Rodrigo Chaves regresó al Poder Ejecutivo con una situación salarial atípica. Hoy gana más como ministro de gobierno de lo que recibió durante sus cuatro años en su condición de presidente de la República.
Desde que asumió como ministro de la Presidencia y de Hacienda, el exmandatario empezó a recibir un sueldo de ¢4,17 millones mensuales: cerca de ¢1,3 millones más que durante su paso por Zapote.
Aun así, su remuneración sigue siendo inferior a los ¢5,57 millones que recibe la presidenta Laura Fernández.
La diferencia es resultado de los cambios que experimentó la estructura salarial del Poder Ejecutivo durante los últimos años y de la entrada en vigor del nuevo esquema de salario global.
El salario de Chaves
Rodrigo Chaves recibe un salario mensual de ¢4,17 millones.
Ese es el monto que definió la Autoridad Presupuestaria del Ministerio de Hacienda para los ministros de gobierno desde marzo de 2023, tras la entrada en vigor de la nueva Ley Marco de Empleo Público que se aprobó durante la administración del expresidente Carlos Alvarado.
Aunque actualmente dirige dos carteras, Chaves solo recibe una remuneración. Su puesto en Hacienda corresponde a un recargo, por lo que únicamente devenga el salario asociado al Ministerio de la Presidencia.
El sueldo de Fernández
La presidenta Fernández recibe un salario mensual de ¢5,57 millones.
Ese también fue el monto establecido por la Autoridad Presupuestaria dentro de la nueva escala salarial creada en 2023 y Fernández es la primera mandataria en percibirlo.
La diferencia entre ambos salarios ronda el 34%.
¿Por qué gana más ahora?
El expresidente Chaves gana más ahora que cuando era presidente por la transformación salarial que vivió el Poder Ejecutivo durante los últimos años.
Hasta junio de 2022, el salario base de los ministros era de apenas ¢1,3 millones. Ese año, el entonces presidente Chaves impulsó un aumento que elevó la cifra a ¢2,6 millones, argumentando que las remuneraciones estaban congeladas desde hacía 12 años y que dificultaban reclutar personal calificado para los puestos de alta responsabilidad.
Según defendió, algunos jerarcas incluso terminaban percibiendo salarios significativamente más bajos que otros funcionarios bajo su dirección.
Ese ajuste funcionó como una medida transitoria mientras se implementaba el nuevo régimen de salario global previsto por la Ley de Empleo Público.
Menos de un año después, la nueva escala elevó las remuneraciones de los ministros por encima de los ¢4 millones y llevó el salario presidencial por encima de los ¢5 millones.
El sueldo de los ministros de gobierno prácticamente se triplicó desde el 2022; mientras que la remuneración presidencial creció más del 90%.
Como resultado, Chaves recibe hoy una remuneración más alta como ministro de la que obtuvo durante todo su cuatrienio constitucional como presidente. En ese período, inclusive, su salario fue más bajo que el de la mayoría de los ministros que integraron su gabinete desde el 2022 hasta su finalización en 2026.
Un sistema más uniforme
Los salarios globales se diseñaron para reducir las distorsiones históricas dentro del sector público y homologar las remuneraciones de puestos similares. Sin embargo, todavía persisten algunas diferencias.
Funcionarios con largas trayectorias en el sector público continúan percibiendo remuneraciones superiores a las establecidas actualmente para sus cargos, debido a que conservan los antiguos salarios compuestos y no pueden recibir rebajos, por motivos legales.
Ese es el caso del ministro de Seguridad, Gerald Campos, quien desarrolló gran parte de su carrera en el Poder Judicial y hoy recibe un salario apenas inferior que el de la presidenta Fernández.
El sistema se ha ido uniformando gradualmente y cada vez son más los jerarcas que reciben remuneraciones idénticas. Aun así, tres años después de la entrada en vigor del salario global, todavía persisten algunas excepciones heredadas del esquema de antes.
