Por: Laura Ávila.   13 octubre
Rodolfo Lacy, director del Departamento de Ambiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), visitó el país durante la Precop 25. Foto: cortesía de la OCDE.
Rodolfo Lacy, director del Departamento de Ambiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), visitó el país durante la Precop 25. Foto: cortesía de la OCDE.

Durante la etapa de transición hacia una economía verde, Costa Rica podría convertirse en un laboratorio de descarbonización y explorar diferentes modelos mientras llega a la meta. Esta es la premisa de Rodolfo Lacy, director del Departamento de Ambiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Lacy visitó el país para la la reunión previa a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Cambio Climático (Precop 25) y, en entrevista con EF, abordó las estrategias que naciones han implementado para atender los retos que impone la contaminación ambiental.

— La mayor cantidad de emisiones de carbono que genera el país se deben a la flota vehicular. ¿Qué medidas debería tomar Costa Rica?

— Lo que hay que hacer es modernizar el sector transporte conforme haya disponibilidad de tecnologías de bajas emisiones.

Lo primero es un transporte colectivo masivo como los sistemas VRT (Vox rapid transit), donde se simula una especie de metro. Es un autobús con características que permiten una movilidad rápida. Es seguro, limpio y tiene preferencia de paso. Sin embargo, necesita una red de alimentación porque la topografía de Costa Rica es muy accidentada.

Otro gran paradigma es la renta de vehículos eléctricos –ya sean scooters, motocicletas, bicicletas o los mismos autos eléctricos– para que, en lugar de que la gente compre estos vehículos, los rente. Esto disminuye el costo del cambio de modalidad de transporte y se ve en casi toda Europa, Estados Unidos y muchos países de Latinoamérica.

El otro es orientar los subsidios a vehículos eléctricos de manera masiva. Así lo hizo Beijing y cambió todas las motocicletas de gasolina por motocicletas eléctricas. Ahora están cambiando todos los autobuses diésel por autobuses eléctricos. Una medida intermedia es sustituir los autobuses regulares por otros que utilicen gas natural u otro combustible que sea híbrido.

Una de las acciones que se contemplan a corto plazo es incluir una mezcla de etanol en la gasolina. ¿Es una medida apropiada?

— En muchos países existe esta gasolina y la más común es la E-85. Si ese etanol, en un análisis de ciclo de vida, tiene una menor huella de carbono que la gasolina convencional, evidentemente tiene un beneficio en cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero.

Esta gasolina requiere de convertidores catalíticos en los autos, por lo que hay que hacer un buen inventario de los autos. Se debe determinar si los autos son muy viejos o si fueron comercializados sin convertidor catalítico. En la compra de autos usados en Estados Unidos sucede que le remueven el convertidor catalítico (porque en el mercado tiene un valor muy alto) y lo venden en nuestros países sin el convertidor.

Si la flota es apta para este tipo de gasolina, está bien. De lo contrario, se puede originar no solo la emisión de gases de efecto invernadero, sino de gases que son tóxicos, y eso es importante por considerar.

Lacy participó en el foro
Lacy participó en el foro "Financiamiento de los Futuros Climáticos" durante la Precop 25. Foto: Roberto Carlos Sánchez, presidencia.

Días atrás el Gobierno anunció acciones para facilitar la entrada de los autobuses eléctricos. ¿Cómo convencerlos de que el uso de nuevas tecnologías es la apuesta correcta para que su negocio sobreviva?

— Casi todos los sistemas de transporte colectivo están subsidiados, pero es una decisión de la sociedad. El Gobierno tiene que utilizar los impuestos que recauda en subsidios orientados a aquellas opciones que no pueden ser adquiridas ni mantenidas por los transportistas.

Habría, tal vez, la necesidad de hacer un programa de apoyo a largo plazo con un banco de desarrollo como el Banco Mundial, el Banco de Interamericano de Desarrollo (BID), que apoye medidas a largo plazo. En general, se tiene que hacer una reestructuración de los esquemas financieros del transporte con creatividad.

Hace la OCDE criticó la exoneración de impuestos de los vehículos eléctricos (de Costa Rica), pues favorecería solo a las personas de más altos ingresos ¿Cómo se deben democratizar estas acciones?

Esa recomendación es genérica de parte de la OCDE: hay que evitar las exenciones en aquellos sectores donde hay poder adquisitivo para asumir un gasto.

Lo que comenté de China es una ilustración. Si tenemos subsidios, hay que usarlos para un sector que sea altamente contaminante y de manera masiva.

Las seis áreas que se contemplan en el Financing Climate Futures, que propone políticas para tener una infraestructura resistente y baja en carbono, ¿aplican para Costa Rica?

— Claro que sí. Son políticas transformativas para cambiar el sistema financiero. El sistema financiero opera controlando el riesgo; nunca quiere perder el dinero que tiene y eso se hace muy complicado. Tenemos que crear las taxonomías de productos e instrumentos económicos verdes.

Si esas taxonomías no existen, no se estandariza el producto, y cada vez que se le propone un proyecto al sistema financiero es un caso único y toma mucho en aprobar la transacción.

Estamos proponiendo que aquellas inversiones que implican riesgos climáticos, se publiquen y se les baje la calificación a aquellos que aumentan el riesgo climático.

En general, estamos proponiendo que se tengan planes, políticas y regulaciones alineadas al Acuerdo de París y también a los objetivos de desarrollo sustentable.

El presidente de la República lo dijo con mucha claridad: es altamente rentable establecer un desarrollo sustentable como el que ha seguido Costa Rica, pero toma tiempo, y casi todos los inversionistas buscan rentabilidad en el corto plazo; ahí es donde hay que cambiar el sistema.