Economía y Política

Proyecto de ley apuesta por poner a Costa Rica a competir por inversiones fílmicas

El país entraría en competencia con otras naciones de Latinoamérica que ya ofrecen incentivos

A través de una serie de incentivos, un proyecto de ley propone meter a Costa Rica en la competencia por la atracción de inversiones de producciones audiovisuales, algo en lo que otros países latinoamericanos ya han dado pasos significativos.

La industria global de la producción para pantallas genera miles de millones de dólares en inversión, especialmente desde Estados Unidos, por lo que se pretende captar parte de esos recursos para Costa Rica, enfocándose, inicialmente, en producciones de bajo presupuesto.

El país empieza a esbozar algunas iniciativas y se está trabajando en conformar su primera film friendly zone. Mientras tanto, el proyecto de ley ha obtenido el visto bueno de diputados y representantes del sector audiovisual.

Beneficios

El proyecto llamado Ley de Atracción de Inversiones Fílmicas, presentado por diputados de distintas fracciones, se encuentra en la Comisión de Turismo, bajo el expediente 22.304. Su objetivo es otorgar una serie de beneficios e incentivos para atraer grandes producciones audiovisuales al país, en formatos como películas, documentales, comerciales, entre otros.

De esta forma, se espera generar encadenamientos con otros sectores de la economía y colaborar en la promoción turística.

El texto propone cuatro incentivos principales:

  • La exoneración total del impuesto sobre la renta y de cualquier otro tributo a las ganancias.
  • La devolución de todo impuesto que recaiga sobre la importación de bienes al territorio nacional para la realización de las actividades fílmicas.
  • La exoneración de todo impuesto, gravamen, tasa o contribución a la importación de equipos, útiles, repuestos, vestuario, maquillaje, escenografía y material técnico.
  • Cuando se trate de proyectos que se realicen en el país, a las compras de bienes y servicios nacionales mayores a $500.000, se les otorgará la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) pagado por las mismas.

Además, se autoriza a las municipalidades a eximir de tasas y cánones a las empresas o personas jurídicas involucradas, así como brindar las facilidades para el otorgamiento de permisos necesarios.

También plantea que la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) conceda visas y permisos migratorios a las personas extranjeras que ingresen para el desarrollo o ejecución de los proyectos, mientras que el Estado facilitará el acceso a áreas o locaciones que le pertenezcan, o que se encuentren bajo su administración, cuidando la protección del medio ambiente.

El trámite de las producciones se llevará a cabo en una oficina especializada y una ventanilla única digital que el proyecto de ley propone crear.

“Cuando estamos hablando de una ley de atracción de inversiones audiovisuales, en el fondo estamos hablando de una ley de reactivación económica”, dijo José Castro, comisionado fílmico de Costa Rica, en audiencia ante los diputados de la Comisión de Turismo a finales de abril.

Según el funcionario, se pueden crear encadenamientos con otros sectores, principalmente en el turismo, transporte, alimentación, entre otras áreas.

Castro recalcó que, inicialmente, el país buscará captar producciones cuyo presupuesto rondan entre $2 y $6 millones, que se consideran bajos en la industria, pero que son “presupuestos gigantes” para Costa Rica.

Así, se espera que la industria impacte en tres momentos u olas: la inversión directa, la publicidad para el país y el turismo fílmico a futuro.

Con esto, se pretende colocar a Costa Rica al lado de países como Colombia, República Dominicana o Uruguay, que ya cuentan con esquemas de incentivos para esta industria.

Potencial

Los números hablan de una industria multimillonaria. Según un estudio de la firma británica Olsberg SPI, la industria de producción fílmica generó una inversión por $177.000 millones en el 2019 solo en términos de producciones para pantallas (películas con guiones, televisión y documentales).

Casi el 65% de dicha inversión proviene de Estados Unidos. Las demás regiones y países del mundo que contempla el estudio reciben más inversión de la que generan.

Además, la firma calcula que para el 2019 la producción global para pantallas generó 14,2 millones de empleos entre directos e indirectos y que el impacto económico total del sector fue de $414.000 millones, casi siete veces el producto interno bruto (PIB) de Costa Rica.

Por otra parte, el proyecto de ley estima que el mercado potencial para Costa Rica, en caso de contar con una herramienta legal de promoción e incentivo, podría ser de $100 millones anuales en producciones, con un potencial de generación de impuestos conexos al consumo de aproximadamente ¢12.000 millones y acciones de imagen por al menos ¢5.000 millones.

A esto se suma que a nivel local existe un ecosistema audiovisual en crecimiento, pues el país pasó de producir una película al año, a inicios de siglo, a 17 estrenos en el 2018, según comentó la cineasta costarricense Hilda Higaldo, en la audiencia frente a los diputados de la Comisión.

