Por: Laura Ávila.   9 octubre
Esta práctica comprometería a Costa Rica ante el mercado externo porque las reservas permiten a la autoridad monetaria hacer frente a los desequilibrios en la balanza de pagos, y en caso de hacer uso de ellos ya no habría tantos dólares para enfrentar posibles desbalances, afirmó Bernardita Redondo, directora de la División de Activos y Pasivos del BCCR. Foto: Cortesía de Casa Presidencial.
Esta práctica comprometería a Costa Rica ante el mercado externo porque las reservas permiten a la autoridad monetaria hacer frente a los desequilibrios en la balanza de pagos, y en caso de hacer uso de ellos ya no habría tantos dólares para enfrentar posibles desbalances, afirmó Bernardita Redondo, directora de la División de Activos y Pasivos del BCCR. Foto: Cortesía de Casa Presidencial.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) tiene bajo su administración $8.204 millones en reservas monetarias internacionales al 2 de octubre del 2020.

Estos son activos que están disponibles de manera inmediata, pero solo para satisfacer las necesidades de financiamiento de la balanza de pagos e intervenir en el comportamiento del tipo de cambio.

Con un Poder Ejecutivo sediento de recursos para financiar sus operaciones, algunos ojos se han posado por los millones de dólares que guarda el Banco Central.

EF explicará la función de las reservas monetarias internacionales para eso contó con el criterio de Bernardita Redondo, directora de la División de Activos y Pasivos del BCCR.

Alcances
  • ¿Las reservas monetarias internacionales pueden usarse para financiar al Gobierno?

El marco legal actual no lo permite. Además, hacer uso de estos fondos traería consecuencias complicadas para el país.

Esta práctica comprometería a Costa Rica ante el mercado externo porque las reservas permiten hacer frente a los desequilibrios en la balanza de pagos, y en caso de destinarlas a otros fines ya no habría tantos dólares para enfrentar posibles desbalances, afirmó Bernardita Redondo, directora de la División de Activos y Pasivos del BCCR.

El repertorio de posibles consecuencias es diverso.

Si se usan las reservas y aumentan los precios del petróleo en el mercado internacional, Costa Rica estaría menos blindada a este posible choque. Los inversionistas internacionales al ver que el país tiene un bajo nivel de reservas podrían estar menos dispuestos a financiar al Gobierno. Las agencias calificadoras podrían reducir la nota crediticia del país.

Un nivel bajo de reservas tendría un impacto en el mercado cambiario. En los años ochentas el valor del dólar dio un salto abrupto (se disparó de ¢8,60 a cerca de ¢40 por dólar), y una de las razones que llevó a la devaluación del colón fue que el Central había mermado sus reservas y no podía intervenir en el régimen cambiario.

Otra de las repercusiones podría ser un impacto en las tasas de interés locales.

Durante la presentación de la revisión del Programa Macroeconómico 2020-2021 el 30 de julio anterior, el BCCR advirtió que no tocará las reservas para financiar directamente al Gobierno.

La Ley Orgánica del Banco Central de Costa Rica (N° 7.558) solo permite el mecanismo excepcional de las letras del tesoro, esta es una emisión monetaria que hace el Central para financiar a Hacienda en casos de extrema urgencia.

La última vez que se usaron las letras del tesoro fue en setiembre de 2018 por las dificultades que tuvo el país para colocar bonos destinados a financiar el gasto corriente.

Además el Central no utiliza las reservas monetarias internacionales para financiar los gastos del Gobierno, es porque se desvirtuaría su naturaleza y su propósito.

El financiamiento del déficit fiscal con los recursos del BCCR “podría generar serias dudas sobre el compromiso de la entidad con la estabilidad de precios y sobre su capacidad para atender presiones cambiarias”, se indicó en la anterior revisión del Programa Macroeconómico 2020-2021.

La institución autónoma también descartó hacer emisiones monetarias para financiar al Gobierno.

  • ¿Cuándo pueden utilizarse las reservas?

Las reservas monetarias internacionales solo se pueden utilizar para casos específicos como hacerle frente a pagos de la factura petrolera, importaciones de otros bienes, o cuando hay estrés en el sistema financiero internacional y se hace difícil obtener fondeo en el exterior.

También se usan para intervenir los mercados cambiarios e influir en el comportamiento del tipo de cambio. Por ejemplo, si el BCCR observa fuertes presiones al alza en el tipo de cambio puede intervenir en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) a través de la venta de dólares.

Este ejercicio se realizó el martes 6 de octubre cuando el Central usó $4,9 millones de las reservas en las operaciones de estabilización de ventas, según consta en la página web de la institución. En esa fecha el tipo de cambio para la venta alcanzó un valor de ¢603,93.

