Durante la pandemia surgieron numerosas iniciativas con productos, servicios y soluciones para enfrentar la emergencia. Algunas sobrevivieron, se diversificaron, ampliaron sus negocios y consolidaron el desarrollo emprendedor de sus fundadores.
“Emprender es más trabajo, pero más satisfactorio”, recalca Luisana Segares, quien fundó junto con Alex Brisson la firma Botanicorp y la marca de amenidades Milú Cosmetics, basadas en esencias naturales.
Ella es de San Rafael de Escazú. Estuvo en Pan American School y SEK International School. Después estudió Mercadeo para emprendedores en la Suffolk University de Boston, Estados Unidos.
De ahí viajó a España, donde se especializó en mercadeo y comunicaciones en la IE Business School y en la EU Business School. Además, trabajó en Madrid y Barcelona.
Al regresar a Costa Rica, se incorporó a Hugo, la app de delivery, y después a empresas de cocinas ocultas (que comercializan alimentos para entrega a domicilio). En ese momento, conoció a Alex.
Él nació en Quebec, Canadá. Cuando tenía tres meses, sus padres se establecieron en Costa Rica para dedicarse al turismo. Más tarde, Alex estudió administración de empresas en la Universidad Latina y luego un MBA en su ciudad natal.
De vuelta al país, trabajó en agencias de viajes, en la venta de apartamentos y empezó —con un socio— una aplicación de reservaciones de hospedajes y descuentos en comercios afiliados. “Era una lista de opciones para el viajero”, explica Alex. El proyecto lo acaban de retomar.
Estaba en eso cuando conoció a Luisana en la fiesta de cumpleaños de su mejor amigo. Empezar a salir y se hicieron pareja. Al año siguiente, en medio del confinamiento, descubrieron un problema y una oportunidad de negocios.

Primer paso
Una de las medidas para evitar contagios de Covid-19 era la aplicación de alcohol para desinfectar las manos.
Luisana empezó a sufrir alergias por el alcohol que usaba. Las diferentes opciones se basaban, en su mayoría, en fórmulas genéricas y neutras, muy agresivas con la piel tras el uso constante.
Estando en la finca de la familia en Guápiles, ella agregó aceite esencial al alcohol. Fue la solución. “Se nos ocurrió producirlo y venderlo”, dice Luisana.
De vuelta en su casa en Trejos Montealegre, Alex y Luisana contactaron a un laboratorio para la producción de alcohol en gel antibacterial con aceites esenciales y crearon la marca Milú (que combina “mí” y “lu”, como él la llama).
Durante ese año 2020 surgieron diversas empresas para producir desinfectantes, alcohol en gel, mascarillas y otros artículos que hacían falta. No daban abasto.
Alex y Luisana empezaron a comercializar paquetes de 6 y 12 tubos pequeños de 60 mililitros cada uno en redes sociales.
Además, contactaron a clientes que Luisana conocía de Hugo (empresas privadas e instituciones públicas a las que les urgía disponer de alcohol en gel para sus empleados y clientes). También obtuvieron espacio en los estantes de Auto Mercado, Fresh Market y Delimart.
Ambos vieron otra oportunidad y fabricaron unas mascarillas con amarre por detrás de la cabeza y las empezaron a encargar a diferentes maquilas para producirlas.
La caída de la demanda de alcohol en gel y de las mascarillas entre 2021 y 2022 no los sorprendió. Se prepararon para el cambio y empezaron a ofrecer jabón de manos.
La propuesta de Milú tomó forma: ofrecer una línea de cuidado personal apta para todo tipo de personas, hipoalergénica, libre de sulfatos y químicos agresivos y biodegradable (para no afectar los sistemas de tratamiento de aguas residuales de los establecimientos) y a un precio accesible para compras repetidas; como el champú, que es producido con una base de hidrolatos (un extracto que se obtiene de la destilación de materia orgánica) y con aceites esenciales. Para lograr un grado suficiente de espuma, se integran moléculas de origen natural conocidas como activos surfactantes.
No basta con declararlo. Milú cuenta con la certificación de EcoCert, un organismo independiente fundado en Francia que inspecciona, audita y sella productos orgánicos y ambientalmente responsables en más de 130 países.


Salto empresarial
Al jabón y al champú les agregaron un acondicionador, una crema corporal, un bloqueador solar y un repelente, este último en 2023.
La línea encontró demanda en el segmento de hoteles (como la cadena Marriott) y alojamiento, que no hallaban marcas ni precios adecuados para sus clientes, en especial extranjeros que demandan productos naturales.
Otros sectores donde hallaron demanda fueron los de bienes raíces, clubes deportivos (Costa Rica Country Club) y empresas que comercializan con marcas propias (Laboratorios Labin).
A partir de las sugerencias de los clientes, introdujeron kits, artículos de regalo para hoteles, restaurantes e instituciones y accesorios como sujetadores de envases fabricados en acero inoxidable para la pared.
Mientras diversificaban el portafolio de productos, Luisana y Alex se mudaron a Nosara en 2023.
Deseaban vivir frente a la playa y al mar. Además, encontraron una oportunidad como agentes inmobiliarios con licencia de la firma Remax, lo que les permite conocer a clientes en el mercado de lujo y ultralujo en Guanacaste.
Los dos negocios se complementan. Algunos clientes de Milú terminaron comprando una propiedad con su intermediación y otros que recurrieron a Alex y a Luisana para adquirir una residencia se convirtieron en consumidores de uno o varios productos.
La experiencia de maquila textil para las mascarillas les permitió incursionar en una línea complementaria de productos textiles y promocionales, como uniformes, donde son proveedores de cadenas como los restaurantes Chili’s.
En la actualidad están concentrados en la consolidación del mercado de Milú, manteniendo el enfoque ambiental. Por ejemplo, utilizan envases de plástico PET reciclado o de vidrio. También realizan los envíos en cajas hechas con material reciclado.
La empresa impulsa, además, la reutilización de envases mediante un programa en el que la empresa entrega un crédito de ¢300 por cada recipiente de galón que devuelve el cliente. Los recipientes pasan luego por un lavado especial antes de volver a ser utilizados.
Con todo este portafolio de productos, los ingresos se multiplicaron siete veces en seis años. No son los únicos indicadores.
Las ventas aumentan 50% cada año, Milú trabaja con tres laboratorios nacionales para cubrir la demanda y sus productos están presentes en más de 7.500 duchas a nivel nacional.
El resultado más importante es personal. Ser emprendedores les permite valorar la posibilidad de gestionar su tiempo para ellos mismos y sus familias, practicar yoga, hacer ejercicio, reunirse con clientes y cumplir con el trabajo del negocio.
“Puedo ir a ver el atardecer con mi perrita”, dice Luisana. “Soy dueña de mi agenda y eso no lo cambio por nada”.
“Era cuestión de tiempo ser emprendedor”, afirma Alex. “Lo logramos a pesar de que tiene muchos desafíos. Al fin y al cabo, uno es el encargado de sus metas”.
Datos claves
Empresa: Botanicorp
Marca: Milú Cosmetics
Fundadores: Luisana Segares y Alex Brisson
Fundación: 2020
Ubicaciones: Escazú (bodega de almacenamiento) y Nosara (gestión administrativa)
Colaboradores: uno a tiempo completo y otros externos para servicios de diseño, contabilidad y producción.
Productos: alcohol en gel, jabón corporal, champú, acondicionador, crema corporal, repelente y bloqueador solar con aceites esenciales de origen vegetal.
Precios: de ¢10.490 (galón de jabón de manos) hasta ¢65.000 (galón de bloqueador)
