiento. Foto cortesía Baraná
Platillos blandos, sopas y proteínas forman parte del menú del emprendimiento. Foto cortesía Baraná

Doña Julia Hernández, de 86 años, distribuye su tiempo entre cuidar a su marido, de 90 años, atender a sus plantas, tarea que disfruta, y ver una que otra telenovela en sus ratos libres. No obstante, aunque toda su vida cocinó, hoy ya no lo puede hacer porque presenta problemas en sus articulaciones que le dificultan esta labor, lo cual incidió directamente en su dieta diaria y en la de su esposo. Además, ella tiene problemas para masticar los alimentos producto de la falta de algunas piezas dentales, situación que la obligó a buscar una alimentación más especializada.

Como doña Julia, hay muchos adultos mayores que experimentan problemas nutricionales por falta de piezas dentales, porque su apetito va disminuyendo o porque sencillamente no pueden cocinar, entre otras razones.

Pensando en esto, es que Laura Guzmán, doctora en nutrición, decidió crear Baraná, un emprendimiento dedicado a preparar comida especializada para adultos mayores. Esta llega hasta la puerta de sus casas.

El objetivo de este proyecto es llevar alimentación balanceada y saludable a las personas de la tercera edad y que estas no tengan que preocuparse por lo que van a cocinar mañana o porque podrían enfermarse producto de una deficiente alimentación.

Doña Julia Hernández, de 86 años, una de las clientas beneficiadas con este emprendimiento. Foto cortesía Baraná
Doña Julia Hernández, de 86 años, una de las clientas beneficiadas con este emprendimiento. Foto cortesía Baraná

“Durante la vejez, el organismo experimenta una serie de cambios fisiológicos que modifican las necesidades nutricionales, las capacidades digestivas y las respuestas metabólicas de las personas, por lo tanto, alimentarse apropiadamente es una de las determinantes no sólo para envejecer sanamente sino también para retardar la aparición de enfermedades”, indicó Laura Guzmán, doctora en nutrición y creadora de la iniciativa.

“A muchos adultos mayores se les dificulta movilizarse para comprar víveres o preparar sus alimentos. Esta situación restringe la cantidad y la variedad de nutrientes que consumen. Es frecuente que recurran a preparaciones rápidas como sopas y, por falta de apetito, a saltarse la cena. Por lo que el almuerzo es el tiempo de comida al que hay que prestarle más atención y garantizar que incluya los diferentes grupos de alimentos”, añade.

Cocina saludable

Las propuesta de Baraná incluye preparaciones moderadas en azúcar, sal y grasa, asei como el uso de grasas saludables para cocinar. Además, los clientes pueden optar por carnes blandas pero bien sazonadas, así como lácteos deslactosados y bajos en grasa para evitar problemas digestivos.

Generalmente, los platillos se componen de una guarnición harinosa, dos acompañamientos vegetales y una preparación elaborada con una proteína (pollo, pescado, res o cerdo).

Los almuerzos, por ejemplo, se adquieren mediante paquetes mensuales o semanal y se entregan diariamente a domicilio con el fin de que estén frescos. La empresa también cuenta con un menú de cenas balanceadas.

Para ampliar sus servicios, este emprendimiento también ha optado por ofrecer asesoría nutricional a domicilio, con el fin de evacuar personalmente las dudas de los clientes que así lo necesiten. De esta forma, se prepara un plan nutricional personalizado y se realizan ajustes en la dieta de acuerdo con las necesidades de cada adulto mayor.

En los casos en los que no se requiera de la visita nutricional, Baraná ajusta las porciones según las recomendaciones emitidas por la Caja Costarricense de Seguro Social e Inciensa.

Por el momento, Baraná llega al sector este y al centro de la capital, Zapote y La Sabana. Sin embargo, si alguna persona no se encuentra dentro de estas áreas pero desea adquirir el servicio, puede comunicarse con la empresa.