A pocos días de las elecciones presidenciales de 2026, el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) publicó una radiografía demográfica que permite entender cómo son las personas que quieren llevar a Laura Fernández a la presidencia de la República.
Los datos, recabados en enero de este año, disipan la idea de un apoyo homogéneo y muestran una tendencia clara hacia un votante masculino, de mayor edad y conservador en su práctica política y religiosa.
Una brecha de género y generacional
El primer hallazgo significativo del estudio es la composición por sexo de sus simpatizantes. La candidatura de Fernández resuena con mayor fuerza entre los hombres, quienes representan el 57,8% de su intención de voto, frente a un 42,2% de mujeres.
Más revelador aún es el factor etario. La encuesta evidencia que el apoyo a Fernández crece conforme aumenta la edad del votante. Su bastión principal se encuentra en las personas de 50 años o más, grupo que constituye el 55,5% de su electorado total. Por el contrario, su propuesta tiene menor eco en la juventud: apenas el 21,2% de sus posibles votantes se ubica en el rango de 18 a 34 años.
Perfil socioeconómico: La clase media autopercibida
Al analizar el nivel educativo y la condición económica, surge el retrato de un votante con formación básica y media. El 80% de quienes apoyan a Fernández tienen como nivel máximo de estudios la secundaria (40,5%) o la primaria (39,5%). El apoyo entre la población con estudios universitarios es significativamente menor, representando solo el 20% de su base.
En términos económicos, el dato es contundente: el 70,6% de sus seguidores percibe su condición económica como “media”. Los extremos son minoritarios, con solo un 1,2% que se considera de condición alta y un 7,8% de condición muy baja.

El peso de la religión y la tradición
El perfil del votante de Laura Fernández está fuertemente atravesado por la fe. Ocho de cada diez de sus simpatizantes se identifican con alguna vertiente del cristianismo: el 50,5% son católicos y el 31,6% evangélicos protestantes. El apoyo proveniente de personas no creyentes es marginal (2,7%), lo que sugiere una correlación entre su propuesta política y los valores de los sectores religiosos.
Finalmente, el estudio del Idespo clasifica el comportamiento político de este grupo. Lejos de ser un voto “protesta” o volátil, el 63,3% de los seguidores de Fernández se define como “votante tradicional”. Solo un 8% se clasifica como desinteresado y un 28,9% como flotante. Esto indica que la candidata ha logrado consolidar una base electoral disciplinada y acostumbrada a participar en los procesos democráticos, más que atraer a los sectores apáticos o indecisos.
Ficha metodológica de la encuesta Idespo UNA
Para garantizar la transparencia y el rigor periodístico, a continuación se detallan los aspectos técnicos bajo los cuales se realizó la encuesta del Idespo UNA:
- Población de interés: Costarricenses (por nacimiento o naturalizados) con 18 años cumplidos o más al 1 de febrero de 2026, usuarios frecuentes de telefonía celular y residentes en todo el territorio nacional.
- Fechas de levantamiento: Los datos fueron recolectados en dos tractos: del 8 al 10 de enero y del 12 al 15 de enero de 2026.
- Tamaño de la muestra: 1.101 entrevistas efectivas.
- Modalidad: Entrevista telefónica exclusiva a celulares, realizada en horario de 9:00 a. m. a 8:00 p. m..
- Margen de error y confianza: La encuesta tiene un error de muestreo de ± 3,0 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95%.
- Método de muestreo: Se utilizó un muestreo de bancos telefónicos celulares activos mediante el procedimiento de Waksberg. La base de datos fue desarrollada por el Idespo a partir de las secuencias numéricas asignadas por la Sutel a las operadoras móviles.
