Cuando todavía las fábricas textileras poblaban La Uruca y otros puntos del Área Metropolitana, la firma Baxter empezó a producir catéteres para inyectar suero en pacientes y sets de alimentación intravenosa en 1987. Tras la aprobación de la Ley de Zonas Francas (N° 7210), en 1990, fue pionera del sector.
En 1992 trasladó su planta de Puerto Rico a Cartago y sumó nuevas categorías, como los equipos para infusión y los dispositivos de aplicación de sueros, quimioterapia y alimentación parenteral. Luego la empresa sumó su operación de servicios en Heredia.
Fue la semilla desde la cual, a partir de 1995, se desarrolló una industria que ubica a Costa Rica como un destino relevante y protagonista de diferentes eslabones de mayor valor agregado en ciencias de la vida, dispositivos médicos y tecnologías médicas (medtech), que es —junto a los servicios corporativos— uno de los principales motores de inversión extranjera directa (IED).
Aparte de algunos signos coyunturales de desaceleración del sector indicados en los últimos informes mensuales de actividad económica (IMAE) del Banco Central de Costa Rica, el potencial y las oportunidades de la industria —que también vive cambios por la automatización y los giros geopolíticos— superan el horizonte. Pero el país no es el único intentando atraerla.
“Tenemos otros retos que debemos atender“, dijo Marianella Urgellés, directora ejecutiva de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), que el 4 de junio próximo realizará el Foro de Ciencias de la Vida 2026 en el Centro Nacional de Convenciones.
Los desafíos ocurren de cara a un panorama de cambio en la IED y de este sector a nivel global, en medio de la volatilidad, la incertidumbre, la reconfiguración de los flujos de capital y la mayor selectividad de las multinacionales.

Industria fuerte
Más allá de la coyuntura, el mercado muestra una fuerte vitalidad debido al envejecimiento de la población mundial, la demanda de servicios y dispositivos de salud, los avances tecnológicos (inteligencia artificial, robótica y wearables de monitoreo como los relojes inteligentes) y la innovación.
La evolución de la industria en Costa Rica es clara. Al inicio sus exportaciones se concentraban en productos de un solo uso. Ahora abarca 16 segmentos: estética, cardiovascular, dental, endoscopía, equipo de protección médica, sistemas de administración de medicamentos, neuro-endovascular, neuro modulación, dispositivos ópticos, dispositivos ortopédicos y prostéticos, ostomía, radiología, esterilización, dispositivos quirúrgicos y de salud femenina.
El impacto en la economía es evidente, según Cinde, la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) y la Asociación de Empresas de Zonas Francas (Azofras):
—El sector acapara más de una cuarta parte del total de la IED de los últimos cuatro años en Costa Rica (de $4.400 millones a $5.121 millones).
—El país es el tercer receptor de IED en ciencias de la vida en los últimos cinco años, con un flujo sostenido de proyectos medtech.
—Aquí se ubican más de 100 multinacionales especializadas, incluyendo 18 de las 35 principales medtech del mundo.
—La producción del sector equivale al 9% del Producto Interno Bruto (PIB) y al 31% de las ventas al exterior.
—En el año 2000 se exportaron $288 millones en dispositivos médicos, con solo 8 empresas y 1.500 empleos.
—A partir de 2020 las exportaciones casi se triplicaron desde los $3.871 millones. El crecimiento anual fue del 22% en promedio.
—En 2025 se exportaron más de $10.900 millones (25% más que en 2024) en dispositivos médicos a Estados Unidos (68%), Países Bajos (14%) y Bélgica (6%), en especial.
—Costa Rica pasó de la posición 23 en 2010 a la 10 en 2024 en el ranking global en exportación de la industria.
—El empleo en la industria pasó de 26.400 a casi 63.000 puestos entre 2018 y 2025, con un promedio de 5.200 empleos nuevos por año.
—En 2025 el empleo aumentó 7,8% (4.544 empleos netos), crecimiento calificado como “saludable”.
—Se tienen confirmados 14 proyectos más de inversión en ciencias de la vida, el doble del pico obtenido en 2024 y 2025. Son proveedores de capacidades clave (32%), manufactura por contrato (25%) y segmentos de alta especialización como cardioendovascular, neuroendovascular y ortopédicos.
Este crecimiento es posible —incluso en un entorno global complejo— debido a la “sólida propuesta de valor” del país, destacó Azofras: estabilidad institucional, talento humano altamente calificado, robusto marco regulatorio, fuerte compromiso con la sostenibilidad, creciente red de proveedores y zonas francas especializadas con altos estándares en infraestructura física, tecnológica, logística y de energía limpia.
