Por: Ligia Olvera.   14 mayo
La genética, la situación socioeconómica familiar, las pérdidas, los conflictos, el encierro, los temores, todos son factores que pueden incidir en el deterioro de la salud mental. (Foto Shutterstock / Archivo GN)
La genética, la situación socioeconómica familiar, las pérdidas, los conflictos, el encierro, los temores, todos son factores que pueden incidir en el deterioro de la salud mental. (Foto Shutterstock / Archivo GN)

Estamos viviendo momentos sin precedentes que incidirán en aumento de estrés crónico, ansiedad, depresión y mayor dependencia al alcohol, entre otros comportamientos auto-destructivos.

Enfrentar el tema de la salud mental significa aceptar que no estamos bien, enfrentar un estigma o tabú social, e incluso –para algunos– sentir que se pierde la imagen de masculinidad, si la persona es un hombre.

Hoy día hay muchas razones por las cuales nuestra salud mental se encuentre deteriorada o amenazada.

Sin embargo, no es sencillo aceptar, pedir o buscar ayuda cuando se trata de salud mental e incluso social o familiarmente.

No es tampoco tan fácil que la respuesta sea la apropiada cuando de este tema se trata.

Uno se imagina en temas de salud mental a una persona sucia, que deambula en las calles, que habla solo, la persona que a uno de niño le decían que estaba así porque tomaba drogas (o una historia similar).

En Costa Rica hay varias instituciones que ofrecen información de profesionales, servicios y entidades que brindan ayuda. (Foto archivo GN)
En Costa Rica hay varias instituciones que ofrecen información de profesionales, servicios y entidades que brindan ayuda. (Foto archivo GN)

Si tenemos un problema como diabetes o hipertensión no tenemos tanto problema en aceptar el tema individualmente, ni como grupo familiar.

El acompañar, apoyar, comprar el medicamento del paciente hipertenso o diabético no es mayor cosa.

Si es un tema de salud mental, el abordaje, la situación, etc. es completamente diferente.

Como grupo familiar, se habla bajito, se evade el tema, etc.

Lo cierto es que hoy mismo estamos viviendo circunstancias que afectan nuestra salud mental como sociedad.

Se pude sufrir en soledad, en silencio por el estigma, con miedo y gran sufrimiento o desesperación.

O ser ignorantes y no comportarnos adecuadamente con nuestros familiares haciéndoles sentir culpables, raros, débiles o locos si estamos ante un ser querido que enfrenta esta situación.

La genética, la situación socioeconómica familiar, las pérdidas, los conflictos, el encierro, los temores: todos son factores que pueden incidir en el deterioro de la salud mental.

Hable con sus amigos, familiares, profesionales de la salud, psicólogos y psiquiatras profesionales y bien entrenados, con verdadera vocación de servicio.

Hablar de cómo se siente en relación con su salud mental no lo hace débil: lo hace humano.

En este momento no podemos darnos el lujo de perpetuar estigmas en relación con la salud mental.

Las condiciones ambientales han cambiado y atentan contra la salud mental de muchos.

Si usted o alguien que usted conoce: siente tristeza, angustia, desesperanza, por más de dos semanas, si le cuesta disfrutar lo que solía disfrutar, tiene problemas para dormir o duerme mucho más de lo normal, tiene problemas para comer, come o bebe mucho más de lo normal...

En esos casos es importante consultar a un profesional para determinar si es un estado anímico pasajero o un problema de salud mental, como la depresión.

Estos son algunos recursos en Costa Rica: