Por: Manuel Avendaño Arce.   4 julio, 2018
Imagen con fines ilustrativos/Archivo GN.
Imagen con fines ilustrativos/Archivo GN.

Préstamos de bancos, mutuales o cooperativas; ahorros propios, o quizás bonos del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi). ¿Cómo se financió la construcción de la mitad de las casas del país entre 2013 y 2017?

Esta pregunta surge al revisar los datos del Informe Nacional Situación del Sector Vivienda y Desarrollo Urbano en Costa Rica 2017, publicado la mañana de este miércoles 4 de julio por la Fundación Promotora de Vivienda (Fuprovi). Las respuestas a estas preguntas también se desprenden del documento.

La investigación analizó las fuentes de financiamiento de las viviendas en Costa Rica para el último lustro, los hallazgos muestran que el 47% de las casas se construyeron sin que sus propietarios explicaran a las municipalidades de dónde obtuvieron el dinero para erigir la obra.

Los datos procesados en el informe salieron de las Estadísticas de la Construcción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y del registro de metros cuadrados construidos que lleva el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).

Los propietarios de las viviendas no brindan detalles sobre la fuente de financiamiento para construir su casa porque en algunas municipalidades no piden la información, o bien no es obligatoria.

La información sobre fuente de financiamiento, tamaño de construcción y costo por metro cuadrado de la construcción ofrece la oportunidad de establecer una relación para determinar el tipo de construcción por territorios.

La situación se torna más compleja con los datos del 2017. Ese año el 66,51% del financiamiento para construcción de vivienda residencial no reportó fuentes y se registró bajo la categoría de "ignorado", 11,28% salió de recursos propios de los dueños de las casas, 9,23% de bonos del Banhvi y apenas 5,34% correspondió a préstamos bancarios.

Bonos apalancan casas pequeñas

En promedio, las casas financiadas por bonos de vivienda, mutuales y cooperativas tienen áreas de construcción de alrededor de 50 metros cuadrados -son más pequeñas-, mientras que las casas que no reportaron fuente de dónde se obtuvo el dinero para la construcción son más grandes.

En 2017, las casas financiadas con recursos propios registraron un tamaño promedio de 112 metros cuadrados, solo por detrás de las que se construyeron con préstamos bancarios que reportaron un área de 117 metros cuadrados.

Las viviendas que se construyeron con fuentes de financiamiento desconocidas el año pasado registraron un tamaño promedio de 116 metros cuadrados, muy lejos de los 45 metros cuadrados que reportaron las viviendas edificadas con bonos del Banhvi.

La construcción en cantones como San Carlos, San Mateo, Paraíso y Osa, depende totalmente de los bonos de vivienda.

Sin embargo, existen casos como el cantón de San José en el que se registraron 44 viviendas construidas con bonos durante el 2017, contra las 514 que se edificaron sin detallar el origen del financiamiento.

El informe también concluye que los cantones con mayor dinámica de construcción durante el 2017, como San José, Santa Ana, Belén, Goicoechea, Garabito y Tibás, son los que reportaron más vacíos en la información que permite esclarecer el origen del dinero para las viviendas.

Construcción por cantones

Con base en los montos de los valores para cada registro de vivienda tramitado, los investigadores calcularon la cantidad de viviendas construidas y el dinero invertido en estas obras por cantón, se trata de cifras para el 2017.

Se crearon dos categorías: casas de 60 metros cuadrados o menos, que se clasificaron como vivienda popular; y construcciones residenciales más grandes que se consideran no populares.

El resultado de este procedimiento es evidenciar cual es la inversión en vivienda a escala cantonal.

En Pérez Zeledón no se registraron construcciones de vivienda superiores a 60 metros cuadrados en todo el 2017. "Parece poco probable que, de un total de 1.395 viviendas nuevas, todas se ubiquen en el rango mencionado", asevera el informe.

Por el contrario, en Santa Ana se registraron 500 viviendas construidas en 2017 y ninguna tiene un tamaño igual o menor a 60 metros cuadrados.

La inversión total en vivienda para el cantón de Pérez Zeledón fue de ₡16.066 millones que se tradujeron en 1.300 casas durante el año pasado, mientras que en Santa Ana el monto fue de ₡16.042 millones distribuidos en 424 residencias.

La construcción de viviendas de menor tamaño y más baratas se da principalmente en los cantones ubicados fuera de la Región Central, y se concentra en el litoral y las zonas fronterizas.

Sobre esta afirmación existen excepciones como Garabito, Osa, Santa Cruz y Puntarenas, que son lugares con una importante actividad turística, por lo que se construyen casas para la población local de altos ingresos conformada por nacionales y extranjeros. También se edifican viviendas para arrendamiento.

En el Valle Central del país se concentra la construcción de obras residenciales más grandes y caras, aunque algunos cantones pequeños recibieron importantes inversiones durante el año pasado.

Por ejemplo, en Poás de Alajuela, la inversión en construcción de casas durante el 2017 fue de ₡3.447 millones, un monto significativo para este cantón.