El Ministerio de Hacienda presentó los resultados fiscales del primer trimestre de 2026, destacando una reducción de 0,4% en el gasto total del Gobierno Central y una mejora en algunos indicadores fiscales vinculados al control presupuestario.
Sin embargo, el detalle de las cifras muestra que la contención del gasto no se distribuyó de manera uniforme entre todas las partidas estatales. Mientras algunos rubros se redujeron de forma importante, otros continuaron creciendo pese a la caída de ingresos tributarios y al deterioro del déficit financiero.
El principal ajuste se concentró en las transferencias corrientes, categoría que incluye recursos destinados a instituciones públicas, juntas de educación, programas sociales, pensiones y otros giros del Estado hacia terceros. Ese rubro disminuyó ₡25.376 millones frente al mismo periodo de 2025, equivalente a una caída de 3,5%.
Al mismo tiempo, el informe reportó que los ingresos tributarios cayeron ₡79.784 millones (-4,4%) y que el déficit financiero —que incorpora el pago de intereses de la deuda— pasó de 0,7% a 0,8% del producto interno bruto (PIB) respecto al primer trimestre del año anterior.
A pesar de la reducción global del gasto, las remuneraciones (salarios) del Gobierno crecieron ₡16.447 millones durante el trimestre. El rubro pasó de ₡808.542 millones a ₡824.989 millones, un aumento de 2% interanual.
Ese comportamiento implica que el gasto asociado a salarios públicos continuó expandiéndose incluso en un contexto donde Hacienda sostiene un discurso de disciplina fiscal y contención presupuestaria.

El crecimiento más acelerado se registró en bienes y servicios, categoría que agrupa gastos operativos del Estado como alquileres, suministros, mantenimiento y servicios institucionales.
Ese rubro aumentó ₡5.094 millones respecto al mismo trimestre de 2025, equivalente a un incremento de 9,4%.
El aumento adquiere relevancia porque ocurrió paralelamente a una reducción de ₡70.855 millones en los ingresos totales del Gobierno Central. En otras palabras, el Estado recaudó menos dinero, pero incrementó parte de sus gastos operativos.
El gasto de capital —relacionado con infraestructura, equipamiento y proyectos públicos— también registró crecimiento. Hacienda reportó un aumento de ₡8.950 millones, equivalente a 8,5% interanual.
No obstante, el Ministerio aclaró que parte de ese incremento respondió a una reubicación presupuestaria de transferencias relacionadas con el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), que anteriormente aparecían registradas en otras partidas estatales.
Mientras tanto, el pago de intereses de la deuda consumió ₡670.804 millones durante el trimestre, equivalente al 34,2% de todos los ingresos percibidos por la hacienda pública. Aunque Hacienda destacó una reducción de 2,3% frente al mismo periodo de 2025, los intereses continúan absorbiendo más de uno de cada tres colones que ingresan al Estado.
El superávit primario —indicador que mide si el Gobierno recauda más de lo que gasta antes de pagar intereses— también mostró deterioro. Pasó de 0,6% a 0,5% del PIB respecto al primer trimestre del año anterior.

Los resultados fiscales del primer trimestre muestran que la reducción del gasto total del Gobierno coexistió con aumentos en partidas específicas como remuneraciones, bienes y servicios y gasto de capital, mientras las transferencias corrientes registraron una disminución interanual.
