La Cámara Nacional de Turismo (Canatur) emitió una alerta sobre la situación financiera que atraviesa el sector, advirtiendo que el actual nivel del tipo de cambio —el más bajo registrado en casi 20 años— está “asfixiando” a las empresas turísticas justo a las puertas de la temporada alta.
Según un comunicado de la organización, el manejo de la política cambiaria está comprometiendo gravemente la operación, la competitividad y la estabilidad financiera de la industria, en un momento crítico donde se requiere mayor liquidez.
Descalce entre ingresos y gastos
Shirley Calvo, directora ejecutiva de Canatur, explicó la problemática estructural que enfrentan los empresarios: un descalce entre la moneda en la que perciben sus ingresos y aquella en la que deben honrar sus obligaciones.
“Durante los meses de mayor visitación, las empresas enfrentan incrementos naturales en sus gastos, contratación de personal temporal, mayores consumos de servicios básicos, reforzamiento de operaciones, mantenimiento y adquisición de insumos para garantizar la calidad del servicio. Sin embargo, estos costos se pagan en colones, mientras que una parte significativa de los ingresos del sector ingresa en dólares”, detalló Calvo.
A este escenario financiero se suma una disminución acumulada en las llegadas internacionales registrada durante gran parte del año, lo que ha mermado el flujo de caja necesario para sostener las operaciones.

Pérdida de competitividad regional
Canatur señaló que el encarecimiento de Costa Rica como destino ha beneficiado directamente a sus competidores en la región. Países como México, República Dominicana, Colombia y Panamá ofrecen costos relativos más bajos y, según la Cámara, cuentan con un mayor apoyo estatal para sus sectores turísticos.
El mito de las “grandes empresas”
La Cámara fue enfática en combatir la percepción errónea que minimiza el impacto de la crisis cambiaria bajo la creencia de que el turismo es un sector dominado por grandes capitales.
“El turismo no es un sector de grandes; más del 85% de las empresas del país son micro, pequeñas y medianas”, afirmó la directora ejecutiva. Calvo subrayó que la industria se compone mayoritariamente de emprendimientos familiares, hoteles de menos de 20 habitaciones, guías, transportistas y tour operadores pequeños.
Llamado a las autoridades
A pesar de los esfuerzos del sector privado por mantener la calidad del servicio, Canatur lamenta que no se le esté dando el valor estratégico que el turismo merece como motor de la economía nacional y el desarrollo local.
La organización indicó que ya han trasladado estas preocupaciones a las autoridades, solicitando medidas que reconozcan el impacto real que el tipo de cambio tiene sobre la generación de empleo y la supervivencia de los negocios, sin que hasta el momento sientan que se reconozca la gravedad de la situación.
