El desempeño de las exportaciones costarricenses entre enero y julio de 2026 revela una importante reconversión geográfica en la dinámica comercial del país.
Según datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), aunque el total exportado alcanzó los $13.821 millones con un crecimiento del 5%, el motor tradicional del comercio exterior costarricense —Norteamérica— muestra signos de estancamiento que fueron amortiguados por una fuerte aceleración en el mercado asiático.
El freno en América del Norte
América del Norte se mantiene como el principal destino de los bienes costarricenses, concentrando el 47% de las ventas al exterior con un acumulado de $6.560 millones.
No obstante, la región registró una contracción interanual del -1%, lo que equivale a una caída neta de $92 millones respecto al mismo periodo del año anterior.
Este enfriamiento responde a ajustes de inventario y a una desaceleración en la demanda de ciertos bienes tras los crecimientos excepcionales registrados en 2025.

El impulso del mercado asiático
Asia se posiciona como la región de mayor expansión porcentual y de mayor aporte marginal al crecimiento total del país:
- Crecimiento récord: Los envíos hacia Asia se dispararon un 31%, alcanzando $1.008 millones y sumando $240 millones adicionales al balance exportador.
- Participación de mercado: El continente asiático ya representa el 7% de la oferta exportable total.
- Bienes tecnológicos al frente: Destacan envíos de alta tecnología como dispositivos médicos, máquinas para la fabricación de semiconductores (+$46 millones) y aparatos para la medición de magnitudes eléctricas (+$36 millones), con China como uno de los principales traccionadores.
Implicaciones para la estrategia comercial
Este comportamiento demuestra la capacidad del aparato productivo nacional para compensar retrocesos en mercados maduros mediante la inserción en cadenas de valor tecnológicas globales.
Para el sector exportador costarricense, el reto inmediato radicará en sostener la eficiencia logística hacia Asia mientras Norteamérica estabiliza su ritmo de consumo.
