El mercado de mascotas, en particular de productos y servicios para perros y gatos, sigue creciendo en Costa Rica tanto por el lado de la demanda como de la oferta. Lo hacen buscando atender necesidades descubiertas de los consumidores, con calidad y con innovaciones.
María Durán y Miguel Quesada tienen cinco perros y un gato en su vivienda en Puerto Limón. Él es oriundo de San José y ella nació en Upala, pero vivió mucho tiempo en Quepos, donde se conocieron.
Para una Navidad, la veterinaria en Limón donde llevaban a las perritas —una que se llama Tutty y otra que se llama Frutty— organizó una fiesta. María y Miguel empezaron a buscar ropa para llevarlas.
Recorrieron centros comerciales en el Área Metropolitana, buscando prendas diferentes y de calidad. Lo que encontraban tenían precios que oscilaban entre ¢5.000 y ¢10.000. Incluso fueron a Multiplaza Escazú. Pero nada cumplía con sus expectativas.
Entonces María le propuso a su esposo iniciar un negocio de prendas para mascotas. La llamaron Tutty Frutty Dog Boutique.
“María es la de las ideas brillantes. A mí me toca la ejecución”, dijo Miguel.
Empezaron a buscar un proveedor en el país y tampoco lo encontraron, pues su propósito es ofrecer prendas de alta calidad, diferentes y cómodas a sabiendas de que el mercado incrementó la demanda de artículos tanto cuantitativa como cualitativamente.
En Costa Rica más de 1,1 millón de hogares (el 62% del total) tenían al menos un perro o un gato en 2024, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
No solo es tenerlos en casa. La dedicación y la inversión familiar en las mascotas aumentó. El gasto mensual promedio creció casi seis veces desde 2004 a 2024, alcanzando ¢9.775 y oscilando entre ¢2.739 y ¢19.673 mensuales según el grupo socioeconómico o quintil.
Las perspectivas son positivas. Un estudio de Unimer señaló que el mercado de mascotas en la región “ya no es un nicho”: 7 de cada 10 hogares en Centroamérica tienen al menos una mascota. “El reto ya no es decidir si entrar en el mercado Pet Parent, sino cómo ganar la competencia”, indicó el informe.
Varias son las claves en la actualidad: la calidad importa más que el precio, la compra se amplía de supermercados a clínicas veterinarias y tiendas especializadas, el 60% de las personas considera a su mascota como un miembro de la familia y el fenómeno impacta industrias tan diversas como bienes raíces, turismo, sector automotriz y hotelería.
El mercado es más amplio. Se incluyen funerarias para mascotas e incluso fundaciones que desarrollan programas de terapia para diversidad de poblaciones, como presos y empresas.

Enfocados en la calidad
En línea con estas tendencias, para Miguel y María era fundamental encontrar un proveedor que garantizara la calidad de las prendas.
En TikTok descubrieron una empresa colombiana y conversaron con el propietario por WhatsApp, quien les dijo que en Costa Rica él tenía un distribuidor. De esa forma, podían evitarse los trámites y pagos de impuestos y otros gastos de importación, que no son competitivos cuando el volumen es bajo.
En mayo de 2025 empezaron a vender diferentes tipos de prendas para mascotas. Los pedidos de prendas al distribuidor los realizaban cada dos meses y el volumen dependía de la temporada. De forma simultánea, tomaron una nueva iniciativa.
Para esa misma época contactaron a una fábrica textil de Alajuela para que confeccionara las prendas para el outfit de perros y gatos. Le ofrecieron crecer conforme el negocio avanzara.
Tras conseguir un proveedor de la materia prima con las condiciones que requerían (que la tela no dé alergia, que estire y que sea cómoda para la mascota), empezaron a trabajar con la propietaria de la fábrica en los diseños y las pruebas durante dos meses.
La comercialización de estos productos la realizan con las marcas Tutty Frutty Wear y Yo + Dog. Cada cierto tiempo introducen nuevos diseños y propuestas. Por ejemplo, recientemente lanzaron una línea que ofrece una camiseta para la persona propietaria con un diseño igual a la prenda de su mascota.
