La expansión de la industria de dispositivos médicos y manufactura avanzada consolidó al Régimen de Zona Franca como uno de los principales motores de empleo especializado en Costa Rica. El crecimiento de estos sectores no solo impulsa nuevas contrataciones, sino también salarios superiores al promedio del sector privado y una creciente demanda de talento técnico.
Actualmente, quienes trabajan en compañías bajo el Régimen de Zona Franca perciben un salario promedio 1,8 veces superior al del sector privado nacional. En términos absolutos, esto representa ingresos mensuales promedio de $918 más frente a trabajadores fuera del régimen, según datos de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer).
El dinamismo del empleo se concentra principalmente en los sectores de Centros de Servicios Compartidos y Equipo de Precisión y Médico. Entre 2023 y 2024, ambas actividades acumularon en conjunto 188.712 empleos directos, posicionándose como el principal eje de contratación dentro de las zonas francas.
Ese crecimiento está estrechamente vinculado al auge de la Manufactura Avanzada, especialmente en el área de Ciencias de la Vida, donde se ubica buena parte de la industria de dispositivos médicos.
La expansión del sector mantiene elevadas las expectativas de contratación: al cierre del último trimestre de 2025, el 47% de los empleadores vinculados a Ciencias de la Salud aseguró que prevé aumentar su planilla, la cifra más alta reportada en la Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup.
Vanessa Gibson, directora de Clima de Inversión de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), explicó que el incremento sostenido de estas industrias responde principalmente a la disponibilidad de talento especializado en el país.
La especialista añadió que la posición geográfica de Costa Rica también permite a las compañías mantenerse cerca de su principal mercado natural, Estados Unidos, lo que favorece la instalación de operaciones gracias a un ecosistema dinámico y un clima de negocios favorable para actividades de alto valor agregado.

Generación de empleo
Las perspectivas de contratación no se limitan al área médica. El 42% de los empleadores consultados por ManpowerGroup indicó que prevé aumentar su planilla dentro del sector manufacturero, integrado por industrias dedicadas a la producción de dispositivos médicos, alimentos, componentes eléctricos y productos electrónicos.
De los 197.083 empleos directos generados por el Régimen de Zona Franca en 2024, un 26% correspondió a Centros de Servicios Compartidos, mientras que otro 24% estuvo vinculado a la industria de Equipo de Precisión y Médico.
Ese dinamismo también se refleja en los salarios. Centros de Servicios Compartidos y Equipo de Precisión y Médico figuran entre las cinco actividades mejor remuneradas dentro del Régimen de Zona Franca, con salarios brutos mensuales promedio de $3.297 y $1.527, respectivamente, según datos de Procomer.
Laura López, gerente general de Procomer, explicó que la fuerte generación de empleo en estos sectores responde a los altos niveles de productividad y a la complejidad técnica de los procesos de producción.
Precisamente esa sofisticación operativa es la que también impulsa salarios superiores al promedio del sector privado. La elaboración de productos de alto valor agregado exige personal con conocimientos especializados y procesos de formación constante, características que elevan la remuneración de los trabajadores dentro del régimen.
“Las personas que laboran en dispositivos médicos están constantemente siendo apoyadas para procesos de upskilling y reskilling, porque es una industria que incorpora aceleradamente nuevas tecnologías, métodos y regulaciones. Eso obliga a mantener una formación continua y representa uno de los beneficios más visibles del sector”, señaló López.
Esa actualización permanente de conocimientos explica la brecha salarial entre las empresas de zona franca y el resto del sector privado. A medida que los trabajadores adquieren capacidades técnicas especializadas, también incrementan su valor dentro de industrias que demandan perfiles cada vez más sofisticados.
Sostén de las exportaciones
El auge del empleo y de los salarios en zona franca también encuentra explicación en el comportamiento de las exportaciones. La manufactura de dispositivos médicos se consolidó como una de las industrias más resilientes y dinámicas del país, incluso en medio de ajustes comerciales internacionales y cambios tecnológicos acelerados.
En 2025, los dispositivos médicos representaron el 48% de las exportaciones totales de bienes de Costa Rica, cuatro puntos porcentuales más que en 2024, cuando concentraban el 43%. Ningún otro producto se acerca a ese nivel de participación: la piña, el segundo principal bien de exportación, representó apenas un 6%.
El acelerado crecimiento de la industria de Equipo de Precisión y Médico también ha puesto sobre la mesa un reto estructural: la necesidad de formar talento especializado a un ritmo capaz de sostener la expansión del sector. Tanto Procomer como Cinde coinciden en que la crisis educativa y las brechas de habilidades representan uno de los principales desafíos para mantener la competitividad del país.
Ante ese escenario, distintas instituciones —entre ellas el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y varias universidades— han comenzado a ajustar su oferta académica mediante programas técnicos y especializados alineados con las necesidades de las compañías instaladas en Costa Rica.
Gibson explicó que, en muchos casos, las nuevas líneas de manufactura llegan acompañadas no solo de maquinaria, sino también de técnicos e ingenieros encargados de transferir conocimiento al personal local. Ese intercambio técnico permite acelerar los procesos de capacitación y fortalecer las capacidades de la cadena productiva nacional.
Sin embargo, la presión ya no recae únicamente sobre la academia. Los departamentos de reclutamiento también enfrentan crecientes dificultades para encontrar personal capacitado. Según ManpowerGroup, el 45% de los equipos de contratación consultados identificó como principal desafío la atracción de candidatos calificados, mientras que un 32% señaló problemas específicos para cubrir puestos técnicos.
La expansión de las zonas francas refleja el creciente peso de las industrias intensivas en conocimiento dentro de la economía costarricense. En medio de la consolidación de sectores como dispositivos médicos y manufactura avanzada, el principal reto para el país ya no pasa únicamente por atraer inversión, sino por formar suficiente talento técnico para sostener la generación de empleo y las exportaciones de alto valor agregado.
