Por: Krisia Chacón Jiménez.   13 marzo
Laboratorio donde se mejorarán y estudiarán los procesos de la elaboración de cerveza artesanal. Cerveceros nacionales firmaron un convenio con el Cenat para profesionalizar su negocio. En la foto: José Pablo Quirós monitorea el crecimiento de la fermentación en los nuevos equipos del laboratorio. Foto: Albert Marín.
Laboratorio donde se mejorarán y estudiarán los procesos de la elaboración de cerveza artesanal. Cerveceros nacionales firmaron un convenio con el Cenat para profesionalizar su negocio. En la foto: José Pablo Quirós monitorea el crecimiento de la fermentación en los nuevos equipos del laboratorio. Foto: Albert Marín.

Las universidades públicas están explorando un nuevo modelo de transferencia de conocimiento a través de las licencias de tecnologías desarrolladas en sus laboratorios.

La Universidad de Costa Rica (UCR) es la institución que está más madura en la venta y protección intelectual de sus investigaciones; seguidamente se encuentra el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC).

Para la academia, sacar a licencia sus tecnologías significa un gran paso en el reto de integrar la investigación científica y el desarrollo tecnológico, con las actividades productivas y con las necesidades de la sociedad costarricense.

Precisamente esta fue una observación que le hizo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a Costa Rica en su proceso de formar parte de la exclusiva agrupación.

Uno de los problemas críticos que tiene el país en le sector de ciencia y tecnología es que más del 80% de la inversión en innovación se hace desde el sector público, mientras que en los demás países de la OCDE el peso lo lleva el sector privado.

El reto es fomentar que desde las empresas privadas se estimule la inversión y el apoyo para la investigación y desarrollo.

Con este modelo de venta de tecnologías desde el sector académico, se pretende estimular el acercamiento del sector privado, aumentar la inversión y aprovechar todo el conocimiento que se genera en la academia, trabajo que en la mayoría de casos se quedaba encerrado en las aulas.

¿En qué consisten las tecnologías?

Las instituciones UCR, TEC, el Centro Nacional de Alta Tecnología (Cenat), el Centro Nacional de Innovaciones Biotecnológicas (Cenibiot), el Laboratorio Nacional de Nanotecnología (Lanotec) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED), desarrollaron 45 tecnologías que están listas para ser implementadas en las empresas.

Todas ellas están disponibles en la plataforma Hipatia del Programa Estados de la Nación.

El listado de Hipatia permite acercar la oferta y la demanda de información sobre invenciones llevadas a cabo en las universidades y centros estatales, y así establecer una conexión entre la academia, el sector privado y estatal.

El objetivo es que la persona interesada firme un contrato de licencia y la institución autorice el uso de los derechos de propiedad intelectual asociados a la tecnología seleccionada.

En la herramienta se puede ver el nombre del desarrollo, una descripción, el instituto donde se desarrolló, nivel de maduración, las ventajas, las oportunidades de negocio y contactos directos con los encargados de cada solución.

Universidades utilizan las investigaciones que se desarrollan en sus aulas para licenciar las tecnologías que pueden ser implementadas tanto en el sector público como el privado.
Universidades utilizan las investigaciones que se desarrollan en sus aulas para licenciar las tecnologías que pueden ser implementadas tanto en el sector público como el privado.

Un ejemplo de estas tecnologías es la herramienta de medición de cultura organizacional e innovación desarrollada entre la UCR y el TEC.

La solución le ofrece a las empresas nacionales un modelo estadístico de medición de las variables de cultura organizacional y desempeño innovador.

Esta herramienta realiza un diagnóstico de la cultura organizacional y su incidencia en la innovación, lo que permite generar un perfil de la empresa y compararla con otras firmas costarricenses.

Además, genera recomendaciones para la toma de acciones que aumenten la innovación.

La principal solución que ofrece esta tecnología es que adapta un modelo de diagnóstico de la cultura organizacional a la realidad de las empresas sin tener que acudir a los modelos de consultoría tradicionales y que en su mayoría son costosos.

Los sectores en los que se desarrollaron tecnologías licenciables son agricultura, arquitectura, cultura, dispositivos médicos, gestión de recursos naturales, empresariales, calidad de educación, farmacéutica, alimentaria, forense, bienestar y veterinaria.

“Esta estrategia de transferencia tecnológica (existen otras) es más reciente y una de las razones es porque implica un proceso de maduración institucional en lo relativo a la protección de la propiedad intelectual de la investigación dentro de las instituciones”, explicó María Santos, coordinadora de investigación de Hipatia.

Sacar la licencia de investigaciones efectuadas en la academia tiene especial relevancia cuando se trata de trabajos realizados con fondos públicos, donde el compromiso de transferir este conocimiento es aún mayor.

Las tecnologías licenciables no siempre van asociadas a un contrato con una remuneración económica para la institución.

Cuando esto es así, es importante porque es un rubro que contribuye a financiar los procesos de investigación, el equipamiento caro que se necesita, las facilidades de infraestructura implicadas y el costo de los especialistas.

En términos absolutos, en el país se invirtieron $1.361 millones en actividades científicas y tecnológicas, de este monto $864,8 millones fueron invertidos por el sector académico; $420,6 millones por el sector público; $75,9 millones por el sector empresarial y $0,6 millones por los organismos sin fines de lucro, durante el 2017, cifras más recientes del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

El sector académico se mantiene como el que realiza un mayor aporte de inversión en estas actividades y, además, es el que presenta la mayor tasa de crecimiento en el último año, al lograr un 21,3% entre el 2016 y el 2017.

La academia posee la mayor participación histórica de inversión, pues ha ejecutado una inversión promedio del 60% en los últimos tres años.

Como parte de los esfuerzos de promocionar esta plataforma de tecnologías a la venta, Hipatia realiza encuentros con la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) y con la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde) para darle a los empresarios e inversionistas estas oportunidades de innovación.

Las empresas del sector tecnológico tienen interés en estas oportunidades porque actualmente gran parte de sus estrategias de innovación las canalizan mediante el esquema de innovación abierta, añadió Santos.

Se trata de un esquema que le permite a una empresa mantener la innovación en marcha sin contar necesariamente con la inversión que implica crear y mantener una unidad de I+D estructurada dentro de la organización.

El proceso inicia cuando una empresa pretende resolver un problema o atender una oportunidad de negocio mediante la adquisición de propiedad intelectual ya sea mediante tecnologías desarrolladas por terceros o comprando startups. Esto entra dentro de sus procesos de fusiones y adquisiciones.

El hecho que las universidades saquen la licencia de sus investigaciones permite que la sociedad tenga acceso a aquellos descubrimientos generados en las aulas y que puedan convertirse en nuevos productos y servicios.

Se fomentan los nuevos emprendimientos y al mismo tiempo, promueve que la inversión estatal en investigación y desarrollo genere un retorno económico y social. También representa una forma de financiamiento a más investigaciones.

Detalles de las tecnologías que se le muestran al empresario:
Oportunidad o necesidad que atiende.
Cómo la resuelve.
Descripción y ventajas de la tecnología.
Estado de madurez.
Estrategia de protección del conocimiento.
Tipo de alianza que se busca.
Equipo investigador.
Datos de contacto de la oficina de transferencia.

Fuente: Hipatia.