En la actualidad cuentan con más de 15 estilos, incluyendo prendas deportivas, casuales y para el frío.
Aunque Miguel y María dicen que no quieren abarcarlo todo, la gama de productos es amplia e incluyen accesorios (arneses, correas, collares, lentes, boinas, zapatos para cuando las aceras o el asfalto están calientes y sombreros para mascotas pequeñas). También introducen otra línea con la marca Alaska by Tutty Frutty para razas grandes. “Casi todo lo que hay es para mascotas pequeñas”, detalló María.
En la actualidad, la venta la realizan mediante veterinarias de Puerto Limón y Cahuita y con su propio sitio web. En este caso realizan la entrega mediante Correos de Costa Rica, Uber y de forma directa, pues tienen la colaboración de una hermana de María en el Área Metropolitana que siempre mantiene suficiente inventario. Y están negociando con veterinarias del Valle Central para distribuir sus productos.
Los precios que se ofrecen en línea y en las veterinarias son iguales, con el fin de no afectar a sus distribuidores.


Se buscan donadores
El Banco de Sangre Animal, tanto para perros como gatos, empezó a operar en Sabana Norte en 2017, fundado por Silvia Murillo.
Tras graduarse de veterinaria en la Universidad Nacional cinco años antes, ella trabajó en una empresa de distribución de medicamentos para mascotas. Su función era la asesoría médica. Después se especializó en hematología, enfocada en las enfermedades de la sangre.
No son pocas las situaciones que las mascotas pueden sufrir. Por ejemplo, un perro puede padecer de anemia causada por una garrapata conocida como ehrlichia. O los gatos pueden sufrir leucemia felina.
También pueden padecer cáncer en la sangre o plaquetas bajas, cuyos síntomas son sangrados espontáneos, manchas en la piel y sangrado en la orina, en las heces y en las encías.
El Banco de Sangre Animal opera como un banco de sangre para personas. La idea fue construir una comunidad de donantes sanos, contar con los compuestos sanguíneos y enviarlos a hospitales y clínicas veterinarias cuando lo requieran, incluyendo en casos de cirugías.
Los animales donantes deben cumplir varias condiciones: tener de uno a seis años de edad, peso adecuado (no mayor a 25 kilos en el caso de los perros y de 4,5 kilos en los gatos), que sean sanos y libres de enfermedades.
Si cumplen estas características, se contacta al Banco de Sangre Animal y se coordina una cita para el procedimiento ahí o a domicilio. “No tiene costo”, respondió Silvia.
Las clínicas y hospitales veterinarios, cuando necesiten, se comunican con el Banco para solicitar sangre. En este caso sí tiene un costo, aunque Silvia se lo reservó.
“Desde el principio es un tema que ha necesitado mucha educación”, explicó Silvia, quien también brinda consultas en hematología. “No se conocía este tipo de servicios a nivel masivo, ni que los perros pueden ser donadores ni la cantidad de perros que lo requieren. Al principio costó más. Ahora hay más donantes. Pero la necesidad de educar sigue”.


‘Un Edus para mascotas’
La oferta de productos y servicios para mascotas y sus propietarios sigue ampliándose.
Por ejemplo, de 2023 a 2025 aumentaron de 323 a 441 las veterinarias registradas como patronos ante la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). Pero las líneas de negocios son más amplias y abarcan áreas como tecnología y joyería.
Max Chavarría y su esposa Magaly Salazar viajaron a Guatemala en 2014 junto con sus hijos Ian y Alexandra, así como sus mascotas Luna y Monet. Vivieron allá siete años.
Cuando recurrieron a un veterinario no aparecían los carnés de vacunas de ambas mascotas. En otras ocasiones, no se sabía cuál carné correspondía a cada una.
En las veterinarias les preguntaban el historial clínico de Luna o de Monet y nunca lo tenían al alcance. Tampoco tenían precisión de los datos que les pedían. Fue cuando pensaron en una aplicación para el registro de la información.
“Es como un Edus pero para mascotas”, dijo Max, quien es mercadólogo y le encanta la tecnología. El Edus es el expediente electrónico de la CCSS para sus asegurados.
