Hospedaje, alimentación, bebidas y actividades recreativas bajo una misma tarifa: esa es la base del modelo todo incluido utilizado por la industria hotelera internacional. A diferencia de una reserva que cubre únicamente la habitación o incorpora el desayuno, esta modalidad agrupa buena parte de los gastos de la estadía, incluidos los principales tiempos de comida y una oferta de entretenimiento dentro de la propiedad. Sin embargo, la denominación no implica que todos los hoteles ofrezcan exactamente los mismos servicios.
Las condiciones varían entre establecimientos y categorías de habitación e incluso si permiten el ingreso de menores de edad a la estancia.
En Costa Rica, existe una oferta de 12 hoteles de esta categoría, concentrada en las costas de Guanacaste y Puntarenas. De hecho, nueve de los establecimientos considerados todo incluido están en el Pacífico Norte del país, mientras que Puntarenas alberga a Barceló Tambor, Croc’s Resort & Casino y Hotel Fiesta.
Detrás de esos nombres comerciales hay otra dimensión del negocio: los empresarios y grupos que invierten en los inmuebles, desarrollan los proyectos o se encargan de su operación. EF investigó cuáles son las empresas que están detrás de la operación de estos hoteles, en su mayoría compañías extranjeras.
Azura Beach Resort
La propiedad está ubicada en Sámara, Guanacaste. Abrió sus puertas en 2019, y opera con un concepto de alojamiento todo incluido exclusivo para adultos. Según información disponible en la red social LinkedIn, el hotel pertenece a la red de Q’ Viva Resort, presidida por el empresario Louis Brisson.
Además de Azura, el empresario está vinculado al proyecto de Hotel Villas Playa Sámara.
Barceló Tambor
La propiedad se encuentra en playa Tambor, Puntarenas. Fue inaugurado en 1992, como parte del desarrollo hotelero impulsado por el grupo Barceló en esa zona del Pacífico.
Esta cadena hotelera de capital español está a cargo de las operaciones de este todo incluido y además del Barceló San José, ubicado a unos 13 kilómetros del aeropuerto Juan Santamaría.

CC Beach Front Papagayo
Casa Conde Beach Front, hoy conocido como CC Beach Front Papagayo, abrió en 2004 en playa Panamá, Guanacaste. Su desarrollo estuvo ligado a la firma costarricense Grupo Casa Conde, que también administraba Casa Conde Hotel & Suites, en San José.
Posteriormente, la empresa aplicó un refrescamiento de imagen adoptando las siglas “CC” para posicionar el inmueble en canales internacionales. A diferencia de los complejos gestionados por cadenas multinacionales en la zona de Papagayo, este establecimiento de 50 habitaciones opera bajo capital e inversión de origen costarricense y administración directa e independiente.
Croc’s Resort & Casino
Está ubicado en la zona de Jacó, Puntarenas. Fue inaugurado el 12 de febrero de 2015 y combina alojamiento con un casino y otros servicios de entretenimiento.
Este proyecto está ligado con el empresario estadounidense Dag Hascall, quien hace más de una década aparecía como el único inversionista del hotel, que requirió unos $50 millones para empezar operaciones. Actualmente, según la red LinkedIn, Hascall —quien tiene experiencia en la industria del acero— continúa como propietario del proyecto.
Hotel Fiesta
Conocido como el “hotel de los ticos”, esta propiedad se ubica en El Roble, Puntarenas. Su inauguración se remonta a 1990, pero ha atravesado varios cambios desde su fundación. En un momento llegó a llamarse DoubleTree Resort by Hilton Central Pacific, siendo operado por esa cadena internacional.
En enero de 2019, la propiedad volvió nuevamente a su nombre de Fiesta, pasando a ser parte del portafolio de la firma costarricense Enjoy Group. En la actualidad, ese es el conglomerado al frente de este hotel y de otras propiedades como el Royal Corin en San Carlos o el Mangroove en Guanacaste.
“La composición de mercado del hotel mantiene un fuerte predominio del segmento costarricense, siendo el más relevante, cerca del 80% del total. El 20% restante corresponde a mercados internacionales, entre los que destacan los estadounidenses como el principal mercado, seguido por canadienses y europeos”, comentó Daniel Herrera, gerente de mercadeo y ventas del Fiesta.
JW Marriott Costa Elena Resort & Spa
Es el todo incluido más reciente de Costa Rica. El antiguo Dreams Las Mareas dio paso al JW Marriott Costa Elena Resort & Spa, tras un acuerdo entre Marriott International y Mullen Real Estate Capital para incorporar la propiedad a la marca JW Marriott.
El Dreams fue desarrollado originalmente por Pellas Development Group, subsidiaria de Grupo Pellas, con una inversión de $130 millones y 447 habitaciones. En su desarrollo participaron Carlos Pellas, de Nicaragua; los empresarios costarricenses Francis Durman y Ernesto Castegnaro, y Stanley y Alberto Motta, de Panamá.
