Por: Krisia Chacón Jiménez.   4 septiembre
Imágenes que han sido publicadas como parte del ambiente previo del lanzamiento oficial del nuevo iPhone. Se espera que los nuevos dispositivos estén equipados con tres cámaras en su parte trasera. Foto: 9to5Mac
Imágenes que han sido publicadas como parte del ambiente previo del lanzamiento oficial del nuevo iPhone. Se espera que los nuevos dispositivos estén equipados con tres cámaras en su parte trasera. Foto: 9to5Mac

Apple se prepara para lanzar su nuevo producto estrella, el iPhone 11, entre las dudas que la firma no logra sacudirse en los últimos años ¿será lo suficientemente innovador? ¿seguirá siendo este dispositivo un referente tecnológico?

Se espera que el lanzamiento oficial sea el 10 de setiembre, en un evento donde se mostraría un nuevo dispositivo equipado con tres lentes de cámara en su parte trasera, una cámara frontal con capacidad de grabar en cámara lenta, carga reversible y un procesador más potente.

Así lo han informado medios internacionales como Bloomberg, The Wall Street Journal y The New York Times.

Las proyecciones indican que la manzana presentaría dos modelos de iPhone: el tradicional y uno de mayor tamaño que llevaría la palabra Pro.

Los tamaños de los dispositivos serían de 5,8 pulgadas y de 6,5 pulgadas, con un diseño muy similar al del iPhone X.

Sí los rumores prueban ser ciertos, el nuevo teléfono de Apple apenas se colocaría a la par de la tecnología que sus rivales de mercado ya han incorporado en sus modelos de alta gama.

Huawei presentó la carga reversible a finales del 2018 en su celular Mate 20 Pro, equipado además con triple cámara. Lo mismo sucedió con Samsung, marca que ya incluyó estos avances en sus últimos dispositivos Galaxy S10 y Note 10.

Los retos para Apple no solo recaen en superar a Huawei y Samsung, sino que también radican en sobrevivir en un mercado que cada vez da más señales de cansancio.

Las ventas globales de teléfonos inteligentes registraron su peor contracción en 2018, ya que disminuyeron un 4,1%, según la firma de investigación IDC.

¿Seducirá el nuevo iPhone?

El mercado de celulares se ha visto afectado por los consumidores que esperan más tiempo para reemplazar sus dispositivos, la frustración por el alto costo de la gama premium y la incertidumbre tanto política como económica ha frenado el consumo.

Por otra parte, los fabricantes quieren seguir apostando por más tecnología para seducir a los consumidores.

Como todos los años se espera que el lanzamiento del iPhone, debido a que es un producto que está relacionado con la sofisticación e innovación en celulares.

Para este mes de setiembre se espera que la manzana anuncie su iPhone 11, iPhone 11 Pro y el iPhone 11 Pro Max, –posibles nombres de los dispositivos– a precios que van desde los $999 y $1.100, costos de los actuales modelos en el mercado.

Los celulares que cuestan más de $1.000, considerados de lujo, representan solo alrededor del 2% del mercado total en la región de Latinoamérica, según IDC.

El medio 9To5Mac publicó que dos de ellos contarán nuevamente con paneles de tipo OLED, mientras que el tercero seguirá presentando una tecnología Retina LCD.

Los analistas ven poco probable que Apple baje sus precios a pesar de estar vendiendo menos teléfonos de lo previsto.

Los resultados del segundo trimestre de este 2019 mostraron que la firma tuvo ventas de $58.000 millones, decreciendo un 5% sobre el mismo periodo del año anterior; y con un beneficio neto trimestral de $2,46 por acción, lo que supone un decrecimiento del 10%.

Los precios finales se podrían ver afectados porque los aparatos de Cupertino son fabricados en China y podrían enfrentar los aranceles instaurados por la administración del presidente Donald Trump. Esto encarecería los costos, indicó The Wall Street Journal.

Una innovación esperada es la llegada de tres cámaras en los iPhone, debido a que Huawei y Samsung ya ofrecen mejoras en la toma de fotografías, así como la incorporación de Inteligencia Artificial.

Los medios internacionales aseguran que no se esperan grandes cambios en el diseño de los dispositivos, es decir, seguirá siendo full pantalla, con reconocimiento facial, su material continuará siendo de vidrio y con un borde de acero.

El rediseño de los dispositivos llegaría en 2020.

Un nuevo iPhone necesitará de un software mejorado y ese sería el papel del iOS13 el cual tendría nuevas funciones y cambios visuales.

Uno de ellos sería el Dark Mode, anunciado por Apple en su macOS Mojave. Este modo oscurece la interfaz para mejorar la visibilidad en condiciones de poca iluminación. Con esta opción también se impulsa el ahorro de energía en las baterías.

Apuesta por los servicios

Estos nuevos dispositivos llegarán al mercado en un momento en el que ni el iPhone ni la venta general de celulares atraviesan su mejor momento, por esta razón es que la manzana da señales de encender su apuesta por los servicios.

El lanzamiento de su propia tarjeta de crédito y la llegada de su nuevo servicio de streaming muestran la diversificación que hace la compañía para seguir manteniéndose vigente en el sector tecnológico.

Los dos nuevos productos, que se anunciaron a finales de marzo, son parte del arsenal que Apple está lanzando como estrategia para dejar de depender del iPhone. Ahora, sus teléfonos inteligentes representan menos de la mitad de la facturación, mientras que los servicios están en poco más del 20%.

Además de Apple Pay, Apple TV+, App Store, Apple Music y iCloud, el grupo con sede en Cupertino, California, también quiere expandir su oferta de servicios con el lanzamiento de Apple Arcade, una suscripción a videojuegos. La manzana también tiene desde finales de marzo Apple News+, un sistema de suscripción único que da acceso a más de 300 publicaciones de noticias y revistas.

El ascenso de Apple no es casualidad, una compañía que logró salir de casi una bancarrota y convertirse en la primer compañía valorada en $1 billón. Los fanáticos del iPhone esperan no ser defraudados, pero la firma está en un camino en el que sabe que tiene que repartir sus huevos de oro en diferentes canastas.