Las firmas de ciencias de la vida avanzaron en la sofisticación y la producción en Costa Rica, que abarca ahora 16 segmentos. El país podría atraer firmas y operaciones de mayores niveles todavía, a los que llegó la industria global de la mano de la transformación tecnológica y la mayor demanda mundial de dispositivos y servicios de salud y bienestar.
No es el único cambio a tener en cuenta. El contexto global de la inversión externa directa (IED) y de la industria se reconfigura, en medio de giros geopolíticos y una nueva ola de inversión en el sector, en especial en los perfiles de proyectos, que ahora tienden a ser de mayor valor e incluyen laboratorios y centros de ingeniería, además de plantas de fabricación.
“Tenemos que levantar la vista”, dijo Marianella Urgellés, directora ejecutiva de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), que el 4 de junio próximo realizará el Foro de Ciencias de la Vida 2026 en el Centro Nacional de Convenciones. “Estamos definitivamente en una etapa de transición”.
Urgellés y Erick Mora, director del sector de ciencias de la vida de Cinde, destacaron que el evento —que se realiza en su quinta edición— es un referente regional para entender cuál es la siguiente frontera de la industria, con una agenda de conferencias que permitirá subir la barra en una conversación sobre hacia dónde va el sector, las tendencias y las decisiones que se deben adoptar en el país.
“Realmente es un evento líder en una producción de altísimo nivel”, destacó Urgellés, quien resaltó que la incertidumbre global será la constante en los próximos años.
¿Cuáles son las tendencias que se están observando a nivel global y a futuro?
La IED está en transición en los últimos años y no solo en el último con la Administración Trump en Estados Unidos. Hay una reconfiguración geográfica de la IED, con una reducción del 6% de proyectos a nivel global de 2024 a 2025, un aumento del monto de los proyectos (más intensivos en capital) y una mayor concentración en EE. UU. (concentró dos terceras partes) en lugar de China, particularmente en medtech.
Hay otro cambio: estamos en la era digital. Esto implica un mayor interés por los minerales críticos, infraestructura digital, semiconductores, aplicaciones, energía y movilidad aérea avanzada. Hay una gran variedad de subsectores, pues —por ejemplo— los dispositivos médicos ahora tienen múltiples elementos de conectividad.
Todos estos son los grandes ganadores, donde estamos viendo el crecimiento de la IED. La pregunta es qué sigue y qué quieren y valoran las empresas.
¿Cómo se ubica Costa Rica en ese escenario?
Costa Rica apostó en los últimos 30 años en servicios, manufactura y dispositivos médicos, donde tenemos un ecosistema de referencia de lujo, pues el 10% de las empresas actuales de dispositivos médicos cuentan con operaciones de investigación y desarrollo. Es un hub de manufactura súper sólido, pero tenemos que evolucionarlo.
Y es una industria que seguirá creciendo y transformándose por el envejecimiento de la población, el papel de la inteligencia artificial, mayor cobertura de salud, robótica quirúrgica, y dispositivos (wearables), para monitoreo de diabetes o mínimamente invasivos en el área neurovascular, por ejemplo.
En varios de esos factores Costa Rica tiene mayor afinidad, pues hay empresas aquí que están creciendo. En otros todavía no estamos posicionados. Como país, hicimos una buena apuesta, pero tenemos que evolucionar de ese hub con mayor innovación y valor agregado. Eso requiere nuevas capacidades, porque la competencia por los proyectos de IED es más fuerte que nunca, incluyendo a EE. UU. y a países de la región como México y República Dominicana. Tenemos que ser muy intencionales para atacar los retos.
La industria en Costa Rica evolucionó de dispositivos de un solo uso y hoy tenemos 16 segmentos. A nivel global, hay más niveles a los que podríamos llegar. ¿Cómo nos perfilamos para alcanzarlos?
Erick Mora — Lo que probablemente sucederá es una evolución hacia dispositivos inteligentes, a nivel de wearables y de telemedicina (incluyendo para diagnósticos mínimamente invasivos), con tecnologías de punta. Muchas de las organizaciones que las están desarrollando ya tienen operaciones aquí. Tenemos nuevos espacios de oportunidad, con mayor valor agregado, a los que queremos apuntarle.
Marianella — Debemos retener lo que tenemos hoy, apoyar las reinversiones, mantener a las empresas y atraer operaciones del core, creciendo estratégicamente, sosteniendo, robusteciendo y complementando el ecosistema. Y tenemos que levantar la vista.
¿Cuáles son los retos y las tareas que tenemos para lograrlo?
El talento es el número uno, pues vienen proyectos más tecnológicos y se requiere profesionales especializados en tecnología, en mecánica de precisión o en modelo de silicona (para dar forma a dispositivos médicos).
También debemos trabajar en infraestructura portuaria, logística, carreteras y digital, así como en el costo de la energía. Y en eso las empresas requieren agilidad y resiliencia. El país, además, se volvió más caro.
Los incentivos de zona franca son una ventaja, pero se requieren incentivos de nueva generación (que incluyen exoneraciones para investigación y desarrollo, por ejemplo).
No podemos dejar esta conversación sobre los incentivos y los costos, tanto para atender las necesidades actuales y sostener el ecosistema como para evolucionar al siguiente nivel, tener suplidores de primer nivel y apoyar el crecimiento de las empresas que están presentes. También ocupamos más empresas costarricenses como Establishment Labs.
Costa Rica no compite por costo. Compite por valor agregado y sofisticación. Y eso implica otros retos que debemos atender.
Hemos hecho la tarea. Pero es importante hacer esa evolución hacia un hub de innovación, porque el mundo está cambiando, la competencia es más fuerte y Costa Rica tiene la capacidad cuando nos alineamos, cuando soñamos y actuamos en conjunto. El país sigue siendo ganador, pero necesitamos seguir evolucionando.
| Lo que piden las firmas |
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| Un informe de Baker McKenzie indica que las claves para la inversión de firmas de ciencias de la vida son: |
| Marcos regulatorios y de cumplimiento establecidos (46%). |
| Directrices claras sobre impuestos, antimonopolio, competencia, licitaciones, precios y concursos públicos (37%). |
| Proximidad a regiones en línea con las estrategias de comercialización (36%). |
| Si el destino cuenta con leyes establecidas que protejan los derechos humanos (31%). |
| Disponibilidad de fuentes de energía renovables (29%). |
| Continuidad de la cadena de suministro: dispositivos médicos y tecnología médica (35%) y sector farmacéutico y biotecnológico (29%). |
| Implicaciones fiscales relacionadas con investigación y desarrollo en operaciones transfronterizas complejas, ubicación de las operaciones de fabricación y atribución de valor (de renta imponible) (28% tiene intención de solicitar asesoramiento legal al respecto). |
| Fuente: Baker McKenzie |