Como el Coyol Free Zone, donde se ubican 34 empresas de sectores de valor agregado, incluyendo de ciencias de la vida, que emplean mayoritariamente a personas con edades de 18 a 45 años (91%) y mujeres (55%).
Ahí se producen soluciones médicas como sets intravenosos, implantes mamarios, bandas gástricas, lentes de contacto y catéteres cardiovasculares.
“Hemos desarrollado una plataforma de negocios que permite a las empresas llevar productos y soluciones altamente sofisticadas más allá de nuestras fronteras”, resaltó Jorge Monge Víquez, director general de CODE Development Group, desarrollador del Coyol Free Zone, en un comunicado sobre el 19 aniversario del parque.
En la constelación de firmas destaca la costarricense Establishment Labs. Fundada en 2004, seis años después introdujo los implantes mamarios.
Después alcanzó varios hitos: nuevas generaciones de productos, ventas en 100 países, aprobaciones de la FDA (Food and Drug Administration) de EE. UU. y salida a la bolsa de valores especializada en tecnología, Nasdaq en 2018.
En 2020 contabilizó, en el décimo aniversario de su primer producto, más de un millón de implantes vendidos. La firma tiene una capitalización bursátil de $1.800 millones y sedes en EE. UU., España (un hub de salud), Brasil y Bélgica (centros de distribución). El centro de innovación y de facilidades de manufactura se ubica en Costa Rica.
Las soluciones de Establishment Labs se apoyan en más de 200 solicitudes en 20 familias de patentes y más de 100 estudios y publicaciones científicas y clínicas en revistas revisadas por pares.
En el 2025 las ventas sumaron $211,1 millones (27,2% más en comparación con el 2024). Tuvo que esforzarse en reducir sus pérdidas (de $18,7 millones en 2024 a $3 millones en 2025), pero la compañía proyecta ventas por hasta $268,5 millones al concluir el 2026.
“Nuestro impulso se acelera”, dijo Peter Caldini, director ejecutivo de Establishment Labs en el comunicado a los inversionistas. “El lanzamiento de nuestra plataforma mínimamente invasiva en EE. UU. comenzó con fuerza y está contribuyendo de manera significativa a nuestro crecimiento”.
Momento crítico
La industria se encuentra, empero, en un punto de inflexión, con el crecimiento de la demanda de soluciones avanzadas, de las inversiones y del requerimiento de talento especializado (por ejemplo, en electrónica y metalmecánica de alta precisión debido a la creciente automatización).
Se suma el mayor interés para iniciar operaciones rápidamente, la ubicación de servicios corporativos que complementan la fabricación y fortalecen la propuesta de valor, y el interés de firmas internacionales proveedoras de insumos en la industria que desean estar cerca de las manufacturas.
Los retos para aprovechar esas tendencias son concretos: tipo de cambio, déficit de talento, encadenamientos, infraestructura logística (modernización de puertos, aeropuertos y carreteras), conectividad tecnológica, regulación de las jornadas excepcionales, “altas cargas sociales” y costos de electricidad.
“Enfrentar estos desafíos y aprovechar las oportunidades requiere del trabajo conjunto entre el sector público y el privado para elevar los estándares de eficiencia”, reiteró Azofras.
En el caso del encadenamiento local, un estudio de la Academia de Centroamérica halló que las multinacionales de ciencias de la vida compran siete veces más a proveedores extranjeros que operan en Costa Rica bajo el régimen de zonas francas que a los locales. También, compran el doble a proveedores extranjeros que no están en ese régimen.
Otra situación detectada es que apenas el 16% de los insumos comprados localmente son especializados (forman parte del producto final) y se adquieren a empresas de capital extranjero.
La principal falla es la debilidad del ecosistema de emprendimientos. Por ejemplo, Irlanda cuenta con 32 empresas locales innovadoras y Costa Rica solo con cuatro para atender a la industria ubicada en cada país. La mayoría de las pequeñas y medianas empresas que podrían ser suplidoras no alcanzan la calidad exigida.
Resolver el vacío requiere impulsar el ecosistema emprendedor, modernizar la política de IED e incentivos fiscales y regulatorios, atraer operaciones en investigación y desarrollo que generen innovación y compartan conocimiento y fortalecer el financiamiento y la coordinación interinstitucional, entre otras medidas.
El déficit de talento lo reporta el 70% de las empresas de diferentes industrias en las encuestas de firmas de contratación como ManpowerGroup. Otra investigación de la Academia determinó que en zonas francas casi la mitad de los 15 clústeres ocupacionales experimentan brechas de capital humano, estimadas entre 8.000 y 35.000 personas.
