Cables

Neoyorquinos lamentan fallo "estúpido" del Tribunal Supremo sobre armas

Desde las calles de Nueva York a los pasillos del Congreso, los estadounidenses manifestaron su indignación o su satisfacción este jueves por el fallo de la Corte Suprema que permite el porte de armas en público, en un reflejo de la división del país.

El fallo aprobado por 6 votos a favor y 3 en contra, anula una ley de Nueva York de 1913 que requería un permiso especial para portar armas en público.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, tildó de "indignante" y de "día negro" la decisión del Supremo, en un momento en que aumenta la violencia por las armas de fuego en el país. En lo que va de año, 20.857 personas han perdido la vida, de ellas 11.484 por suicidio, y el resto por homicidios, según la organización Gun Violence Archive.

"Terrible, absolutamente terrible, que nos hayan arrebatado nuestro derecho a imponer restricciones razonables", dijo la gobernadora a la prensa.

El alcalde de Nueva York, Eric Adams, elegido el pasado año con la promesa de hacer más segura a la Gran Manzana, prometió hacer todo lo "que esté en (sus) manos para contener" la creciente ola de violencia e impedir que la capital financiera y turística del país de casi 9 millones de almas, se convierta en "salvaje oeste".

Entre la gente de a pie, la decisión del Tribunal Supremo ha causado estupefacción y miedo por lo que pueda ocurrir.

"Es estúpido, estúpido", dice a la AFP Sushmita Peters, una trabajadora social de 23 años, en el vecino Queens.

"La población mira a la gente en el poder para sentirse segura y no es lo que sientes cuando toman una decisión como ésta", dice.

En la memoria de la población está fresco todavía el tiroteo en un vagón del metro de Nueva York el pasado abril en el que una veintena de personas resultaron heridas, o las matanzas en un supermercado en Búfalo (norte de Nueva York), que dejó 10 muertos, y en una escuela primaria en Uvalde (Texas) con 21 muertos (19 niños) en mayo, que suscitaron un clamor generalizado para que se restrinja la venta de armas y aumenten los controles.

En la zona de oficinas del centro de Manhattan, para el artista kuwaití Mohammed, de 38 años, que lleva viviendo 20 en Estados Unidos, el fallo es "horrible".

"Oímos sobre todas estas matanzas y solo pensar que la gente lleva armas encima, es simplemente inimaginable", dice decepcionado a la AFP.

De la misma opinión es Christy, 32 de años, vigilante afroamericana en un estacionamiento que piensa que esta decisión va a contribuir a "aumentar la criminalidad", debido, sobre todo, a los problemas de salud mental, que es lo "primero que debería abordarse".

Otros estados, como California, tienen leyes similares a las de Nueva York por lo que el fallo de la máxima autoridad judicial estadounidense reducirá su capacidad para limitar las armas.

"Es una decisión peligrosa de un infierno judicial empeñado en imponer una agenda ideológica radical y violando los derechos de los estados para proteger a nuestros ciudadanos de ser asesinados en las calles, escuelas o iglesias. Vergonzoso", dijo el gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom.

"No se equivoquen: esta decisión pondrá a más gente en riesgo de resultar herida o muerta por la violencia de las armas de fuego", tuiteó el congresista Ro Khanna.

Para su colega Pramila Jayapal la Corte Suprema está "desconectada" del país y se enfrenta a una "crisis de legitimidad".

En cambio, los republicanos, defensores acérrimos de la Segunda Enmienda de la Constitución de 1788 que pone negro sobre blanco el derecho a llevar armas, alabaron la decisión.

El líder en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, tuiteó que el fallo "garantiza legítimamente el derecho de todos los estadounidenses que respetan la ley a defenderse ellos mismos sin la intervención innecesaria del gobierno".

"El derecho de la gente a poseer y llevar armas no debería infringirse", dijo Markwayne Mullin, parafraseando la Segunda Enmienda.

"Es una buena idea. Es autodefensa, te puede salvar. Alguien que sabe que tienes un arma, tendrá cuidado", dijo a la AFP Sam (no quiso dar su apellido) en Manhattan.

pdh-af-dd-ft/dw/sst/gm

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.