Mientras la discusión fiscal en Costa Rica suele concentrarse en la eficiencia del gasto y la Regla Fiscal, un nuevo informe de la OCDE titulado “Los beneficios de abordar las enfermedades no transmisibles (ENT)” revela que el mayor motor de crecimiento económico oculto para el país no está en las aduanas ni en las tasas de interés, sino en la salud metabólica de su fuerza laboral.
Según el modelo SPHEP-NCD de la organización, la eliminación de cuatro enfermedades clave —cáncer, cardiovasculares, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y diabetes— inyectaría un aumento promedio del 3.3% al Producto Interno Bruto (PIB) anual de Costa Rica en el periodo 2026-2050.
Este “dividendo de salud” posiciona al país en un rango de beneficio superior al de economías como Francia (2,4%) o Canadá (2,9%), subrayando la urgencia de una transición desde un modelo curativo hacia uno de prevención estratégica.
El costo de la inacción: productividad y salarios
El impacto de las ENT en Costa Rica no es solo una crisis sanitaria, sino una fuga de capital humano. El informe detalla que estas patologías reducen la competitividad a través de tres vías:
- Erosión salarial: Vivir con una salud precaria reduce los ingresos anuales en aproximadamente $3.300 per cápita debido a la menor adquisición de habilidades y el impacto psicológico en el desempeño.
- Fuerza laboral “fantasma”: A nivel OCDE, la eliminación de estas enfermedades recuperaría el equivalente a 18 millones de trabajadores a tiempo completo. En Costa Rica, el beneficio se divide casi equitativamente entre la reducción de la mortalidad prematura (que mantiene a las personas en la población activa) y la reducción de la morbilidad (que elimina el ausentismo y el presentismo).
- Riesgo mental: Las personas con ENT enfrentan un riesgo entre 15% y 25% más alto de sufrir depresión, lo que genera un círculo vicioso de baja productividad y mayor consumo de recursos de seguridad social.

Sostenibilidad fiscal: el respiro para la CCSS
Para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), las implicaciones son existenciales. El modelo estima que eliminar estas cuatro ENT reduciría el gasto total en salud en un 41% en promedio.
En un contexto donde la prevalencia de la diabetes en el país ha mostrado cifras alarmantes —alcanzando hasta un 14% en adultos, superando con creces el promedio OCDE—, el ahorro potencial es masivo. Sin intervención, para 2050 el gasto per cápita en estas enfermedades aumentará un 52% debido al envejecimiento poblacional y la mejora en la supervivencia, lo que paradójicamente crea más personas viviendo con enfermedades crónicas por más tiempo.
La prioridad de Costa Rica: actividad física y dieta
A diferencia de otros países donde la obesidad es el único factor dominante, el análisis de prioridades de la OCDE para Costa Rica revela un matiz crítico:
- Actividad física: En el desglose nacional para reducir nuevos casos de ENT, la inactividad física aparece como el factor de riesgo con mayor potencial de impacto, seguida de la dieta poco saludable y la obesidad.
- Retorno de inversión (ROI): La OCDE es contundente: las políticas de prevención primaria (como el etiquetado de menús o la regulación de publicidad) devuelven hasta $5 por cada $1 invertido. Esto es significativamente más eficiente que centrarse en mejorar la supervivencia postdiagnóstico, lo cual solo impactaría el PIB en un 0,1%.
Necesidad de una agenda nacional
El análisis sugiere que Costa Rica puede capturar casi el 90% de estos beneficios económicos enfocándose agresivamente en solo tres factores de riesgo específicos para su perfil poblacional.
El mensaje de la OCDE es claro: la salud pública debe dejar de verse como una partida de gasto en el presupuesto nacional para entenderse como una inversión de infraestructura humana con un rendimiento anual superior al 3% del PIB.
Si Costa Rica lograra alinear sus factores de riesgo con el 25% de los países con mejor desempeño de la OCDE, se podrían evitar casi 500.000 muertes prematuras anuales en todo el bloque y consolidar el crecimiento proyectado de la fuerza laboral.
