
El gran desafío para mejorar la productividad y competitividad de las Pequeñas y Medianas empresas (Pymes) consiste en impulsar políticas y acciones, tanto públicas como privadas, que permitan romper el círculo vicioso que condiciona y limita su buen desempeño.
Esa es la principal conclusión del estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria Europeas, EuroChambres, titulado “Cómo mejorar la competitividad de las pymes en la Unión Europea y América Latina y el Caribe. Propuestas de política del sector privado”.

Tanto en América Latina y el Caribe como en la UE, las Pymes representan aproximadamente el 99% del total de empresas, generan una gran parte del empleo (67%, de acuerdo al informe), tienen una marcada orientación hacia los mercados locales y tienen menos posibilidades competitivas (véase cuadro 1).
Ante esta situación, el sector privado recomienda buscar amplios consensos entre las instituciones públicas y privadas, con el objetivo avanzar en la construcción de encadenamientos productivos que incluyan a estos agentes de menor tamaño desde las etapas de previas y posteriores a la inversión hasta la venta de servicios, la comercialización y la exportación (véase el diagrama 1).
De acuerdo a la visiones de unos 50 líderes empresariales y de opinión latinoamericanos y europeos que fueron encuestados para la elaboración del estudio, se definen cuatro áreas interrelacionadas y prioritarias de políticas de apoyo: innovación para el fortalecimiento de capacidades productivas y gerenciales; acceso a mercados; articulación productiva y cooperación empresarial, y acceso al financiamiento (Véase gráfico 1).

Por otra parte, el sector privado de ambas regiones destaca que debe aprovecharse la relación virtuosa entre competitividad e internacionalización y propone implementar acciones en dos grandes áreas de políticas: capacitación y sensibilización de las Pymes para la internacionalización, y promoción de encadenamientos productivos e identificación de oportunidades de negocios con empresas transnacionales y cadenas globales de valor (véase gráfico 2).
Oportunidad para dinamizar relaciones entre la UE y Latinoamérica
“En el marco de la profundización de las relaciones CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)-UE, las pymes están llamadas a ser jugadores estratégicos en el desarrollo inclusivo de los países en ambas regiones", recalcó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, durante la IV Cumbre Empresarial CELAC-UE que tuvo lugar el sábado en Chile.

Por su parte, Arnaldo Abruzzini, Secretario General de Eurochambres, comentó que aumentar la competitividad para asegurar la internacionalización exitosa de las Pymes es un desafío clave no solo por el impacto en la economía y el empleo, sino porque presenta una oportunidad para que la Unión Europea y América Latinadefinan instrumentos concretos que promuevan la relación estratégica birregión
Los empresarios del sector privado consideran que en los próximos años será prioritario fortalecer la cooperación entre empresas de ambas regiones con acciones en campos como las energías renovables, las tecnologías limpias y la biotecnología.
Costa Rica en la cumbre CELAC-UE

En el marco de la cumbre celebrada en Chile, Mayi Antillón, ministra de Economía, dijo que se mostró el interés por parte de las empresas europeas de incursionar en sectores dinámicos como infraestructura, energías renovables, alimentos, formación de recursos humanos, entre otros.
Antillón propuso realizar en Costa Rica el primer encuentro PYME UE-CELAC, a inicios del próximo año, con el fin de consolidar oportunidades de negocio entre pymes y emprendedores de ambas regiones. La iniciativa fue bien recibida por el Vicepresidente de la UE, Antonio Tajani.