La profundización de la alianza entre Israel y varios Estados árabes "intimida y disuade" a Irán, aseguró el lunes el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Yair Lapid, que es el anfitrión de una cumbre sin precedentes con cuatro jefes de la diplomacia de países árabes en su territorio.
"Esta nueva configuración, las capacidades compartidas que estamos construyendo, intimidan y disuaden a nuestros enemigos comunes, principalmente a Irán", indicó Lapid en una inédita cumbre a la que asistieron el secretario de Estado, Antony Blinken, junto a los ministros de Relaciones Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Baréin, que establecieron vínculos plenos con Israel en 2020.
En la cita también estaba el jefe de la diplomacia de Egipto, que reconoció al Estado hebreo en 1979.
Este inédito encuentro que se desarrolla en el desierto de Neguev, en el sur de Israel, está central en la paz en Medio Oriente y las negociaciones sobre el acuerdo nuclear con Irán.
Estados Unidos e Irán se encuentran en la fase final de conversaciones indirectas para relanzar el acuerdo de 2015 destinado a impedir que Teherán se dote de la bomba atómica a cambio del levantamiento de las sanciones que asfixian la economía iraní.
Pero Israel ve con malos ojos un posible acuerdo de las grandes potencias e Irán, su enemigo número uno, ya que teme que éste aproveche esa situación para fabricar de todos modos el arma nuclear.
Emiratos Árabes Unidos y Baréin comparten la preocupación de Israel sobre las actividades iraníes en la región.
En la cumbre del lunes, Antony Blinken afirmó que los Acuerdo de Abraham, que establecieron relaciones entre Israel y varios países árabes, e indignaron a los palestinos, "no sustituyen a que hayan avances entre los palestinos y los israelíes".
Las negociaciones para hallar una solución al conflicto israelo-palestino se encuentran en punto muerto desde 2014.
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