Por: AFP .   25 septiembre
Los ministros de Finanzas del G7 reiteraron este viernes su “determinación” a trabajar juntos para apoyar a los países más pobres, declarándose a favor de una extensión del mecanismo de suspensión de la deuda anunciado en abril por el G20 ante los estragos causados por el coronavirus. En la foto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, da una conferencia de prensa en Biarritz, suroeste de Francia, el 26 de agosto de 2019. Foto: Bertrand GUAY / AFP
Los ministros de Finanzas del G7 reiteraron este viernes su “determinación” a trabajar juntos para apoyar a los países más pobres, declarándose a favor de una extensión del mecanismo de suspensión de la deuda anunciado en abril por el G20 ante los estragos causados por el coronavirus. En la foto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, da una conferencia de prensa en Biarritz, suroeste de Francia, el 26 de agosto de 2019. Foto: Bertrand GUAY / AFP

Los ministros de Finanzas del G7 reiteraron este viernes su “determinación” a trabajar juntos para apoyar a los países más pobres, declarándose a favor de una extensión del mecanismo de suspensión de la deuda anunciado en abril por el G20 ante los estragos causados por el coronavirus.

Los representantes de los siete países del grupo (Alemania, Canadá, Francia, Japón, Reino Unido, Italia y Estados Unidos) agregaron que la extensión de esta iniciativa debe reflejar "el compromiso del G20 para la transparencia y la coordinación de las comunicaciones (...) y la necesidad de una repartición justa del peso entre todos los acreedores".

Tras la reunión virtual, los ministros renovaron, además, su llamado a los acreedores privados para que también acepten suspender deuda de los países más pobres, muy afectados por la crisis de covid-19.

"La participación del sector privado ha estado ausente, lo que ha limitado los posibles beneficios para muchos países", dijeron las naciones del G7 en un comunicado conjunto que fue difundido por el Tesoro de Estados Unidos.

En la reunión de abril del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, el G20 acordó una suspensión inmediata durante un año del pago de la deuda de los países más pobres del mundo.

Según el ministro saudita de Finanzas, Mohamed al Jadan, esta iniciativa tendrá un impacto de cerca de 20.000 millones de dólares en liquidez para los países beneficiados. Una imagen distribuida publicada por el G20 en Arabia Saudita el 18 de julio de 2020 muestra al ministro de Finanzas saudí, Mohammed Al-Jadaan (C), presidiendo una reunión virtual de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de las naciones del G20, en la capital, Riad. Foto: G20 SAUDI ARABIA / AFP
Según el ministro saudita de Finanzas, Mohamed al Jadan, esta iniciativa tendrá un impacto de cerca de 20.000 millones de dólares en liquidez para los países beneficiados. Una imagen distribuida publicada por el G20 en Arabia Saudita el 18 de julio de 2020 muestra al ministro de Finanzas saudí, Mohammed Al-Jadaan (C), presidiendo una reunión virtual de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de las naciones del G20, en la capital, Riad. Foto: G20 SAUDI ARABIA / AFP

Según el ministro saudita de Finanzas, Mohamed al Jadan, esta iniciativa tendrá un impacto de cerca de 20.000 millones de dólares en liquidez para los países beneficiados.

La iniciativa del G20, que beneficia a más de 70 países pobres, incluidos Honduras, Haití y Nicaragua, establece una suspensión del pago del capital y de los intereses.

El jueves, el portavoz del FMI, Gerry Rice, recordó que, a excepción de China, las perspectivas económicas de los países en desarrollo siguen siendo "difíciles".

Además indicó que el FMI iba a abogar ante el G20 por prolongar la iniciativa de suspensión de los pagos de la deuda.

El presidente del Banco Mundial, David Malpass, celebró el anuncio de los ministros del G7 en Twitter e indicó que son necesarias una "mayor transparencia y acciones para un alivio de la deuda más allá de una simple suspensión".

En la declaración conjunta, los ministros lamentaron las medidas tomadas por algunos países para no participar en esta iniciativa, clasificando a sus instituciones públicas como prestamistas comerciales.

Además reconocieron que algunos países van a necesitar un nuevo alivio de la deuda en el futuro.

En este sentido, instaron al grupo del G20 y a los acreedores del Club de París a ponerse de acuerdo sobre las condiciones en la reunión del próximo mes de ministros de Finanzas.