Desde inicios de agosto y hasta comienzos de octubre la intervención del Central ha sido dinámica y la más alta se dio el 3 de setiembre, día en que se utilizaron $11,8 millones de las reservas monetarias internacionales para las operaciones de estabilización.

El precio del dólar presenta una tendencia alcista desde hace semanas; del 18 al 27 de setiembre la divisa extranjera subió ¢3,47 en el Monex producto de la incertidumbre que produce la pandemia, solo por citar un ejemplo.

Tener reservas robustas brinda credibilidad al Central cuando llega a intervenir en el mercado mayorista.

Las reservas monetarias internacionales también sirven para otros fines conexos, uno de ellos es que unas reservas sólidas brindan confianza a los inversionistas.

“En la medida en la que hay una relación reservas a PIB fuerte, es muy bien visto por los inversionistas internacionales; porque ven que hay cierta solidez financiera en el país y es más fácil atraer inversión extranjera”, explicó Redondo.

Las agencias calificadoras también evalúan la relación de reservas a PIB y ponderan favorablemente a los países que tienen un mayor nivel de reservas.

Al 02 de octubre el BCCR tenía $8.204 millones de reservas monetarias internacionales, al hacer la conversión de esta cifra en colones y compararla con el Producto Interno Bruto (PIB) a precios del mercado de la página del Central (¢27,64 billones), se puede afirmar que las reservas representan el 18% de la producción nacional.

Otra posibilidad para acudir a las reservas se abre en momentos de catástrofe o emergencia nacional, explicó Redondo.

Por ejemplo, en caso de que la Caja o el Gobierno necesiten cambiar colones por dólares para adquirir las vacunas contra la COVID-19, el Central puede venderles la divisa para el pago correspondiente.

  • ¿Costa Rica posee un nivel óptimo de reservas?

Sí. Para saber si las reservas monetarias internacionales tienen niveles adecuados se pueden usar varias reglas. Una es que estas cubran al menos tres meses de importaciones, explicó Luis Fernando Corrales, economista y candidato al máster en Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard.

Eso sí, en este caso sería el nivel mínimo y se utilizan como referencia las importaciones porque esa es la demanda de moneda extranjera que tiene un país.

“En Centroamérica se cubren en promedio cinco meses de importaciones y Costa Rica tiene alrededor de 7 meses”, agregó Corrales.

Otro indicador que se utiliza es el Greenspan-Guidotti que indica que las reservas monetarias internacionales deben cubrir la deuda externa de corto plazo al 100%. La deuda externa de Costa Rica es de alrededor de $2.900 millones y las reservas son de $8.204 millones al 2 de octubre, explicó el especialista.

Por ambos indicadores Costa Rica posee reservas monetarias internacionales con niveles adecuados.

Al cierre de 2019 las reservas monetarias internacionales alcanzaron $8.912 millones y en ese momento estos fondos cubrían alrededor de 6,6 meses de importaciones, el nivel superior a los tres meses de importaciones que recomienda el Fondo Monetario Internacional (FMI), según consta en el Informe de Gestión de las Reservas Internacionales Netas Durante el Segundo Semestre de 2019.

  • ¿Cómo guarda el BCCR estas reservas?

Los activos de las reservas internacionales son diversos y comprenden tenencias de Derechos Especiales de Giro (DEG) y activos financieros en el exterior.

Los DEG son una unidad de cuenta creada por el FMI que puede ser usada como medio de pago internacional; al 5 de octubre estas eran de 82,9 millones de DEG cifra que equivale $117,17 millones, de acuerdo a información suministrada por el BCCR a este medio.

El Central también invierte sus reservas en mercados internacionales porque los activos deben estar en el exterior para poder hacer uso de ellos cuando se requiera, explicó Redondo.

La institución autónoma trata de invertir en activos muy líquidos (es decir, que se puedan convertir fácilmente en efectivo para hacer pagos) y que no estén sujetos a pérdidas de capital.

En otras palabras, el país invierte en activos seguros donde es altamente probable que al vencimiento de las inversiones recupere el principal invertido y los intereses. También valora que estas operaciones estén sujetas a pocos riesgos o a la volatilidad del mercado.

El banco invierte en gobiernos soberanos de grado de inversión altos (como Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá). En entidades multilaterales o supranacionales que emiten bonos del más alto grado de inversión en el mercado internacional tales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Durante años las reservas se mantenían en oro monetario (lingotes de oro que cumplen determinados estándares y sirven como medio de pago a nivel internacional), pero en la actualidad el país no posee reservas en oro.