Por: María Esther Abissi.   12 febrero

El crecimiento de la actividad económica del 2018, determinado por el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central, tuvo su desempeño más bajo del año en diciembre con un resultado de 1,81%.

Las más afectadas fueron la construcción, los servicios de información y comunicaciones. Foto: Albert Marín.
Las más afectadas fueron la construcción, los servicios de información y comunicaciones. Foto: Albert Marín.

El cierre del año fue ligeramente inferior que el del mes previo y considerablemente menor que el de diciembre del 2017, cuando la actividad económica se desarrollaba a un ritmo de 3,1%.

Según el Central, la desaceleración se debió principalmente a la contracción de la enseñanza pública por la huelga de los maestros en los últimos meses del año, por el bajo crecimiento de la manufactura fuera de las zonas francas y la desaceleración de la actividad agrícola, por la caída en la producción de la piña y el café.

Además de esto, afectó el menor aumento de la actividad comercial producto de la disminución en la venta de vehículos automotores.

Lo servicios profesionales, la manufactura y las actividades financieras explicaron el 60% de la variación del indicador.

Las más afectadas fueron la construcción, los servicios de información y comunicaciones.

Por otro lado, la administración pública, los servicios de electricidad y agua y las actividades inmobiliarias tuvieron un ligero repunte.

La actividad comercial tuvo un crecimiento prácticamente nulo, de 0,2%, producto principalmente de la menor venta de autos, que fue compensado por el crecimiento moderado de las ventas de aparatos eléctricos, productos alimenticios y farmacéuticos.