Por: Laura Ávila.   21 noviembre, 2019
“En primer debate votamos en contra del dictamen de mayoría (que incluía el recorte a la cartera de Cultura) y no en contra del presupuesto”, manifestó Laura Guido, diputada del grupo rojiamarillo. Foto: Mayela López
“En primer debate votamos en contra del dictamen de mayoría (que incluía el recorte a la cartera de Cultura) y no en contra del presupuesto”, manifestó Laura Guido, diputada del grupo rojiamarillo. Foto: Mayela López

Este jueves 21 de noviembre el Poder Legislativo aprobó en segundo debate el Presupuesto Ordinario y Extraordinario de la República 2020 (Expediente 21.568) por un monto de ¢10,5 billones. La autorización del plan de gastos contó con el apoyo de 40 congresistas, incluyendo a cinco legisladores del Partido Acción Ciudadana (PAC).

El lunes anterior la bancada oficialista se volcó en contra por el recorte de ¢255 millones que se le hizo al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), por lo que la votación en primer debate solo contó con el voto de las fracciones de oposición.

“En primer debate votamos en contra del dictamen de mayoría (que incluía el recorte a la cartera de Cultura) y no en contra del presupuesto”, manifestó Laura Guido, diputada del grupo rojiamarillo.

Guido precisó que en esa votación el presupuesto no incluía los elementos planteados originalmente por el Poder Ejecutivo. La propuesta del Gobierno era otorgar ¢47.176 millones a la cartera de Cultura, pero con la aprobación del dictamen de mayoría que elaboró la Comisión de Hacendarios, quedó en ¢46.921 millones.

Por esa razón los oficialistas eso votaron en contra. Sin embargo, ahora consideraron oportuno apoyar un plan de gastos austero y que muestra un decrecimiento del 4,25% con respecto al monto autorizado y actualizado a agosto del 2019 ( que era ¢10,9 billones), según Guido.

El lunes anterior Carlos Ricardo Benavides, diputado verdiblanco y presidente del Congreso, aseguró que el Poder Legislativo tendrá mucho cuidado al analizar los presupuestos extraordinarios que se presentarán a futuro para no incumplir con la regla fiscal.

Esta es la primera vez que el Poder Legislativo cumple con el mecanismo de contención del gasto contemplado en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (9.635). En esta ocasión el crecimiento del gasto corriente no puede superar el 75% del crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) para los cuatro años anteriores al año de formulación presupuestaria.

“El espacio que queda para inclumplir con la regla fiscal es muy corto, sospecho que a algunos ministerios no les van alcanzar el dinero y presionarán a la Asamblea, yo esperaría que la Asamblea no afloje en ese tema”, afirmó el socialcristiano Pablo Heriberto Abarca a EF el lunes anterior.