Por: AFP , Francisco Ruiz León.   13 enero
La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha sido una de las principales impulsoras de ambos procesos contra Trump, y una de sus críticas más acérrimas en estos cuatro años. (Fotografía: AFP)
La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha sido una de las principales impulsoras de ambos procesos contra Trump, y una de sus críticas más acérrimas en estos cuatro años. (Fotografía: AFP)

Donald Trump se convirtió este miércoles 13 de enero en el primer presidente de Estados Unidos en ser acusado por segunda vez por la Cámara de Representantes en un proceso de juicio político, conocido en inglés como “impeachment”.

A media tarde de Washington se conoció el resultado definitivo de la votación: todos los demócratas y 10 republicanos votaron a favor de este segundo “impeachment” histórico. En total, la acusación recibió 232 votos contra 197.

La Cámara envió al presidente a juicio en el Senado por “incitar a la insurrección” en la toma del Capitolio por sus partidarios, el pasado 6 de enero, durante la sesión de ratificación de los resultados electorales.

La acusación sucede solo una semana antes de que Trump deje la Casa Blanca y asuma el demócrata Joe Biden, en una ceremonia el próximo 20 de enero, en la que se prevé que hayan cientos de uniformados de diferentes cuerpos policiales para evitar incidentes.

Este cargo contra el presidente republicano desencadenará un juicio en el Senado, pero no se espera que la Cámara Alta se ocupe del asunto hasta después de la investidura de Biden.

Desde miembros de la Cámara Alta ya hay reacciones. Senadores republicanos como Mitch McConnell admitieron que están pensando su voto, según informó la cadena CNN.

Dos procesos en cuatro años

Nunca antes en la historia estadounidense un presidente había enfrentado dos procesos de juicio político.

James Buchanan y Richard Nixon fueron investigados en 1860 y 1973-1974, respectivamente, pero la Cámara no los acusó.

Más recientemente, Bill Clinton sí fue acusado en 1998 de “crímenes graves y delitos menores”, sin embargo, fue absuelto por el Senado al no alcanzar los votos necesarios.

En el caso de Trump, el mandatario ya enfrentó un proceso en 2019, impulsado por la presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi.

A Trump se le achacaba el uso de su posición para fines políticos y abusar de su poder al presuntamente ejercer presión sobre el presidente ucraniano para que investigara a Hunter Biden, hijo de Joe Biden, quien laboraba en una empresa ucraniana cuando su padre fungía como vicepresidente de Barack Obama.

El juicio no tuvo éxito en el Senado, de mayoría republicana, pero marcó aún más las diferencias entre demócratas y el trumpismo.

Además, en ese momento los republicanos se mostraron como un bloque unido en torno a la figura del presidente, pero en esta ocasión se hicieron evidentes fisuras internas, que han venido abriéndose y cuyo punto de inflexión fue la invasión del Capitolio por parte de simpatizantes de Trump la semana pasada, que dejaron cinco personas fallecidas.

Los alrededores del Capitolio tampoco fueron los mismo. El proceso de este miércoles en la Cámara se desarrolló en medio de fuertes medidas de seguridad tanto en las afueras como dentro de la sede legislativa.

Cambio de discurso

Minutos después de que se confirmara el inicio de su segundo proceso político, Trump dio sus primeras declaraciones a través de un video divulgado por la Casa Blanca.

El presidente, ahora sin cuenta de Twitter, cambió el tono de su discurso con respecto a lo que dijo el pasado 6 de enero, día de los incidentes dentro del Capitolio.

En aquel momento, el mandatario expresó su cariño a los seguidores que invadieron el edificio legislativo y les pidió ir a casa, evitando palabras para condenar los actos.

Hoy, en cambio, Trump declaró que las diferencias deben ser llevadas de forma respetuosa y que los responsables de los hechos serán llevados a la justicia. “Todo mundo debería seguir la ley”, dijo Trump.

En el video, Trump aseguró también que se están enviando miles de oficiales de la Guardia Nacional para mantener el orden en la capital estadounidense.