Por: Carlos Gallegos.   2 marzo

Hace unos años un buen amigo, CEO de una multinacional de telecomunicaciones, me dijo: “Carlos, solo la industria alimentaria llega a más gente que la industria de las telecomunicaciones“. El tiempo le ha dado la razón y estamos a punto de entrar a otra gran revolución transformacional en las telecomunicaciones con el despliegue de redes de 5G o quinta generación.

A diferencia de las primeras generaciones 1G y 2G, que se diseñaron para proveer servicios de voz; de la 3G, orientada a datos móviles, o de la 4G, orientada a Internet móvil; la última y nueva generación de 5G transformará el rol de la tecnología móvil en nuestras sociedades.

Para empezar, las velocidades de bajada serán hasta 20 veces más rápidas pasando de 1GPS a 20 GPS (giga bits por segundo), así una película digital podrá bajarse en pocos minutos o segundos.

Además de velocidad, la nueva tecnología trae una reducción dramática en la latencia (tiempo para subir y bajar una señal) haciendo posible que, por ejemplo, el vehículo autónomo realmente pueda responder a imprevistos en la carretera y responder a tiempo. Esta reducción de 20 a 4 milesegundos salvará muchas vidas. La combinación de mayor velocidad y menor latencia dan un factor resultante de 100, que es lo que nuestra hambrienta sociedad demanda en los teléfonos celulares modernos.

Como si fuera poco 5G viene con mayor capacidad de conexión a la red y menor consumo de energía. Esto permitirá que literalmente billones de aparatos de todo tipo se conecten entre sí y con todo lo imaginable... Esto se conoce como Internet de las cosas, o IOT por sus siglas en inglés.

Mayor eficiencia, velocidades más altas, número prácticamente infinito de conexiones y mayor duración de las baterías y... voilá... tendremos una sociedad transformada y una capacidad adicional de generar comercio, trabajo y bienestar... y si lo hacemos bien... para una cantidad creciente y mayor de ciudadanos digitales y responsables.

¿Si no hemos podido como sociedad darle una comida decente al día a cada persona del planeta, podremos darle una experiencia digital trasformacional?