En aquella época, sin embargo, la tecnología no había evolucionado tanto. Magaly y Max y sus hijos, hoy mayores de edad, siguieron dándole vueltas a la cantidad de riesgos que se enfrentan con las mascotas.
¿Qué pasaría si a un familiar le tocaba llevar al veterinario a una mascota y desconoce su historial clínico? ¿Cómo daría los datos básicos para la consulta y el tratamiento? ¿Y si en una veterinaria le inyectaban algo para lo que la mascota es alérgica?
Se pusieron manos a la obra. Fundaron la empresa Chavsa Costa Rica y encargaron a la firma Broditec el desarrollo de la app Amifiel, disponible en Google Play y Apple Store.
La app permite registrar y disponer de los datos de la mascota: nombre, raza, edad, peso, foto de perfil, enfermedades, historial de vacunas, desparasitantes, consumo de alimentos, recordatorios para compra de alimentos.
Cuando se va a una clínica veterinaria, se puede descargar el expediente de la mascota en un archivo PDF e imprimirlo para entregarlo de forma digital o en papel y que los especialistas tengan la información necesaria.
“Tuve que llevar al bulldog que ahora tenemos al veterinario”, contó Max. “No era el veterinario que siempre lo veía, pues no tenía espacio. Cuando el veterinario al que lo llevé empezó a hacer preguntas abrí la app y empecé a responderle. El veterinario preguntó qué tenía yo en el móvil, le enseñé la app y quedó muy sorprendido”.
En la versión de lanzamiento se incluyen 27 de las más de 150 funciones pensadas para la app, el resto de las cuales se introducirán en futuras actualizaciones. También está en desarrollo un servicio llamado Amifiel Profesional, donde el veterinario introduce la información y se sincroniza en la app del propietario de la mascota.
La versión básica es sin costo para los usuarios e incluye información de marcas y publicidad de productos y servicios para mascotas. Dependiendo de las funcionalidades que liberen se tendrán planes con costo según lo que requiera el propietario de la mascota.
“Es una aplicación que queremos disponer como un servicio social”, dijo Max. “El proyecto es familiar. Estamos involucrados todos: mi esposa y mis hijos. Y los sobrinos ayudaron en la fase de pruebas y dieron aportes para que todo fuera más fluido”.


Joyas de mascotas para dueños
Otro servicio que se lanza este último fin de semana de febrero de 2026 es un sitio web de joyería.
Gilda González viene observando el crecimiento de la demanda y la oferta de productos y servicios en el mercado de mascotas.
Además de comunicadora. Trabajó en Grupo Nación, del cual El Financiero es parte, y en este mismo periódico. También en la Promotora de Comercio Exterior (Procomer). Actualmente es conductora del programa La Lupa en la Cadena Radial Costarricense (CRC 89.1) y docente universitaria.
Hace cinco años inició la organización de la Expo Mascotería. De hecho, a finales de febrero realizó la edición número 16 de esta feria en el centro comercial Oxígeno, con 85 empresas expositoras y una visitación estimada de más de 60.000 personas en total.
Ella se dio cuenta de que muchas personas siempre preguntan por aretes, pulseras, collares, cadenas, anillos, accesorios y hasta piercing personales alusivos a sus perros y gatos, con diseños de huellas, orejas, dijes, huesos y siluetas, entre otros. “Quieren joyas y accesorios que los acerquen a sus mascotas”, explicó Gilda.
Por ejemplo, alguien quería un dije con forma de perro salchicha. Otra persona quería una pulsera con un perro schnauzer. También hay demanda de joyas para las mismas mascotas.
Para aprovechar esta oportunidad de mercado con joyería y accesorios para los propietarios de mascotas, Gilda fundó Miau & Guau Joyería.
Es una tienda en línea que ofrece productos con rangos de precios entre ¢8.000 y ¢30.000. La entrega se realiza 24 horas después de la compra mediante Correos de Costa Rica.
“Es un emprendimiento que surge dentro de la amplia gama de oferta del mercado”, dijo Gilda.


