
En medio de las tormentas geopolíticas globales, la cadena de fabricación y de suministro de la industria de las ciencias de la vida navega entre un heterogéneo, cambiante y complejo rompecabezas de regulaciones y procesos aduanales internacionales.
“El desafío es liderar la próxima transición hacia fronteras de mayor especialización, en un momento donde las cadenas globales de suministro se reconfiguran y los estándares de calidad, innovación y velocidad definen quién permanece en el mapa competitivo", afirmó Marianela Urgellés, directora general de Cinde, durante el Foro de Ciencias de la Vida organizado por Cinde el pasado 4 de junio, en el Centro Nacional de Convenciones.
Los cambios en la cadena de suministro se aceleraron en menos de una década.
La pandemia provocó la suspensión de parte de la producción, de la entrega de materias primas, de intercambio global de bienes y de embarques en puertos en diferentes industrias.
Todo esto provocó la mayor contracción económica desde la Segunda Guerra Mundial y una caída del 18% del comercio, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Pese a la demanda récord de vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos relacionados con el virus del COVID-19, las firmas de ciencias de la vida, farmacéuticas, dispositivos médicos y medtech sufrieron una caída del 17% del precio de sus acciones. Incluso los fabricantes de productos requeridos para enfrentar la pandemia sufrieron problemas en la cadena de distribución.
La recuperación vino después. Según McKinsey y Deloitte el empuje provino del envejecimiento de la población, la medicina personalizada, la nuevas terapias, la infraestructura generada para el desarrollo de vacunas y la inteligencia artificial (IA).
Esta última se utilizó rápidamente en descubrimiento de fármacos, diseño de ensayos clínicos, identificación de pacientes, optimización de la manufactura y gestión de la cadena de suministro.
La respuesta global consistió una combinación de medidas corporativas que abaracaron la diversificación de proveedores, la regionalización de la producción, la “resiliencia logística” y la inversión en manufactura avanzada.
Esta conversación es necesaria
Los desafíos son particularmente relevantes para Costa Rica, un importante hub o centro de manufactura de dispositivos médicos en el continente.
“En 25 años de operaciones en Costa Rica vimos cómo el país se convirtió en un nodo estratégico para la industria de ciencias de la vida y redefinió también el rol de la logística en la región”, dijo Basil Khalil, vicepresidente de operaciones de FedEx para el Caribe y América Central.
La consolidación del país como plataforma exportadora de dispositivos médicos eleva las exigencias sobre el eslabón logístico. Cada envío que sale del país compite en costo, tiempos de tránsito, cumplimiento regulatorio y capacidad para responder a una industria que opera con altos y exigentes estándares.
En este campo de la cadena de suministro se deben considerar los cambios que ocurren en la industria y en la geopolítica.
La transformación de esta durante los últimos seis años exige considerar el impacto de las operaciones, productos y servicios de las firmas de ciencias de la vida o de tecnologías médicas.
Y las medidas adoptadas por diferentes países, en especial EE. UU., en el campo de los aranceles, también tienen incidencia. El agravante es que no pueden controlarse y requieren ajustes inmediatos.
“La estrategia debe ser clara. Es una conversación que se debe tener en las empresas”, insistió Brian Díaz, director de operaciones globales de iniciativas de fabricación en Thermo Fisher Scientific. “Tenemos que estar preparados para adaptarnos, pero hay que invertir tiempo en el diseño estratégico”.
A nivel de proveedores, las firmas deben enfocarse en la construcción de cadenas de valor resilientes, donde hay que prestar atención en la diversificación para reducir la dependencia y en la calidad y precio de los insumos o servicios que brinda la empresa suplidora.
La velocidad para desarrollar (“en forma inteligente”) los sistemas de calidad es crítica.
Cuáles condiciones positivas tiene Costa Rica
Para los representantes de la industria, esos retos se pueden atender partiendo de la infraestructura local en energía, suministro de agua, talento y transporte.
“El sistema de servicios básicos es confiable, en especial dentro de las zonas francas“, afirmó Shital Patel, directora de operaciones de ECI.
El talento es una de las fortalezas de Costa Rica, en particular por la cultura de colaboración y los esfuerzos para atender las necesidades de las firmas.
“Debemos trabajar mucho con las personas, entrenarlas y certificarlas porque hay mucha necesidad de personal técnico”, dijo Mauren Monge, directora general de MCI.
En este campo, Graydon Hansen, presidente y fundador de MedTech Operations Strategies & Solution, recalcó que las capacidades de pensamiento crítico y creativo siguen siendo fundamentales.
A nivel de proveedores el ecosistema es sólido, aunque se recomendó ampliarlo y consolidarlo mediante mentorías de proveedores actuales a otras empresas que están haciendo un esfuerzo para participar en esas cadenas.
“Como proveedores debemos vernos como una extensión de los clientes”, dijo Luis Chinchilla, cofundador y director general de OPIA.
Pero se requiere tener claro el perfil de los proveedores y la estrategia de las firmas. Esto implica reconocer que se requiere tiempo, atención a los clientes (incluyendo métricas para monitorear los servicios y la continuidad del negocio) y saber escuchar a los colaboradores.
Las posibilidades de expansión futura de capacidades a nivel de fábricas de dispositivos médicos y de infraestructura dependen de las condiciones que se pueden gestionar y controlar a nivel local.
“Hay oportunidades de crecimiento”, dijo Marco Vargas, director de relaciones corporativas de Grupo Vargas. “La dinámica del nearshoring y el clima de inversiones robusto favorece la llegada de empresas. Es una oportunidad que debe aprovecharse. No tiene sentido depender de proveedores externos”.
Aunque nada está garantizado.
“Hay que ser muy críticos y adaptarnos”, advirtió Alberto Díaz, director comercial de IDS.