El comisionado fílmico agregó también que actualmente hay 13 instituciones de educación superior formando profesionales en carreras relacionadas al sector audiovisual, lo que significa un semillero de talento humano.

La Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer) también ha estudiado el potencial de la capacidad productiva de este sector en el país.

En un estudio de mercado publicado en junio de este año, Procomer estimó que la oferta se compone de 350 empresas, la mayoría micro o pequeñas. El el 95% son de capital nacional y el 83% percibe ingresos principalmente de la demanda local de sus servicios.

A través de la entrevista a 80 empresas y profesionales del área, Procomer también recopiló que los principales servicios demandados a nivel local son la preproducción y producción, dirección y coproducción, mientras que a nivel internacional se buscan servicios de animación gráfica, digital y servicios técnicos.

Según el estudio, el gremio demanda capacitaciones, mayor promoción del sector y del país y financiamiento, mientras que en recurso humano se denota la necesidad de ejecutores de efectos especiales y scripts. Por el contrario, el recurso humano está en niveles “óptimos” en áreas como dirección de fotografía y equipo de iluminación.

El ente también incluyó el efecto de la pandemia. En el 2019, los ingresos totales del sector audiovisual en Costa Rica se estimaron en $78 millones, cifra que disminuyó un 65% en el 2020, hasta los $27 millones.

Film friendly zone

Un paso inicial en la configuración del sector audiovisual en Costa Rica fue el anuncio, en abril de este año, de la primera film friendly zone: la región Brunca.

Esto se concretó tras la firma de un acuerdo entre Procomer, las municipalidades de los seis cantones de la región y la Federación de Municipalidades de la Región Sur de Puntarenas (Fedemsur).

Este es un concepto que ya se ha usado en otros países como EE. UU. o Argentina y designa a una región como “atractiva y amigable” para realización de producciones audiovisuales y atracción de inversiones de esta industria.

Se eligió la región Brunca por poseer con escenarios como playas, montañas, ciudades pequeñas y zonas rurales, “ideales para contar las historias que demanda la industria mundial de la producción audiovisual”, afirmó Pedro Beirute, gerente general de Procomer, en ocasión del anuncio del acuerdo.

Como parte de la iniciativa, se contempla la creación de un catálogo de proveedores de servicios, capacitaciones para empresas, facilitación de trámites para los permisos de filmación, entre otras acciones.

La Comisión Fílmica ya elaboró también un catálogo de locaciones con lugares de distinta índole del país.

Visto bueno

El proyecto de ley cuenta, hasta el momento, con el respaldo de los diputados de la Comisión de Turismo.

“Se trata de aprovechar este proyecto para potenciar y exaltar todo lo que desde acá hemos generado, como el talento humano”, manifestó Carolina Hidalgo, diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC) y miembro de la Comisión. Asimismo, han expresado su visto los diputados David Gourzong, Aida Montiel, Melvin Núñez, Laura Guido y Carlos Ricardo Benavides.

Guido acotó que la intención es dar espacio a otras audiencias y hacer algunas mejoras al texto para que sea dictaminado “pronto”.

La iniciativa también suma el apoyo de representantes del sector, aunque proponen cambios. “Estamos muy entusiasmadas porque se legisle para la reactivación del ecosistema audiovisual”, dijo Hilda Hidalgo, de la Unión de Directoras de Cine de Costa Rica.

La también directora de cine Antonella Sudasassi expuso ante los diputados de la Comisión una serie de recomendaciones que sugiere la Unión de Directoras.

Entre ellas, que se firmen contratos con las empresas para garantizar el cumplimiento de las inversiones y se incorporen a las coproducciones entre los posibles beneficiarios, pues apuntaron que las producciones suelen realizarse entre dos o más países.

También propusieron que, al menos, el 30% del personal creativo que contrate la empresa extranjera sea costarricense, así como que se forme un fondo para financiar el cine nacional.

Para esto, una de las propuestas es que se devuelva solo el 12% del IVA a las empresas y que el 1% restante se use para financiar el fondo y promocionar al país.

El Centro de Cine también se ha pronunciado al respecto. En un criterio enviado a los diputados, el ente considera que la industria audiovisual puede ser parte del proceso de reactivación económica, por lo que creen que el proyecto es un “vehículo fundamental”.

El director del Centro, Raciel del Toro, mencionó también que en este criterio incluyeron una sugerencia para optimizar el texto. La institución apuntó la ausencia de una entidad que emita el criterio técnico de recomendación al Ministerio de Hacienda para la exoneración o devolución de los impuestos. Por ello, el Centro sugiere que ese rol sea ejercido por la Comisión Fílmica.

Francisco Ruiz León

Francisco Ruiz León

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Bachiller en Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo por la Universidad de Costa Rica.