No solo falta personal especializado, también personal técnico y operativo bilingüe y con competencias blandas.
Las perspectivas de crecimiento de la industria son positivas, a pesar de todo. “Es una industria que da para muchísimo. No estamos en las partes más altas de la cadena de valor. Podemos escalar ahí”, dijo Ricardo Monge, presidente de la Academia de Centroamérica.
En medio de la reconfiguración de la IED a nivel global, el país superó por segundo año consecutivo los $5.000 millones en esta cuenta, la mayor parte por reinversiones.
En ciencias de la vida las reinversiones se concentran en nuevas líneas de producción, servicios de ingeniería, calidad y soporte para investigación y desarrollo. Los proyectos nuevos incluyen empresas de manufactura de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) y suplidores de automatización.
Los anuncios abarcan a firmas como Boston Scientific, Zimmer Biomet, Johnson & Johnson, Thermo Fisher Scientific, Cretex Medical, Mozarc Medical y Penumbra.
Surface Solutions Group inició un proyecto enfocado en procesos de recubrimiento de dispositivos médicos y Freudenberg Medical, AVNA, Heraeus Medevio y Harland Medical Systems inauguraron instalaciones de última generación.
También hubo anuncios de Accudyn Products, MSD (conocida como Merck & Co.), Solesis, Resonetics, Nelipak, International Precision Molds y Prent, algunas de las cuales son proveedores de la industria.
Switchback Medical, especializada en el diseño y manufactura por contrato de dispositivos médicos, anunció el 13 de abril pasado que ocupará una planta de más de 1.600 metros cuadrados en Coyol Free Zone. Es su primer paso operativo en el país, pues la firma también ocupará una planta de mayores proporciones en Evolution Free Zone, en Grecia.
Ambas instalaciones permitirán a la compañía atender programas existentes y nuevas iniciativas debido a la creciente demanda en manufactura y en soporte de investigación y desarrollo.
Siete días después, Intego Clinical, la división de investigación clínica de Intego Group y dedicada a la consultoría, anunció la aceleración de su plan de crecimiento en Costa Rica como proveedora de sistemas biométricos para firmas farmacéuticas y biotecnológicas.
Aquí desarrollará servicios de programación estadística, una función altamente especializada en las cadenas de valor, lo que confirma la tendencia de sofisticación de la IED.
| Industria sin límites |
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| Datos de la industria de dispositivos médicos a nivel global: |
| Las exportaciones mundiales de dispositivos médicos aumentaron de $246.597 millones a $329.510 millones de 2020 a 2024 con un crecimiento anual promedio del 8%. Los principales productos son equipos quirúrgicos (25%), prótesis de uso médico (23%) y equipos para venoclisis (14%). |
| Los principales países exportadores son Estados Unidos (17%), Alemania (10%) y Países Bajos (10%) en 2024. Costa Rica (3%) fue el número 10 a nivel global y el segundo de América Latina, detrás de México (8%). En 2010 el país ocupaba la posición 23 a nivel mundial y en 2017 la 16, en ambos casos detrás de México. |
| Los principales países importadores son EE. UU. (23%), Países Bajos (8%) y Alemania (7%). En América Latina el principal importador es México (posición 10 con 3% de las importaciones globales). |
| La inversión externa directa en el sector de dispositivos médicos se concretó en 200 proyectos en el 2024, principalmente en Europa Occidental y China (28% cada uno), EE. UU. (17%) y América Latina y el Caribe (12%). |
| Los cinco segmentos de mayor crecimiento proyectado al 2030 son: dispositivos de imagen con IA (entre 18% y 22% de crecimiento anual), wearables y telemedicina (12%-25%), robótica quirúrgica (11%-16%), dispositivos mínimamente invasivos (8%-10%) y diagnóstico point-of-care (6%-10%). |
| Fuente: Procomer y Cinde |
| Principales exponentes |
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| En Costa Rica se ubican varias de las firmas de ciencias de la vida más reconocidas del mundo: |
| Terumo (sistemas de aféresis) |
| Abbott Vascular (cardiovascular) |
| Boston Scientific (cardiovascular, neuro y endoscopía) |
| Align Technology (dental) |
| Smith & Nephew (ortopédicos) |
| Bayer (farmacéutica) |
| Philips Respironics (respiratorio) |
| De Royal (dispositivos quirúrgicos) |
| Hologic (salud femenina) |
| AbbVie (farmacéutica) |
| Establishment Labs (estética) |
| Fuente: Procomer |
