Por: AFP .   Hace 6 días
La semana anterior, EE. UU. anunció la repartición de 80 millones de vacunas a países de diferentes regiones del mundo, incluido Costa Rica. (Fotografía: cortesía CNE)
La semana anterior, EE. UU. anunció la repartición de 80 millones de vacunas a países de diferentes regiones del mundo, incluido Costa Rica. (Fotografía: cortesía CNE)

El presidente estadounidense, Joe Biden, debe anunciar este jueves 10 de junio la donación de 500 millones de vacunas contra el COVID a países pobres, mientras el Tribunal Supremo de Brasil examina recursos que piden que se suspenda la Copa América por riesgo sanitario.

Biden, llegado el miércoles a Reino Unido, etapa inicial de su primer viaje al extranjero como presidente, dijo antes de partir que se aprestaba a anunciar una estrategia de vacunación mundial.

El mandatario "se pronunciará sobre este asunto mañana (jueves) y hablará de medidas adicionales que Estados Unidos toma para ayudar a entregar más dosis a países pobres", dijo a bordo del Air Force One el consejero de seguridad nacional, Jake Sullivan.

Según varios medios, el mandatario debe anunciar que Estados Unidos comprará 500 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech para entregarlas a otros países.

Muy criticada por su retraso en compartir sus vacunas con el resto del mundo, la Casa Blanca intenta ahora tomar la delantera en este asunto.

"Estados Unidos se ha comprometido a trabajar en la inmunización internacional con el mismo sentido de urgencia que hemos mostrado en casa", dijo Biden antes de partir de Washington.

En tanto, en Brasil la pandemia mantiene en la cuerda floja el inicio el domingo de la Copa América de fútbol y el Tribunal Supremo examinará este jueves tres recursos que piden que se suspenda.

Brasil fue elegido sorprendentemente la semana pasada sede de este torneo, después de que los países que iban a acogerlo, Argentina y Colombia, se dieran de baja. El primero por la situación sanitaria y el segundo por un estallido social que ha dejado decenas de muertos.

Las casi 480.000 muertes por COVID en Brasil solo se ven superadas en el mundo por Estados Unidos, 2.723 de las cuales se reportaron en las últimas 24 horas.

En todo el mundo han muerto ya más de 3,75 millones de personas por COVID-19, según cifras oficiales.

Y mientras en América Latina, que acumula 1,18 millones de muertes y 34,2 millones de contagios, la situación sigue complicada, en otras latitudes el avance de la vacunación permite suavizar medidas.

Así, Francia y Bélgica reabrieron el miércoles el interior de los restaurantes y Estados Unidos suaviza las restricciones de viaje.

"Es agradable tomar un café dentro. La vida normal se reanuda poco a poco", decía este miércoles Hammou Mraoui, en el bar de una estación de los suburbios de París.

"Es raro oír a la gente decir 'Un café para tomar aquí, por favor', pero es un gran alivio", reconocía Christophe Guedes, el propietario.

En Francia también se levantaron las restricciones para practicar deporte en gimnasios o nadar en piscinas cubiertas y se retrasó el toque de queda hasta las 11:00 p. m.

Turismo

En paralelo a la apertura interna, los países buscan también la forma de reactivar un sector clave como el turismo, de los más castigados por las restricciones sanitarias.

En un movimiento clave en este sentido, el Parlamento Europeo dio luz verde al certificado digital sobre COVID que debe ponerse en marcha antes del 1 de julio para facilitar los viajes dentro de la Unión Europea.

Y Estados Unidos suavizó el nivel de advertencia de viaje por la pandemia a decenas de países, entre ellos gran parte de Europa, Canadá, México y Japón, sede de los Juegos Olímpicos este verano boreal.

Cerca de 60 países a los que se les había aplicado la advertencia máxima de nivel 4 ("no ir allí") vuelven al nivel 3 ("evitar ir allí si es posible"). Otra veintena de Estados bajan un escalón hasta los niveles 2 o 1.

Aun así, la exitosa campaña de vacunación estadounidense se ha ralentizado y las reticencias de algunos de sus ciudadanos a inmunizarse ponen en peligro el objetivo del presidente Biden de que un 70% de la población haya recibido al menos una dosis para el 4 de julio.

Mientras tanto, Uruguay, de 3,5 millones de habitantes y actualmente la nación con la mayor cantidad de muertes en el mundo en los últimos 14 días en relación a su población, se convirtió este miércoles en el primer país de Latinoamérica en empezar a vacunar a adolescentes de entre 12 y 17 años con la vacuna Pfizer.

OPS pide paliar impacto económico

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó en tanto el miércoles a priorizar las medidas de contención del virus para paliar el impacto económico de la pandemia, enfatizando que las vacunas son una "solución a largo plazo".

"No existe peor amenaza para la salud económica de un país que un brote activo de la pandemia", dijo la directora de la OPS, Carissa Etienne.

"La primera prioridad debería ser controlar la transmisión con medidas de salud pública", opinó, al ser consultada en rueda de prensa sobre cómo manejar los problemas económicos de la región con el aumento de las infecciones.

Etienne lamentó también que aunque hay alzas de contagios, hospitalizaciones y muertes en Latinoamérica y el Caribe, en particular en Sudamérica, muchos países estén relajando las medidas destinadas a frenar la propagación del virus.