Por: Agencia AP.   9 mayo, 2018

Washington. Las empresas europeas son las más afectadas por la decisión estadounidense de reimponer sanciones económicas contra Irán, estiman expertos, aunque el impacto real no se conoce todavía debido a la posibilidad de nuevas negociaciones y exenciones.

La decisión del presidente Donald Trump de sacar a Estados Unidos del pacto nuclear con Irán y volver a imponerle sanciones a ese país significa que muchas empresas alrededor del mundo deberán dejar de hacer negocios con el gobierno iraní, a riesgo de estar violando leyes estadounidenses.

US President Donald Trump signs a document reinstating sanctions against Iran after announcing the US withdrawal from the Iran Nuclear deal, in the Diplomatic Reception Room at the White House in Washington, DC, on May 8, 2018. / AFP PHOTO / SAUL LOEB
US President Donald Trump signs a document reinstating sanctions against Iran after announcing the US withdrawal from the Iran Nuclear deal, in the Diplomatic Reception Room at the White House in Washington, DC, on May 8, 2018. / AFP PHOTO / SAUL LOEB

Las compañías o gobiernos que estén en contratos con Irán tendrán entre 90 y 180 días para desvincularse de esas gestiones, dependiendo del sector y el tipo de productos. Aparte, las compañías no podrán hacer más negocios con Irán.

Se podrían negociar ciertas exenciones o prórrogas, pero el gobierno de Trump no ha especificado qué países o qué productos cumplirían esas condiciones.

Desde que el acuerdo nuclear con Irán fue forjado en el 2015, fueron principalmente las empresas europeas las que entraron a hacer negocios con Irán, por lo que la decisión de Trump las afecta particularmente a ellas.

“Las sanciones estadounidenses contra Irán no afectan mucho a las empresas estadounidenses, pero sí a las europeas” , escribió en un tuit Carl Bildt, exprimer ministro de Suecia que ahora dirige el Consejo Europeo de Relaciones Internacionales. En el pasado, la Unión Europea ha calificado esa circunstancia de inaceptable, añadió, pero no se sabe por ahora cómo reaccionarán los líderes europeos.

Entre las compañías estadounidenses, la fabricante de aviones Boeing fue la que firmó más contratos con Irán, y el secretario del tesoro estadounidense Steven Mnuchin declaró el martes que tanto ella como la europea Airbus Group tendrán que cancelar sus contratos.

En diciembre del 2016, Airbus firmó un contrato con la aerolínea nacional iraní IranAir para venderle 100 aeronaves por unos $19.000 millones. Boeing luego concretó su propio contrato con IranAir, para venderle 80 aeronaves por $17.000 millones con la promesa de despachar las naves entre el 2017 y el 2025. Aparte, Boeing firmó un contrato con otra aerolínea iraní, Aseman Airlines, para venderle 30 aviones por $3.000 millones.

Boeing hasta ahora no ha entregado ningún avión a Irán y afirmó que “seguiremos acatando las directrices del gobierno estadounidense” .

Airbus, que tiene licencia estadounidense porque fabrica por lo menos el 10% de las partes de sus aeronaves en Estados Unidos, dijo que se ajustará a las nuevas sanciones pero que le tomará “algún tiempo” evaluar el impacto general de la medida. Ya le ha entregado a Irán dos A330-200 y un A321.