Por: Luis Jiménez Silva.   8 febrero

La mayor parte de los ecosistemas de innovación del mundo, buscan generar empresas de base tecnológica (EBTs), con el objetivo de que estos tengan un potencial de escalabilidad y crecimiento superiores a emprendimientos tradicionales o por oportunidad; siempre que la tecnología en la que se basan, pueda convertirse en una barrera de entrada para posibles competidores.

Lo anterior, genera una serie de imperativos especificos para este tipo de emprendimiento. El primero se refiere a que el conocimiento, expresado de forma práctica en una tecnología, se debe constituir en el centro del modelo de negocio de la nueva empresa; es decir, debe ser la base de la novedad e innovación que se ofrece.

De ser así, se estaría en la posibilidad de alcanzar el segundo imperativo, tener la posibilidad de proteger esa innovación mediante propiedad intelectual (patentes, modelos, diseños, secretos) que se constituya en una ventaja ante los competidores.

Los dos imperativos anteriores condicionan el tercero: cualquier EBT necesita tener una fuerte relación con el sector académico de investigación, pues es allí donde se podrían generar las oportunidades basadas en conocimiento, que estarían disponibles para ser licenciadas, en vista de que el objetivo primario de la investigación académica es la generación de conocimiento y no necesariamente su introducción al mercado. Por otro lado, el nuevo conocimiento generado en el sector privado es explotado por los propios generadores y por lo tanto está fuera del alcance de las nuevas EBTs.

Finalmente, el cuarto imperativo se refiere a la capacidad que deben tener las EBTs para probar sus ideas y tecnologías de forma rápida y barata, de la mano con expertos en la materia. Al respecto, la aplicación de metodologías “lean” es crucial, con el objeto de definir cuáles son las hipótesis más importantes a ser comprobadas, para que dicha tecnología funcione y pueda llegar al mercado.

Afortunadamente Costa Rica cuenta con el Programa de Aceleración de Proyectos de Base Tecnológica que apoya a estos emprendimientos a alcanzar estos cuatro imperativos. Esto gracias al trabajo conjunto de las universidades públicas, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y el Sistema de Banca para el Desarrollo que permite el acceso de hasta $10.000 para el prototipado de tecnologías innovadoras. Si usted está interesado en el programa visite PITs.cr. Inicio del programa en su cuarta edición: 21 de febrero 2020.