A pocas semanas de que la ciudadanía escoja a la persona que ocupará la silla en Zapote por los próximos cuatro años, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) realizó cuatro debates presidenciales que fueron transmitidos en vivo por Facebook entre el 9 y el 12 de enero de 2026. Dentro de las reacciones de los usuarios que vieron la transmisión se destacaron temáticas como seguridad, gobierno y política partidaria, pero la conversación digital no giró solo en torno a lo que las candidaturas dijeron, sino a lo que la gente asocia con cada una de ellas.
Esto concluyó un estudio de escucha digital elaborado por SHIFT Porter Novelli. La agencia de comunicación examinó más de 26.000 comentarios ciudadanos publicados en las transmisiones oficiales en Facebook que aludían directamente a las candidaturas, con el fin de entender cómo reaccionó la audiencia ante las figuras presidenciales.
El análisis resalta que la reacción ante lo dicho por las personas candidatas no se organizó solo en torno a propuestas, sino a emociones previas, identidades políticas e imaginarios ya instalados, activando apoyos, críticas o rechazos.
“La audiencia reaccionó principalmente a ejes que ya forman parte del debate público. Por ejemplo, seguridad activó comentarios sobre narcotráfico, control territorial y respuestas concretas frente a la violencia; política partidaria concentró referencias a partidos (deudas actuales o históricas), alianzas y viabilidad legislativa; y gobierno/administración agrupó evaluaciones sobre gestión estatal y desempeño actual y pasado”, señala el estudio.
El debate donde la audiencia participó más fue en el tercero, realizado el 11 de enero, donde estuvo Laura Fernández, candidata del oficialismo. En él se concentró el 48% de los comentarios analizados, casi seis veces más que el primero (9%) y el triple del segundo (14%). También superó al cuarto (29%) en 19 puntos porcentuales.

Reacciones negativas
El estudio midió los sentimientos evidenciados en las reacciones generadas en la conversación digital hacia cada candidato.
Los comentarios referidos a Laura Fernández concentraron una mayor negatividad en referencia a temas como seguridad y narcotráfico en un 44,6%. Los usuarios cuestionaban la capacidad de control territorial y las respuestas concretas frente al crimen.
En el caso de Álvaro Ramos, su foco crítico apareció en gobierno y administración pública (38,3% negativo), asociado a dudas sobre continuidad del PLN y gestión estatal tradicional.
En lo que respecta a Ariel Robles, candidato del Frente Amplio, la crítica se concentró en referencias a su partido (37,5% negativo), vinculada a lecturas ideológicas polarizadas.
Cuando se mencionó a Claudia Dobles, el principal foco negativo se concentró en continuismo y gestión pasada (58,5% negativo), cuando la conversación vuelve a su vínculo con el gobierno del PAC.
Reacciones positivas
El mayor respaldo a Laura Fernández estuvo focalizado en temas de su partido político, con 82,6% de positividad, asociado a la idea de gobernabilidad legislativa. Los comentarios valoran la posibilidad de una mayoría amplia en el Congreso como condición para realizar cambios desde el Ejecutivo.
A Álvaro Ramos, de Liberación Nacional, se le dio más apoyo en salud y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) con 88% de comentarios positivos, vinculados a su experiencia previa al frente de la institución, más que a promesas o propuestas nuevas.
Al candidato del Frente Amplio, Ariel Robles, también se le activó un apoyo alto en temas de salud y de la CCSS con 66,7% de positividad, asociado a la defensa del sistema público y su rol como contrapeso político en ese tema.
Claudia Dobles, candidata de la Coalición Agenda Ciudadana, tuvo su mayor cantidad de reacciones positivas en temas vinculados con su agrupación política, con 59% de comentarios positivos, cuando la conversación se centró en la estructura y coherencia de sus propuestas, sin desplazarse hacia su gestión pasada en el PAC.
El informe concluye que la conversación digital se concentró en lo que las personas asocian con cada figura política, más allá de lo que hayan dicho en el debate.
“Los comentarios activaron temas y subtemas que funcionan como atajos perceptivos: seguridad, continuidad política o cambio de rumbo, gestión pasada, empleo o administración de la CCSS aparecieron no necesariamente porque fueran desarrollados en ese momento, sino porque forman parte del imaginario público alrededor de cada candidatura”, añade el estudio.
Además, tener la palabra no siempre significó concentrar la conversación. Quienes lograron más atención centrada en sí mismos fueron Laura Fernández (Pueblo Soberano) con 87%, Álvaro Ramos (Liberación Nacional) con 73%, Fabricio Alvarado (Nueva República) con 63% y Juan Carlos Hidalgo (Unidad Social Cristiana) con 61%. Cabe resaltar que, en este caso, esos porcentajes no miden el apoyo ni el rechazo generado, sino la centralidad de la conversación.
En cuanto a la metodología, según se menciona en el estudio de SHIFT Porter Novelli, el análisis utilizó las transcripciones oficiales para identificar quién hablaba en cada momento, qué tema se abordaba y la reacción inmediata de la audiencia. Con apoyo de inteligencia artificial, la base se filtró para considerar solo comentarios que aludían explícitamente a una candidatura y guardaban relación directa con el intercambio del momento. Aplicados estos criterios, el análisis se basó en 26.256 comentarios (47,2% del total extraído) en Facebook de los cuatro debates presidenciales organizados por el TSE entre el 9 y el 12 de enero de 2026.