Por: Laura Ávila.   9 abril

Este 8 de abril el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) conmemoró su 70 aniversario. La celebración se dio en medio de una seguidilla de problemas que ponen en aprietos sus diferentes aristas de negocios.

Después de siete décadas de trabajo y de lograr casi el 100 % de cobertura en el territorio nacional, el ICE enfrenta múltiples retos: un mercado al borde la disrupción, la transición hacia una economía descarbonizada y las amarras de los trámites burocráticos que le impiden responder de manera ágil a los cambios tecnológicos. Foto: José Cordero
Después de siete décadas de trabajo y de lograr casi el 100 % de cobertura en el territorio nacional, el ICE enfrenta múltiples retos: un mercado al borde la disrupción, la transición hacia una economía descarbonizada y las amarras de los trámites burocráticos que le impiden responder de manera ágil a los cambios tecnológicos. Foto: José Cordero

De acuerdo con los estados financieros no auditados, en el 2018 el déficit neto fue de ¢252 445 millones.

Después de siete décadas de trabajo y de lograr casi el 100 % de cobertura en el territorio nacional, el ICE enfrenta múltiples retos: un mercado al borde la disrupción, la transición hacia una economía descarbonizada y las amarras de los trámites burocráticos que le impiden responder de manera ágil a los cambios tecnológicos.

EF conversó con Irene Cañas, presidenta ejecutiva del ICE, sobre la cuesta empinada que enfrenta la insigne institución costarricense.

El ICE llega a su 70 aniversario luego de meses convulsos en los que se da la suspensión de seis miembros de la Junta Directiva. ¿Hay tensiones internas?

No, no hay. Lógicamente que ha habido momentos difíciles en el sentido de que, al ser suspendido, el Consejo Directivo requirió de un tiempo para que el Consejo de Gobierno volviera a nombrar los que están ahora de manera temporal.

“Eso hace que se acumulen cosas que deben ser vistas por el Consejo Directivo y ahora lo que sí es que las sesiones han sido muy largas y cansadas porque hay que analizar muchos temas que urgen. No diría que hay tensión. Lo que hay es muchísimo trabajo y la urgencia de sacar cosas que son prioritarias”.

¿Por qué se nombró a Jaime Palermo como gerente general interino?

Porque así lo nombró la junta anterior. Yo a don Jaime no lo propuse, y la norma lo que indica es que la Presidencia propone.

"No lo propuse porque consideraba que quien ocupa hoy en día la Gerencia de Servicios Corporativos es quien tiene en estos momentos las funciones que por ley le están dadas a la Gerencia General.

¿Era una cuestión de practicidad?

Era lo que convenía; esa persona tiene las funciones y los poderes legales. Al nombrar a Jaime Palermo como gerente interino, se tuvieron que cambiar y aumentar los poderes que Jaime tenía como director de Telecomunicaciones.

“Yo insistí en que no era lo recomendable. Sin embargo, fui minoría”.

¿El nuevo Consejo Directivo está más alineado con usted?

Yo no lo diría de esa manera. El proceso de selección de este Consejo Directivo se hizo por primera vez con este equipo que tienen en Casa Presidencial, que está justamente para llevar todo el tema de gobierno corporativo en el marco de ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

"Este equipo de trabajo fue el encargado de analizar todos los perfiles de los candidatos y de hacer las recomendaciones a los distintos ministros. Fue en el seno del Consejo de Gobierno que se tomó la decisión.

“Le puedo decir que, por estas sesiones que hemos tenido, son personas muy críticas, analíticas. Se han dado a la tarea de estudiar bien la situación de la institución y han definido también prioridades con las que coincido".

¿Cuáles son las previsiones financieras para este año?

Vamos a tener un mejor año por varias razones; una es que el Diquís pasó a gasto en el 2018. Este año tuvimos un reconocimiento de tarifas por la compra de generación privada y la liquidación del año pasado, en relación con las importaciones de energía de la región.

"Esos reconocimientos por parte de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) nos están ayudando a mejorar los ingresos.

