Barcelona, España — Un mundo verdaderamente inteligente: esa fue la promesa central del Mobile World Congress (MWC) 2026, celebrado en Barcelona durante la primera semana de marzo.
Este será un mundo en el que el contenido digital dejará las pantallas para literalmente “sentarse a conversar” a nuestro lado. Así lo explicó a El Financiero —presente en la vigésima edición de este evento, el más importante de la industria móvil a nivel mundial— José Luis de la Vega, vicepresidente de Marketing y Comunicación para América Latina Norte y el Caribe de Ericsson:
“En el futuro, el usuario podrá estar en su casa y platicar con alguien, ya no como hasta ahora que haces un FaceTime o una llamada por WhatsApp: pronto lo harás a través de un avatar con inteligencia artificial, que ofrecerá una representación real de la persona con la que conversas, directamente en tu sala. Si esa persona está caminando por un parque, tendrá a su lado un avatar tuyo, compartiendo y viendo lo mismo que tú ves, con una latencia mínima”.
Para la industria, este desarrollo marcará una nueva era de automatización de funciones, con mejoras que llegarán a la operación, seguridad y gestión de inventarios, entre muchos otros aspectos.
“Cuando la IA detecte, por ejemplo, que aumenta la temperatura en un bosque, podrá identificar la causa de forma autónoma, enviar un dron para revisar lo que ocurre y, si es necesario, activar los protocolos de seguridad. Esto aplicará a todas las industrias. En una bodega, como otro ejemplo, si los productos que más se mueven son de cierto tipo, la tecnología acelerará automáticamente sus procesos. Sus capacidades serán mucho más rápidas y poderosas”, añadió el vocero.
¿Y qué será necesario para hacer posible esa automatización? La red 6G.

El mundo corre y Costa Rica gatea
Los gigantes tecnológicos Ericsson, Qualcomm y Huawei ya marcaron fecha para el lanzamiento de esta tecnología que hará posibles todos estos escenarios —y muchos más—.
Cristiano Amon, presidente de Qualcomm, lo anunció durante su discurso inaugural en el MWC: la compañía estadounidense es la responsable de gran parte de las innovaciones que han impulsado las últimas generaciones móviles y ya trabaja junto a más de 40 empresas —entre ellas Ericsson, Google, Meta, Microsoft, Nokia, Samsung y T-Mobile— para desplegar redes 6G comerciales a partir de 2029.
“Va a suceder antes de lo que creemos. Estamos listos para tener dispositivos precomerciales con 6G en 2028”, aseguró Amon.
De la Vega explicó a EF que esta nueva red es necesaria para el mundo inteligente, debido a que ofrecerá una latencia aún menor que la del 5G, mayor seguridad y más velocidad para el usuario. “En este momento estamos definiendo los estándares y plataformas”, señaló, antes de añadir que las verdaderas posibilidades surgirán conforme avance su implementación:
“Cuando lanzamos 4G, nadie imaginó que de ahí surgirían aplicaciones como Uber, Netflix o WhatsApp, que hoy usamos a diario. El poder de la nueva red permitirá crear cosas verdaderamente espectaculares”.

Sin embargo, el panorama latinoamericano todavía es desigual. Según estimaciones de Huawei para la región, la penetración de dispositivos 5G en América Latina es inferior al 25%.
Países como Costa Rica apenas inician los primeros despliegues del servicio standalone, como el anunciado esta semana por Liberty y Ericsson en zonas de Guanacaste, el Pacífico Central y la Zona Norte.
Sin embargo, tanto Ericsson como Huawei sostienen que las redes 6G podrán operar sobre la misma infraestructura que las actuales 5G.
“Desafortunadamente, aún hay muchas zonas en Europa, Asia y América Latina donde seguimos con redes 3G y 4G, y donde 5G ni siquiera existe en modalidad standalone. Por eso debemos ser conscientes y trabajar en foros como este para que más socios comprendan las nuevas posibilidades y avancemos juntos”, afirmó de la Vega.
“¿Funcionará la misma infraestructura? Sí, funcionará”, enfatizó. “Muchas de nuestras redes podrán escalar o adaptarse con actualizaciones para implementar estas tecnologías. Ya hay desarrollos pensados de esa forma”.
En la misma línea se expresó Daniel Zhou, presidente de Huawei para América Latina:
“No queremos que nuestros clientes gasten dinero en construir una red 5G y que, cuando llegue 6G, deban retirar el hardware y software, desmantelar y comenzar de nuevo. Garantizaremos que la evolución sea fluida”.

Conectividad diferencial y nuevas oportunidades
Para Francisco Rey, gerente país de Ericsson Costa Rica, las próximas redes abrirán un escenario completamente nuevo de conexión y experiencias, bajo el concepto de “conectividad diferencial”.
Con las redes del futuro y los smart glasses, los usuarios podrán “vivir la experiencia de estar en un estadio o en un concierto sin salir del sillón de su casa”.
“Ahí habrá una gran oportunidad de negocio. Si hoy pagas $200, $300 o $500 por asistir a un concierto de Bad Bunny o a un partido del Mundial, pronto podrás disfrutarlo desde casa por cinco dólares y con señal dedicada para hacer streaming. Según nuestros datos, el 60% de los consumidores en Latinoamérica estaría dispuesto a pagar por ello y ese es solo un ejemplo de las nuevas cadenas de valor que surgirán con las próximas redes”, comentó Rey.
Esas transformaciones, sin embargo, también exigirán una redefinición de las habilidades laborales, anticipan los expertos.
“Cuando aparecieron las computadoras, la gente tuvo que adaptarse. En los años cuarenta o cincuenta había personas cuyo trabajo era hacer sumas y restas; esa fuerza laboral se transformó y migró hacia nuevas tareas. Ahora pasará lo mismo: será necesario un reskilling, una actualización de habilidades que nos llevará a otros niveles educativos y creará nuevas necesidades, que iremos descubriendo en el camino”, concluyó Rey.
