Por: Ana Yancy Flores.   11 abril
Colaboradores actuales de Central de Repuestos, junto con Antonio Raventós (centro) actual dueño. Foto cortesía Central de Repuestos
Colaboradores actuales de Central de Repuestos, junto con Antonio Raventós (centro) actual dueño. Foto cortesía Central de Repuestos

A mediados del siglo pasado, en Costa Rica, los vehículos rurales eran el principal medio de transporte de muchos finqueros, no solo por las labores agrícolas en las que se desempeñaban sino también por el mal estado de la mayoría de caminos del país.

Un empresario josefino, Abelardo Raventós Coll, vio una oportunidad de negocio en un mercado constituido principalmente por dueños de todo terrenos como Willys (Jeep). Ellos utilizaban estos vehículos para el desarrollo de la agricultura y el transporte del café, por lo que constantemente requerían repuestos para que estuvieran al punto. El problema era que estos solo se podían comprar en la agencia de vehículos, ya que nadie más los comercializaba en el país.

Fue así como Raventós, junto con su amigo Eugenio Molina, decidieron abrir en 1959, en San José, una empresa dedicada a la venta de repuestos para estos carros.

Hoy, la idea de negocio que se comenzó a gestar hace más de medio siglo continúa vigente y se llama Central de Repuestos (https://www.facebook.com/CentralDeRepuestosSA/), una empresa que actualmente se dedica a comercializar repuestos para la marca Jeep.

Con 60 años en el mercado, esta empresa, que ha pasado de generación en generación, se mantiene vigente en un mercado automotriz que se caracteriza por ser altamente competitivo. La receta que aplican es simple pero muy eficaz: seleccionar a proveedores que les permitan mantener precios competitivos, pero que a la vez suministren repuestos de alta calidad, explica Arlene Raventós.

“Quizá, uno de los desafíos más grandes que ha enfrentado el negocio a lo largo de los años es la competencia de productos procedentes de Oriente, los cuales se consiguen a precios muy bajos pero con calidades inferiores”, indica Raventós.

Actualmente, Central de Repuestos es una compañía especializada en repuestos nuevos y partes para la marca Jeep, lo cual también se ha transformado en una de sus grandes fortalezas, ya que tienen un mayor conocimiento de lo que este tipo de vehículos demandan.

Además, sus esfuerzos están enfocados en mantener una constante actualización de su inventario para atender adecuadamente a todos los modelos, desde los fabricados en 1941 hasta los que ingresan año a año al mercado.

Personal, el eslabón de una cadena de éxito

Si algo caracteriza a Central de Repuestos es que desde que abrieron sus puertas han mantenido un personal fiel, un reto complicado en tiempos en los que la rotación del recurso humano en las empresas es una constante.

Cuando todo inició, el primer empleado que contrataron los dos fundadores fue a Rafael Esquivel, un joven de 16 años y quien sirvió a la empresa durante 40 años, hasta el momento de su pensión. Posteriormente, al equipo de trabajo se sumó otro fiel colaborador, Víctor Richmond, especialista en ventas de repuestos y quien permaneció en el establecimiento por 40 años.

Con los años han llegado más colaboradores, quienes se especializaron en la venta de este tipo de piezas. Muchos de ellos se mantienen todavía en la empresa.

En la actualidad, la empresa es manejada por la familia Raventós y aún se localiza en el corazón de la capital.