"También hemos tenido, en estos meses de verano, un leve aumento del consumo eléctrico. Yo me atrevería a decir que se debe a un mayor uso de aires acondicionados en algunas industrias y en centros de oficinas.

“En el sector de telecomunicaciones estamos mejorando la tendencia. Ya hemos visto que en el sector de telecomunicaciones son como ciclos, en festividades, donde mejora el consumo, como el Día de la Madre, Navidad, Día de los Enamorados, etc.”.

El presidente habló de cambiar el perfil de vencimiento de la deuda del ICE. ¿A cuánto ascienden los pasivos y cuál es el plan para aliviar la carga?

Sí tenemos ya un plan que yo pedí se empezara a trabajar desde el año pasado y busca la estabilidad financiera. La directriz que giré es que esa estabilidad financiera tuviera un impacto positivo en las tarifas.

“Nos hemos sentado con algunos de esos acreedores a empezar a buscar opciones”.

¿Para cuándo se tendría la estrategia?

Hay acciones que de hecho las estamos implementando y hay otras que van a terminar de concretar y que van a tener un mejor seguimiento cuando tengamos gerente general y gerente financiero.

“En este momento el ICE no tiene director financiero. Dentro de la macroestructura que se cambió en la administración pasada, se puso la casilla del director financiero. Sin embargo, no se nombró y en realidad el gerente general tiene un papel importante en toda esta selección. Esto es como el dominó”.

Usted estima tener al gerente general a final de mes, ¿y el gerente financiero?

Esperaría que también o a inicios de mayo. Son paralelos estos dos nombramientos.

Hay decisiones de negocios, como la compra de FullMóvil y Cable Visión, que no han sido exitosas. A su juicio ¿qué falló en la toma de estas decisiones?

Ese es uno de los grandes retos que he estado manifestando a toda la organización y es que tenemos que ser más ágiles y flexibles.

"Y más ágiles es que la burocracia no nos coma en los tiempos. Por ejemplo, cuando se hizo todo el análisis de la compra de Cable Visión, se hizo alrededor a finales del 2010 e inicios del 2011, pero se logra concretar la compra hasta finales del 2013.

"Eso generó que el dueño de la empresa dejará de invertir porque ya la iba a vender. Entonces, el bien que adquirió el ICE ya no valía lo mismo que cuando se hizo el estudio.

"Hay que ser más ágiles. No se puede durar tres años o cuatro años tomando una decisión de una compra no solo de una empresa, sino de una tecnología.

"En los tiempos en los que estamos, las tecnologías cambian en meses y una de las decisiones que se han venido tomando en telecomunicaciones es no adquirir plataformas tecnológicas, sino más bien alquilar esas plataformas porque se vuelven obsoletas en menos de cinco años.

“La tecnología ahora cambia tan rápido que el modelo de negocio también tiene que cambiar si queremos ser parte de esta revolución tecnológica”.

Una de las decisiones dolorosas que se debió tomar fue la sepultura de la planta hidroeléctrica Diquís. Tras el fracaso, ¿está el ICE en capacidad de gerenciar y consolidar megaproyectos para el país a un costo competitivo?

Sí lo está. Sin embargo, ya no es la tendencia en Costa Rica ni a nivel mundial, o al menos en los países de renta media o desarrollados, porque el comportamiento de la demanda a nivel nacional no está creciendo al ritmo que crecía hace 25 años.

"Eso se debe a varias cosas: más conciencia de parte de los consumidores de la energía, políticas a nivel internacional en materia de eficiencia energética, donde ya son más los países que tienen normativa de eficiencia energética para la fabricación de equipos.

“Países como Alemania ya tienen tipificado que el tipo de industria, cuánto es el máximo que deben consumir y no le permiten consumir más de eso. Entonces, el caso nuestro como Costa Rica, nos estamos comportando como esos países. Nuestra curva de consumo ya llegó a un tope y se está manteniendo ahí. No se está subiendo exponencialmente, como sucedía hace 25 o 30 años”.