Planet Hollywood Costa Rica
El actual Planet Hollywood Costa Rica, ubicado en Guanacaste, era anteriormente conocido como Allegro Papagayo, que pertenecía al grupo español Barceló. En 2015, el grupo canadiense Sunwing Travel Group adquirió la propiedad con la intención de renovarla y convertirla en un hotel Royalton Papagayo. Sin embargo, el proyecto cambió de identidad y abrió en octubre de 2018 como Planet Hollywood Beach Resort Costa Rica, fruto de una alianza entre Sunwing y la marca Planet Hollywood, con una temática enfocada en cine y entretenimiento.
El establecimiento se integró a Blue Diamond Resorts, la división hotelera de Sunwing, y en 2021 se incorporó a Autograph Collection de Marriott mediante un acuerdo que le dio acceso a los canales de comercialización del grupo y al programa de fidelidad Marriott Bonvoy.

Occidental Tamarindo
Occidental Tamarindo se encuentra en playa Langosta, cerca del centro de Tamarindo, en Guanacaste. Al igual que Barceló Tambor, forma parte del grupo hotelero español Barceló.
Abrió en 2000 y durante años operó bajo el nombre de Barceló Langosta, hasta que en 2017 la compañía lo relanzó como Occidental Tamarindo. El cambio de identidad estuvo acompañado de una inversión de $1 millón para remodelar sus instalaciones.
Secrets Papagayo
Secrets Papagayo, ubicado en el golfo de Papagayo, Guanacaste, comenzó a operar bajo esa marca en 2015, cuando AMResorts asumió la gestión del antiguo Hilton Papagayo y lo transformó en un hotel todo incluido exclusivo para adultos.
En ese momento, AMResorts formaba parte de Apple Leisure Group, conglomerado que Hyatt adquirió en 2021. Actualmente pertenece a esa cadena norteamericana.
Riu Guanacaste y Palace
Ambos se encuentran frente a playa Matapalo, en Carrillo, Guanacaste. Son propiedades independientes pero se encuentran en la misma zona.
El Guanacaste abrió en 2009 y fue el primer hotel de la cadena RIU en Costa Rica. Su “hermano”, el Riu Palace se encuentra muy cerca y fue inaugurado en el 2012.
“Guanacaste en el segmento de turismo siempre está creciendo, pero en la fórmula todo incluido hay muy pocos hoteles. Nuestras ocupaciones han sido muy favorables manteniéndose entre 85% y 95% en los mejores meses de invierno y verano a partir de mayo hasta hoy entre 87% y 93%, logrando en algunos momentos superar lo que teníamos en 2025”, explicó el equipo de comunicación del hotel.
Los hoteles Riu Guanacaste y Riu Palace Costa Rica forman parte de RIU Hotels & Resorts, cadena fundada en Mallorca en 1953 y propiedad de la familia Riu, que actualmente la controla en su tercera generación. La gestión de sus hoteles se realiza mediante RIUSA II, empresa en la que la familia Riu y el grupo turístico TUI tienen cada uno una participación del 50% para su operación en Costa Rica.
Westin Reserva Conchal
Ubicado en playa Conchal, Guanacaste, The Westin Reserva Conchal comenzó a operar bajo esa marca en abril de 2012, mediante una alianza entre Starwood Hotels & Resorts Worldwide y Florida Ice and Farm (Fifco). El acuerdo puso la administración del establecimiento en manos de Starwood, mientras que la propiedad correspondía a Desarrollos Hoteleros Guanacaste, subsidiaria de Reserva Conchal y Fifco. Fue el primer hotel de la marca Westin en el mundo en operar bajo el modelo todo incluido.
En septiembre de 2016, Marriott International adquirió Starwood e incorporó marcas como Westin y W a su portafolio. Actualmente, Fifco participa como propietario —tras mantener el control de su división de hospitalidad tras los acuerdos corporativos con Heineken— y Marriott como grupo hotelero encargado de la marca y la gestión.
“Uno de los principales retos de operar un resort todo incluido es mantener un equilibrio constante entre la variedad de la oferta, la calidad del servicio y la excelencia en cada punto de contacto con el huésped. Esto implica una operación compleja que abarca desde la propuesta gastronómica y el talento humano hasta las instalaciones, el entretenimiento y las experiencias que forman parte de la estadía. El desafío no es únicamente ofrecer más, sino asegurar que cada elemento aporte valor a la experiencia”, explicó Ana Peraza, directora de marketing de la propiedad.
El dinamismo del segmento todo incluido en Costa Rica confirma que la fórmula sigue ganando terreno tanto en la oferta como en la demanda. En un mercado donde el viajero exige cada vez más experiencias integrales —que equilibren gastronomía de alto nivel, bienestar, entretenimiento y sostenibilidad—, los conglomerados locales e internacionales continúan afinando sus modelos de negocio. Respaldado por el posicionamiento natural del país y la atracción de capital foráneo, el formato consolida su peso estratégico como uno de los motores más rentables de la industria turística nacional.

