El corazón industrial de Costa Rica ha experimentado un enfriamiento significativo durante el último año.
Según los resultados de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) para el trimestre enero-marzo de 2026, la industria manufacturera registró una disminución interanual estadísticamente significativa de 38.000 personas ocupadas.
Esta caída no es un fenómeno aislado dentro del sector secundario y financiero; la rama de intermediación financiera y de seguros también reportó una pérdida de 25.000 puestos de trabajo en el mismo periodo.
Estos datos sugieren que sectores que históricamente han sido pilares de la estabilidad laboral están enfrentando dificultades para retener su fuerza de trabajo ante el nuevo panorama económico.

La brecha sectorial y de género
A pesar de la contracción en la manufactura, el mercado laboral muestra una cara más dinámica en otras áreas, aunque con una marcada segmentación por sexo:
- Servicios al alza: Las actividades profesionales y administrativas de apoyo registraron un aumento interanual de 23.000 hombres ocupados.
- Comercio dominante: Esta rama se mantiene como la mayor generadora de empleo a nivel nacional, albergando a 361.000 personas (16,8% de la población ocupada).
- Enseñanza y Salud: Se posiciona como el segundo sector de mayor peso con 259.000 trabajadores.
En el caso específico de las mujeres, la industria manufacturera no fue ajena a la crisis, perdiendo 28.000 plazas femeninas en un año. Actualmente, la mayor concentración de mujeres trabajadoras se encuentra en el sector de enseñanza y salud, con 175.000 personas.
Un mercado más pequeño y menos participativo
Aunque la tasa de desempleo nacional se situó en un aparentemente estable 7,1%, los expertos advierten que esta cifra oculta un problema de fondo: la reducción de la fuerza de trabajo. La tasa neta de participación laboral cayó a 54,1%, lo que representa una reducción de 2,3 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025.
Esta tendencia se refleja en el aumento masivo de la población “Fuera de la Fuerza de Trabajo”, que creció en 118.000 personas en un año. De los 1,97 millones de costarricenses en esta condición, el 97,5% declara no estar disponible para trabajar, citando principalmente obligaciones familiares (30,5%) o limitaciones por edad (25,9%).
El reto de la informalidad y la modernización
La calidad del empleo sigue siendo el gran talón de Aquiles de la economía nacional. La tasa de empleo informal se mantiene inamovible en un 38,2%. La situación es particularmente crítica para los trabajadores independientes, donde el 85,4% opera bajo condiciones de informalidad.
Por otro lado, el teletrabajo, que prometía revolucionar la estructura laboral tras la pandemia, parece haber encontrado un techo. Solo el 9,1% de los asalariados (unas 145.000 personas) labora bajo esta modalidad.
Principales indicadores del mercado laboral (Ene-Mar 2026):
| Indicador | Dato | Variación Interanual |
|---|---|---|
| Fuerza de trabajo | 2,32 millones | Disminución |
| Población ocupada | 2,16 millones | Disminución |
| Tasa de ocupación | 50,3% | -1,9 p.p. |
| Subempleo | 3,3% | Sin variación significativa |
Fuente: Elaboración propia con datos de la ECE, INEC 2026.
La fotografía actual del INEC muestra una Costa Rica que transita hacia los servicios profesionales, pero que en el camino está dejando atrás puestos de trabajo industriales y, preocupantemente, expulsando a miles de personas —especialmente mujeres— hacia la inactividad económica.
