Las planillas del sector bancario y asegurador costarricense sufrieron una severa contracción durante el segundo trimestre del año.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la rama de intermediación financiera y de seguros registró la destrucción neta de unos 25.000 puestos de trabajo en el periodo comprendido entre abril y junio de 2026, en comparación con el mismo trimestre del año anterior.
La caída constituye el ajuste negativo de mayor magnitud reportado entre las distintas actividades económicas del país durante este lapso y golpeó a ambos sexos. La reducción afectó la ocupación de unas 15.000 mujeres y de unos 11.000 hombres en esta industria.
Impacto en masa salarial formal
La pérdida de empleos en la intermediación financiera resulta relevante para la coyuntura económica por tratarse de un sector caracterizado habitualmente por plazas de alta formalidad, salarios por encima de la media nacional y esquemas de contratación de largo plazo.
Esta reducción de personal coincide con un periodo en el que las entidades financieras locales han intensificado sus procesos de digitalización de servicios, automatización de trámites y optimización de estructuras corporativas y redes de sucursales físicas.
La contracción de 25.000 plazas en el sector financiero representa la variación negativa más severa registrada por el INEC entre las ramas de actividad económica en el último año.

El panorama macroeconómico: Desempleo sin variaciones
El ajuste registrado en el sector financiero se dio en un contexto macroeconómico de estabilidad. A nivel general, la tasa de desempleo nacional se fijó en un 7,0% (equivalente a 164.000 personas desocupadas), cifra que no mostró cambios estadísticamente significativos respecto al 7,4% reportado en el trimestre abril-junio de 2025.
Resumen de los Principales Indicadores Laborales (Trimestre AMJ 2026)
| Indicador | AMJ 2025 | AMJ 2026 | Variación Interanual |
|---|---|---|---|
| Fuerza de trabajo | 2,33 millones | 2,35 millones | Sin cambio significativo |
| Población ocupada | 2,15 millones | 2,18 millones | Sin cambio significativo |
| Población desempleada | 172.591 personas | 163.690 personas | Sin cambio significativo |
| Tasa de desempleo | 7,4% | 7,0% | Sin cambio significativo |
| Tasa de ocupación | 50,7% | 50,8% | Sin cambio significativo |
| Tasa neta de participación | 54,7% | 54,6% | Sin cambio significativo |
Por sexo, la tasa de desempleo masculina se ubicó en un 6,8% (98.000 hombres), mientras que la femenina cerró en un 7,2% (66.000 mujeres).
Reacomodo sectorial: La construcción toma el relevo
El comportamiento del sector financiero contrasta de forma directa con la dinámica registrada en otras industrias intensivas en mano de obra:
- Construcción: Se consolidó como el principal generador de empleo interanual al incorporar 27.000 personas ocupadas adicionales. Este impulso estuvo dirigido casi exclusivamente a la población masculina, donde la rama absorbió a 28.000 trabajadores adicionales.
- Comunicación y otros servicios: Mostró un desempeño positivo al sumar 23.000 mujeres ocupadas a la fuerza laboral.
Este comportamiento divergente evidencia una rotación de plazas en el mercado laboral costarricense: la economía absorbe mano de obra en sectores operativos o influenciados por proyectos de edificación e infraestructura, pero destruye puestos de trabajo en áreas de servicios profesionales y bancarios de alto valor agregado.
Principales empleadores e informalidad
Pese a los movimientos interanuales, la concentración del empleo nacional se mantiene encabezada por tres sectores clave:
- Comercio y reparación: Emplea a 387.000 personas (17,7% de los ocupados).
- Enseñanza y salud: Absorbe a 269.000 personas (12,3% del total).
- Industria manufacturera: Registra a 205.000 personas (9,4% del total).
En lo relativo a la calidad del empleo, el INEC estimó que la informalidad se mantiene en un 36,0% de la población ocupada, afectando a 785.000 personas. La vulnerabilidad persiste entre los trabajadores independientes, donde la informalidad alcanza un 81,8%, a diferencia del 21,1% observado en los asalariados o dependientes.
Por su parte, el subempleo (personas que trabajan menos de 40 horas a la semana, desean trabajar más y están disponibles) se ubicó en un 3,5% a nivel nacional. No obstante, en los hombres se registró un incremento estadísticamente significativo de 0,9 puntos porcentuales, pasando de 2,4% a 3,2%.
